Después de un largo desarrollo, el remake de Half Life finalmente se estrena como uno de los mods más importantes hasta la fecha.

El concepto de “mod” que se le asocia a Black Mesa no representa en nada lo que el juego es, aunque es técnicamente una modificación. Decir que este juego es producto de un equipo común y corriente raya en lo increíble, pero un colosal paquete es lo que llega a las manos de los jugadores que lo esperaban y los que recién supieron de su existencia.

Es casi como un juego de un estudio dedicado, no sin sus imperfecciones. Esos detalles los sabrán a continuación.

Ese mismo tren, a las 8:47 AM

Hagamos algo de historia corta respecto a Black Mesa. Este proyecto nació a partir de Half-Life: Source, la versión del juego homónimo que no aprovechaba todas las bondades del motor. Se juntaron tipos interesados en el tema, y comenzaron la odisea de hacer una re-edición sin cobrarle un peso a nadie. La fecha de lanzamiento originalmente estaba para el 2009, sin embargo nada era simple y terminó lanzándose la semana pasada. Tanto fue el éxito que hasta tiene su entrada lista para Steam.

Half-Life marcó un hito cuando se lanzó a fines de los años ’90, y cualquier remake de este juego generaría discusión. No por lo antiguo, sino por la forma de adaptar el juego al presente, donde hay nuevas tecnologías, que a la vez permiten algunas mecánicas novedosas.

A grandes rasgos, Black Mesa toma el juego original y lo transforma usando las bondades del nuevo motor, como las físicas, diseño de niveles, iluminación, sonido y efectos, en un nuevo paquete. Además, se toma algunas libertades para contar la historia y los propios escenarios, añadiendo (y por ahí quitando) algunas cosas. Pero la jugabilidad es lo que menos recibió cambios, produciendo un quiebre entre opositores y partidarios.

El juego no está completo, o sea, aún falta el Mundo Xen, que representa algo así como 1/4 del juego restante, pero lo que llega a tu disco duro es algo más completo de lo que podrías esperar.

Cascadas de resonancia, cascadas de resonancia everywhere

Dentro del juego Black Mesa, las gráficas, el sonido, la jugabilidad, todo lo que hace a Half-Life está ahí con un tono primordialmente más moderno. Los niveles son reminiscencias de los originales, con mejores texturas, efectos y detalles que hacen algo más consiente el mundo que presenta la franquicia – desde el tipo que te pide el papel higiénico hasta la idea de lanzar un satélite.

El juego respeta bastante la progresión, mejoran el aspecto del escenario, y algunos eventos característicos son magistralmente ejecutados. Algunos puzzles de plataformas sufren una falta severa de “pulido”, algo que en este tipo de juegos es muy importante. También, la idea de hacerte saltar siempre agachándote es una estupidez hoy en día pero algunos lo encontrarán normal. Esas son dos cosas que más empañan el gran juego que es Black Mesa, lo que produce muertes fáciles y algo de confusión.

Una de las cosas que más saca ronchas son las batallas contra los militares, personajes que te encuentras ya a medio juego. Definitivamente es un punto negativo porque no sólo te rellenan de plomo un microsegundo después de verte (aún lejos), son escurridizos y hay que gastar medio cargador sólo con uno – son bolsas de polígonos corriendo de un lugar a otro. No hay mucho realismo en las balaceras, ni dinamismo: si te ven terminarás como colador, algo muy parecido a lo que sucedía con el juego original, pero creo que era más bien por las limitaciones técnicas que por cuestiones de diseño.

La IA contraria toma siempre la ofensiva, persiguiéndote hasta rodearte, pero tal parece que el equipo de Black Mesa no decidió arriesgarse más allá de representar fielmente lo que ofrecía el juego original, y no pensaron mucho en añadir, por ejemplo, la reacción de los enemigos al recibir escopetazos en la cara. Compañeros siguiéndote dispararán a los contrarios como lo esperas – sí, en este juego tendrás algo de ayuda – pero nada que haga aplaudir de pie a alguien.

Hablando de armas, Black Mesa no se toma ninguna libertad a la hora de presentártelas. Todas funcionan exactamente igual al juego del antaño, sólo los modelos han sido actualizados para estar a tono con el resto del juego. Así mismo, casi todas las armas se sienten relativamente coherentes: fuerza, sonido, alcance, etcétera. Mención aparte con las armas Xen, que también están presentes. La elección en una lista en la esquina superior izquierda sigue intacta, y el hambre de los Snarks también.

