El Curiosity tiene nominalmente un cuarto del poder de un smartphone de gama media

El Curiosity tiene nominalmente un cuarto del poder de un smartphone de gama media

La NASA exigió al máximo los límites del hardware que instaló en su sonda de exploración marciana. Quizás no necesitemos tanto poder en nuestros smartphones después de todo...

¿Un aparato con procesador de 200 MHz puede llegar a Marte? Bueno, claro que puede. El Curiosity ha dado sus primeros pasos sobre la superficie del planeta rojo esta madrugada y ya ha comenzado a enviar información desde tan lejana región del universo… Y sí, todo con una máquina que podría ser perfectamente dejada en vergüenza por cualquier Smartphone de gama media, e incluso el iPhone 4.

En efecto, el equipo enviado por la NASA tiene un procesador de apenas 200 MHz, lo que le pondría a nivel de un iPAQ o algún otro de esos añosos equipos basados en Windows Mobile, aparatos que ya tenía ese nivel de procesador hace varios años, aunque las tecnologías — probablemente — no sean comparables.

El iPhone 4 tiene un procesador de 800 MHz, lo que — al menos en potencia — lo pone cuatro veces más arriba que la sonda todoterreno que hoy pasea por Marte.

Pero sigamos reduciéndolo sólo a números. El Curiosity tiene en su placa 256 MB de RAM y almacenamiento interno de 2 GB en memorias de estado sólido. Un teléfono de gama alta actual tiene 1 GB de RAM, y memoria interna de hasta 64 GB para guardar nuestras mejores fotos y videos para siempre. Y cualquiera podría pensar que un viaje a otro planeta podría ser una excelente excusa para tener todo el almacenamiento que podamos comprar, por lo que podría ser contraproducente tener tan poco espacio para guardarlas.

La NASA no tiene esos problemas… Ni de cerca. Ellos desarrollaron cada parte de forma única, con arquitecturas distintas no convencionales y un sistema operativo a la medida. La comparación sólo es válida en números, nada más.

Para algunos podría sonar absurdo enviar un equipo de última generación con estas características a una misión tan importante; sin embargo, la oficina espacial de Estados Unidos tiene muy claro cómo sacar partido a estas especificaciones para privilegiar la autonomía y la toma de datos como hitos fundamentales. De hecho, pocos minutos después de tomar contacto con la superficie de Marte, el Curiosity logró comunicarse y enviar las primeras imágenes conseguidas en esta misión.

Envidiable si tomamos en cuenta la cantidad de tiempo que he llegado a esperar por el envío de un correo en mi Smartphone de turno con una red móvil convencional.

Bromas aparte, el trabajo realizado por la NASA para sacar provecho de la mejor manera a las estrechas especificaciones del Curiosity son un motivo de admiración por parte de todos quienes vivimos con nuestros smartphones, y nos pone a pensar que quizás — sólo quizás — las cosas que los fabricantes les ponen dentro realmente están sobredimensionadas para los usos que realmente les damos.

Si tan sólo optimizaran más lo que ya tenemos…

Link: @mikko (Twitter)