Columna: Perdidos en el mapa

Columna: Perdidos en el mapa

El objetivo primario de un sitio de mapas es la búsqueda de direcciones. Todo el resto no es suficiente si no cumplimos con lo básico.

Roberto Camhi es director ejecutivo de Mapcity y profesor del diplomado de Marketing Digital de la Escuela de Negocios de la Universidad Adolfo Ibáñez.

El anunciado iPhone 5 al parecer no ha logrado convencer del todo a los amantes de la marca de la manzana en varios países, principalmente fuera de Estados Unidos. Uno de sus mayores anuncios, además de algunas mejoras en hardware y su mayor tamaño de pantalla, era el reemplazo de la aplicación de mapas como parte del nuevo sistema operativo IOS6, históricamente basada en Google.

La promesa eran mejores planos con una sofisticada aplicación 3D que revolucionaría la forma de ver los mapas.

Partamos de la base de que el objetivo primario de un sitio de mapas es la búsqueda de direcciones, lo que queremos es saber cómo llegar. Todo el resto: vistas 3D, fotografías del entorno o aplicaciones tipo Street View son un valor agregado, que se agradece, pero no son suficientes si no cumplimos con lo básico y si no hemos logrado el objetivo al cual debemos nuestra existencia.

Y justamente ese es el problema con la nueva aplicación de mapas que Apple incluyó en su nuevo sistema operativo IOS6. Al menos para Chile y la mayoría de los países de Sudamérica, la promesa no está cumplida por una serie de puntos débiles. Apple construyó su aplicación basado en una alianza con el proveedor europeo de mapas Tom Tom, que si bien es fuerte en Europa, no ha desarrollado el mercado sudamericano con la misma intensidad. Al igual que lo ocurrido con el lanzamiento de Siri y el iOS5.0 el año pasado, cuando no se incluyó el idioma español, hoy tampoco podemos disfrutar en la región de todos los atributos de la nueva aplicación de mapas de Apple, como el sistema de visualización tridimensional de la recientemente adquirida empresa C3.

Está claro que el gigante de la manzana decidió ganar tiempo y enfrentarse a su archirrival Google sin antes atar todos los cabos, dejando algunos de ellos sueltos, que ahora están sacando chispas en muchos usuarios que se apresuraron a actualizar su sistema operativo sin prever esta situación. Al probar la nueva aplicación se dieron cuenta que muchas direcciones simplemente no las encontraban, que si bien hay muchos puntos de interés y comercios como referencia sobre los mapas, poco ayuda si no podemos encontrar la dirección buscada.

La razón de esto es que, dada la inexistencia de alianzas locales para contar con mapas en todos los países, se recurrió, en muchos casos, a los mapas colaborativos OpenStreetMap (OSM). Estos son mapas construidos en base a aportes de los propios usuarios, similar a como se alimenta Wikipedia. El nivel de calidad, grados de actualización o cobertura geográfica de estos mapas varía de país en país y no está garantizado.

Los usuarios han detectado en la nueva aplicación de Apple errores tan absurdos como que el aeropuerto de Dublin está en medio de una granja o partes de ciudades están sumergidas en el mar. En Colombia, por ejemplo, las calles están en inglés, los íconos mal asignados y algunos parques están cortados, sólo por nombrar algunos errores detectados.

Sin embargo, no todo es culpa de los mapas cuando no se encuentra una direccón. A veces el responsable es también el geocodificador (algoritmo que a partir de una dirección encuentra la coordenada geográfica asociada), por la imposibilidad de encontrar calles cuando éstas no son escritas exactamente como dicta la norma, como por ejemplo, la propia Alameda en Santiago. Esto ocurre porque no tiene incorporados los sinónimos y abreviaturas de la calles (denominados topónimos), imposibilitando encontrarlas cuando se escriben de una forma alternativa.

Sin embargo, estos mismos mapas ya venían siendo utilizados por Apple hace algún tiempo en su plataforma iPhoto, aunque la empresa no ha sido explícita en indicar la fuente. Probablemente no muchos advirtieron problemas, ya que no eran relevantes para el uso que se les daba en esa aplicación.

Hoy, el panorama es un poco diferente.

Para aquellos usuarios que ya actualizaron su sistema operativo, no queda una mejor opción que acostumbrarse a estos nuevos mapas y esperar las mejoras, acceder directo a Google Maps a través del navegador o descargar alguna aplicación alternativa que les dé mayor confianza, como Mapcity, un viejo conocido en Chile.

No hay duda de que Apple ha decidido enfrentar a Google en el terreno de los mapas muy en serio. Es por ello que podemos esperar que este tema siga dando que hablar y, sin duda, más temprano que tarde veremos superados estos sinsabores que hoy me tiene escribiendo estas líneas. Los siete años de ventaja que Google tiene en este tema, se notan. El tiempo dirá quién liderará esta batalla en el terreno de la localización digital.