El juego toma la narrativa y los cabos sueltos del juego original, los re-ata con buenos diálogos y la adición de algunos eventos para dejar más claro que está pasando dentro de Black Mesa. Pronto estarás descubriendo que la compañía es más que un lugar para hacer experimentos con material costoso, cientos de científicos y un tipo mudo con un traje naranja. Es difícil no notar que casi todas las actuaciones vocales se parecen en tono, pero tampoco algo que constantemente te preocupe cuando comienzas a entender el meollo de todo el asunto uniendo los puntos: esos dibujos en las pizarras, el uso de criogenia y lásers… algo huele muy raro aquí.

¿La banda sonora? Muy a la usanza de Half-Life 2, hay algunas tonadas en momentos clave que le otorgan al escenario algo más de acción, intriga o misterio. Hay que admitir que el trabajo sonoro es bastante bueno, pero no perfecto. Una molestia – que arreglé jugando con el volumen manualmente – fue que la música estaba demasiado fuerte comparado con el ambiente.

Raya para la suma, Black Mesa actualiza casi todo el juego excepto las cosas más básicas y que menos esperabas. Saltos agachándote son obligatorios, las balaceras son básicas, algunas escaleras no te quieren dejar, y las armas son 100% iguales. ¿Qué tan criticables son estas cosas? Bastante, porque hacen el juego más simple y menos ágil de lo que podría ser.

De todas maneras, Black Mesa no es una aventura corta a pesar de llegar incompleta. Si bien lo que llega son tres cuartas partes de la aventura, efectivamente te tomará por lo menos 8 horas en llegar al último capítulo contenido en el paquete. La mayoría de eso se va en saber para dónde vas, y qué tienes que hacer para llegar allí. Puzzles hay varios para resolver, desde abrir palancas hasta difíciles y apretados saltos calculados que al fallar te harán gastar el texto de la tecla F9.

Lo más malo de todo lo bueno que ofrece Black Mesa – mucha entretención – es lo inestable. De vez en cuando me encontré con un par de bugs que afectaba a la IA, y unas 10 veces el juego me botó al escritorio mientras carga un nivel. Hay algunos problema de rendimiento por aquí y por allá, pero son como dos o tres y no son gran impedimento para que hasta la computadora más humilde pueda correr el juego.

Eres el único que ha llegado hasta aquí

Aunque usted no me crea, estas inconsistencias en Black Mesa pasan a ser sólo detalles dado el tamaño del juego y la disponibilidad gratuita. Muchas veces se muestra inteligente en su arquitectura, sorpresivo en varias ocasiones, y representa una ovación de pie para el juego que lo inició todo hace década y media. Pero a la vez denota su falta de pulido, haciéndolo ver “imperfecto” en algunos rincones, y alejándolo de algún premio que no se limite a la extensión y el gran trabajo hecho.

Actualizado para verse a la par de un juego hecho durante estas fechas, aprovechando varias de las tecnologías de hoy, y sin cobrarte nada, lo que menos puedes hacer es jugarlo. Está bien, algunas cosas molestarán a más de alguno, pero en sí el paquete no es prohibitivo para nadie – mal que mal, es gratis y saldrás ganando de todas maneras. Los jugadores que recién quieren integrarse al mundo de Half-Life podrían empezar jugando este juego en vez del original.

Lo imperdible
– Extenso
– Historia y narrativa muy bien armada
– Varias sorpresas y reminecencias del juego original
– Buena banda sonora

Lo impresentable
– Algunas cosas con evidentes faltas de pulido
– Decepcionantes batallas con la IA
– Algunas mecánicas se quedaron en el milenio pasado

Lo zorral
– Es gratis

Es difícil darle un puntaje a lo que técnicamente es un mod, pero el tamaño de este proyecto amerita que lo valoricemos en una escala. Está bien, no es un puntaje perfecto, sin embargo encontramos loable que Black Mesa sea un juego tan bueno que llegue a codearse con otros títulos de similar calidad.

¿Qué significa esto?

Link: Más de Black Mesa en Niubie