¿En qué debo fijarme a la hora de comprar un teléfono Android?

¿En qué debo fijarme a la hora de comprar un teléfono Android?

Te ayudamos con unos consejos básicos para que elijas entre la maraña presente en el mercado y así no te gastes más de los que debes, ni te engañen con un terminal anticuado.

Cuando pensamos en comprarnos un smartphone con Android tenemos un amplio abanico para escoger, tan amplio que puede que nos veamos abrumados por el extenso catálogo de terminales de todos los tamaños y precios a nuestra disposición.

Para haceros algo más fácil la elección, aquí os traemos una pequeña guía de esos puntos imprescindibles en los que nos tenemos que fijar antes de comprarlo.

¿Para qué lo quiero?

Parece una obviedad, pero no lo es. Antes de pensar siquiera en comenzar a ver terminales debemos tener claro qué uso vamos a darle. Si sólo queremos jugar ocasionalmente (juegos sencillos, “casuales”, mientras estamos esperando el autobús), chatear, usar Whatsapp, navegar por internet, leer nuestro correo y usar las aplicaciones típicas de Android (Mapas, etc), desde luego no nos hace falta comprarnos un ultimísimo modelo con procesador Quad-core a “no-sé-cuántos-gigahertzios”, dejándonos un dineral en el proceso.

Tampoco hemos de irnos a los más baratos, pero un teléfono de gama media será más que suficiente para la mayoría de nosotros. Con un procesador normal, el teléfono funcionará de un modo completamente fluido.

Obviamente, si queremos jugar con juegos de última generación y en 3D, necesitaremos procesadores más potentes.

Android Froyo, ICS… 2.3, 4.0… ¿Cuál elijo?

Tema muy importante, la versión del Sistema Operativo. Android, como todos los Sistemas Operativos, va modernizándose según pasa el tiempo y van saliendo al mercado nuevas versiones con más y mejores prestaciones.

Si bien es cierto que la última versión es Android 4.1 Jelly Bean, también es cierto que aún no está disponible para ningún teléfono. La versión mayoritaria en los smartphones Android actuales es la 2.3, Gingerbread, que ya tiene un tiempo.

Y es que un tema a considerar es el de las actualizaciones: No todos los fabricantes van a actualizar todos sus terminales, bien porque no les interesa (si actualizan nuestro smartphone no desearíamos comprarnos otro), bien porque el hardware no lo permite (los teléfonos de gama baja no siempre pueden actualizar a la siguiente versión).

Debemos procurar que el teléfono a comprar tenga, como mínimo Android 2.3 Gingerbread, aunque lo ideal es que ya disponga de Android 4.0 Ice Cream Sandwich o, al menos, tengamos asegurada la actualización. (Nota: las versiones pasan del 2.3 al 4.0 porque la 3.0 era una versión exclusiva para tablets).

En este aspecto tienen prioridad los dispositivos de gama alta: Cuanto más caro, más posibilidad tiene de ser bien tratado por el fabricante y, por tanto, de actualizarlo.

La batería

Aunque muy importante, tenemos pocas opciones. Actualmente los smartphones tienen uno de sus mayores problemas en la duración de la batería, pero poco podemos hacer. Con todo el uso que le damos diariamente (mirar el correo, navegar, jugar…) y, sobre todo, debido a la pantalla, no podemos esperar que nuestro próximo teléfono nos dure sin recargar como lo hacen los teléfonos normales. Raro es que la batería, tras un uso continuado, dure un día completo.

Aquí son mejores los terminales de gama media o baja por dos aspectos: En primer lugar, suelen tener la pantalla más pequeña, por lo que gasta menos. En segundo lugar, los terminales de gama alta, con procesadores más exigentes, necesitan mucha más energía. Así que tenemos que ser conscientes de lo que compramos.

El precio

Tal ve lo que miramos todos en primer lugar. Ante tanta cantidad de smartphones con Android podemos encontrar teléfonos de muy alta calidad, de calidad media e, incluso, de dispositivos infumables que prácticamente sólo nos servirán para llamar y jugar al parchís.

Estos últimos son los que, normalmente, nos “regalan” en diferentes medios (periódicos, etc) o los que nos intenta colocar nuestra operadora. La solución: Gama media, el mejor resultado calidad-precio que podemos encontrar.

Conclusión

Piénsatelo bien antes de comprar (o renovar) tu teléfono. Tal vez el procesador de última generación no lo necesites, pero una pantalla con un buen tamaño siempre viene bien (para internet, ver vídeos), aunque consumirá más.

No lo más caro siempre es lo mejor para todos, ni lo más barato es lo peor (hay marcas como Huawei o ZTE baratas pero con buenos terminales). Pero, sobre todo, fíjate en la versión de sistema operativo, si no quieres quedarte desfasado enseguida.

Coméntanos lo que quieras. Sin pretender contestar todas las preguntas (cada persona es un mundo), te ayudaremos en lo que podamos.