Streaming vs CDs: La música digital y su insospechada huella de carbono Streaming vs CDs: La música digital y su insospechada huella de carbono

El estudio de Music Tank afirma que el disco compacto es menos contaminante y advierte además, que YouTube consume alrededor de 0,1% de la electricidad mundial, lo que aumentará en 1% en 2013.

Streaming vs CDs: La música digital y su insospechada huella de carbono

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El estudio de Music Tank afirma que el disco compacto es menos contaminante y advierte además, que YouTube consume alrededor de 0,1% de la electricidad mundial, lo que aumentará en 1% en 2013.

Aunque te parezca increíble que tus hábitos de consumo musical vía Internet sean más contaminantes que la compra de un disco de plástico o CD, así lo afirma Music Tank mediante el estudio  ‘The Dark Side Of The Tune: el coste de energía oculta del consumo de música digital “.

Dagfinn Bach, el autor de este investigación de tres años financiada  con aportes del Consejo de Investigación Noruego, el Instituto Fraunhofer, la Universidad de Bergen y su propio negocio, dice que el intercambio de archivos sin licencia podrían consumir el equivalente de hasta cuatro veces el consumo anual de electricidad de todos los hogares del Reino Unido y calcula que un álbum de streaming a través de Internet  puede usar  27 veces más de energía que la fabricación y producción de su equivalente en CD (producto petroquímico).

La única solución es la utilización de “la nube” o cloud computing, que almacena virtualmente los contenidos con servidores centralizados o data center – muchas veces en base a carbón- mediante un sistema de suscripción pagada y la aplicación de una legislación que ponga fin a la piratería.

Sin embargo, la monstruosa cantidad de datos almacenados, que crece cada vez que suena un nuevo hit, no ayudaría a descomprimir el uso de electricidad. Un petabyte capaz de almacenar todas las canciones nunca grabadas pronto podría costar sólo 100 dólares con las nuevas legislaciones sobre en negocio del entretenimiento digital. Eso aumentará la demanda que se podría traducir en una quinta parte del consumo de electricidad del planeta para 2027.

Una forma de reducir el impacto del streaming es la aplicación Spotify, que ya tiene una especie de escondrijo incorporado para evitar la necesidad de repetir secuencias de canciones.  La distinción entre el consumo fuera de línea de los archivos descargados y la transmisión en línea de los datos, sería clave para tener una práctica sostenible o sustentable.

Además, el estudio advirtió que YouTube consume alrededor de 0,1% de la electricidad mundial (en base al consumo de 2010), lo que aumentará en 1% en 2013.

Lo curioso es que la mayoría de nosotros tiene tantas películas, libros y música archivadas mediante el negocio digital, que jamás podrán ser vistas, escuchadas ni leídas, a menos que encontraran el secreto de la vida eterna 😛

Si sabes inglés, con esta entrevista a Dagfinn Bach te quedará claro su estudio, que como cualquier otro siempre tiene relaciones con marcas, en este caso HP.

Fuente: The Dark Side Of The Tune: The Hidden Energy Cost Of Digital Music Consumption (Music Tank)