NB Opinión: El fracaso de Electronic Arts

NB Opinión: El fracaso de Electronic Arts

Una mirada a los problemas que ha sufrido EA con sus dos últimas grandes apuestas: The Old Republic y Origin.

Los últimos reportes de gente que deja de trabajar en BioWare Austin y el equipo de The Old Republic, no hacen más que apresurar la llegada del día en que EA tendrá que dejar el orgullo atrás y liberar su gigante MMO basado en Star Wars, adoptando el modelo free to play. De hecho, algunas de sus últimas movidas para captar nuevos clientes no hacen más que acercar el juego hacia ese formato, y a día de hoy, parece ser la lógica dentro de un género tan vasto y a la vez tan complicado para muchas compañías.

Pero en EA optaron por el camino difícil, aunque a todas luces se ve la intención de fondo: competir con un gigante como Blizzard y su World of Warcraft. Y es que, pese a que en el último tiempo WoW ha ido perdiendo algo de fuelle, sigue teniendo un número importante de suscriptores, sigue lanzando expansiones, y no parece que en Blizzard necesiten tomar medidas extremas para mantener con vida su juego que ya tiene unos cuantos años a sus espaldas.

The Old Republic ostenta el récord de ser la producción más cara en la historia de los videojuegos, y el desastre ya está siendo proporcional a su costo. Las copias se vendían a USD $60, y las suscripciones a un costo de USD $15 por mes, algo no demasiado lejano de World of Warcraft. Pero la cuestión es que WoW es un producto probado y funcional, al contrario de SWTOR, y si los usuarios se volcaron a The Old Republic durante un tiempo como novedad, luego empezaron a dejarlo de lado porque simplemente no les entregaba lo que ellos consideraban suficiente. Hoy en día, para ser un juego basado en suscripciones se requiere algo más que una marca potente, y especialmente cuando hay alternativas que no se quedan atrás en contenido y que son gratuitas. O al menos, sus cobros no son obligatorios.

Antes de llegar al punto focal de esta columna, quiero agregar otro ejemplo: Origin. La plataforma/tienda en línea de Electronic Arts llega como respuesta al éxito de Valve y Steam, que a estas alturas no tiene precedente alguno en la historia de los videojuegos y que ha probado ser tremendamente exitosa tanto para los jugadores en cuanto a contenido, como para los desarrolladores en la facilidad para publicar sus productos y obtener ganancias. Steam ha sido una situación de win-win para todos, ¿alguien ha escuchado alguna vez una queja sobre Steam?

La clave del éxito de Valve es que es una compañía altruista: como todas, existe con el fin de ser lucrativa, pero la motivación principal de Gabe Newell siempre ha sido darle a los jugadores lo que merecen por su dinero, y no cobrarles por que sí. A su vez, la masa se ha sentido atraída hacia Steam (y aquí también se puede incluir a GOG.com) porque se sienten valorados y bien tratados, y no como meros consumidores donde el trato se acaba cuando se entrega el dinero y se recibe el juego. Las ofertas siempre son jugosas, todo mundo tiene espacio dentro de la plataforma, e incluso en el futuro la comunidad tendrá poder de decisión sobre los juegos que se lanzan gracias a Steam Greenlight.

Electronic Arts ha hecho algunas cosas increíblemente mal con Origin. Primero, se han disparado en su propio pie tirándose contra Valve y su “depreciación de la propiedad intelectual” con las ofertas de Steam, pero después no han tenido problemas para ofrecer rebajas tan suculentas como las de su competencia. Segundo, han fallado estrepitosamente con la localización de precios y la disponibilidad regional, uno de los pilares fundamentales para que el éxito de Steam sea transversal y conveniente sin importar el lugar del mundo donde los jugadores compran sus juegos. Tener pagar en Euros en Origin raya en el absurdo para algunos que vivimos en América Latina.

En EA hay cosas que saben hacer de forma excelente. Más allá de lo que se diga, sacan productos tope de línea o cuando menos, competentes. La línea de juegos de EA Sports es probablemente de las mejores en cada uno de los deportes que cubre, y si se trata de vender en formato físico, pocas compañías le hacen sombra en cuanto a catálogo, alcance, y cifras de ventas. El problema en EA lo tienen cada vez que tratar de replicar los éxitos de otros con sus propios productos, ya que parecen nunca dar en el clavo con la forma que lleva a esos otros a ser exitosos. Y el último ejemplo de eso es bien reciente, con el desabrido anuncio de Battlefield 4.

A Activision se le critica mucho por sus Call of Duty anuales, y por la repetición de una fórmula que, exitosa y todo, hace poco por renovarse. Pero si de algo saben en Activision es la manera de promocionar sus juegos, y cada Call of Duty no se anuncia por lo menos hasta seis meses desde que se lanzó el anterior. De la misma forma, logran generar expectativa por sus títulos, como lo pudimos ver hace poco con el anuncio de Black Ops 2 y antes con el de Modern Warfare 3, con el del primer Black Ops, y así hacia atrás. Entonces, no se puede entender que el anuncio de Battlefield 4 haya sido casi un chiste, una mala broma y que les ha jugado en contra en las redes sociales y los foros, donde mucha gente ha expresado su descontento. Battlefield es un nombre grande, importante, y merecía algo más que una filtración o el anuncio de una beta en Medal of Honor: Warfighter. Peor aún, este claramente no era el momento de anunciar nada.

¿Cuál es el factor común entre todos estos casos? El poco entendimiento que tienen en EA del nuevo público al que se dirigen. En un MMO, el comportamiento de los jugadores es muy especial, y por eso es que World of Warcraft ha sido tan exitoso para Blizzard. Si se trata de plataformas digitales como Steam, los jugadores son informados, inteligentes, y están acostumbrados a pagar y recibir un trato preferencial. Call of Duty tiene lanzamientos exitosos porque la gente de Activision sabe exactamente como crear expectación, como aumentar el hype.

En EA vieron el éxito que consiguieron otros antes (en mayor o menor medida, más visionarios que ellos), y quisieron simplemente alcanzar lo mismo. No hay nada malo en repetir o replicar, menos en una industria que se basa en la competencia de productos similares y diferentes a la vez. Pero en cada movida que hace Electronic Arts queda la sensación de que atacan a un segmento exitoso porque sí, porque les puede generar muchas ganancias, pero no se molestan en tratar de entender realmente como funciona ese segmento, como se comportan sus jugadores, y cuál es la clave para el éxito. Y así les ha ido, y les seguirá yendo hasta que The Old Republic sea gratuito, o hasta que Origin sea una alternativa realmente válida.