Microsoft Surface: El dilema de no saber frente a qué estamos parados

Microsoft Surface: El dilema de no saber frente a qué estamos parados

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El lanzamiento de nuevos dispositivos portátiles que no son ni tablet ni notebook tienen algo desordenada la definición de formatos. ¿Será posible colocarles un nombre?

Durante la presentación del nuevo portátil Microsoft Surface, Steve Ballmer, CEO de la compañía, dijo lo siguiente:

"El Surface es un PC. El Surface es un tablet. Y el Surface es algo nuevo."

Y no supimos cómo reaccionar al respecto. Porque nosotros somos gente ordenada y nos gustan las categorías. Que nos digan que una cosa es un notebook y otra es un tablet. Y si las compañías no saben cómo denominar su creación, que inventen, como siempre inventan todo, pero que nos dejen tranquilos. Como cuando inventaron el término netbook. O nettop, o ultrabook, entre tantos otros que han pasado por nuestra cabeza.

Porque esto sirve para definir una categoría de productos, tanto para nuestra paz mental como para vender mejor el dispositivo. Porque nosotros somos gente normal, que va a las tiendas y compra, que si ve algo que no entiende no lo compra, y si está de moda una categoría de productos con todos hablando de "ése" término extraño (netbook, ultrabook), nosotros también lo queremos.

Porque somos como niños, a los cuales más que explicarles las cosas, hay que ponerles un nombre y mostrarlas, en busca de tener lo mismo que nuestros amiguitos del barrio. Pero que ahora lancen el Microsoft Surface y nos digan que "es un PC y una tableta" no tiene sentido. Pedimos definición, por favor, tal como lo han hecho en el pasado.

¿Y si no quieren definir? Problema de ellos, porque tanto hoy, como cuando el Surface salga a la venta oficialmente, la gente se preguntará "¿qué es?" en lugar de "¿qué hace?" o bien "¿cuáles son sus características?" Para responder la primera pregunta necesitamos la categoría, algo que nos permita responder: "es un tablet" o "es un notebook". Y después explicar lo que hace y por medio de qué características.

¿En qué estamos ahora?

Actualmente, el mercado de computadoras para el consumidor general se divide según varios parámetros, técnicamente, siendo todos PCs (Personal Computer o computadora personal), bajo el único requisito de tener sistema operativo Windows, Mac OS X o alguna distribución de Linux, aunque siempre de escritorio.

Están los desktops, es decir, torres gigantes con monitor aparte para el escritorio, el apronte más clásico y conocido de computadora. También siguen vivos los notebooks, portátiles actualmente destinados a ofrecer un buen rendimiento con una cuota de portabilidad, desplazados en este último ámbito por los netbooks, es decir, los mini-notebooks, y también los nuevos ultrabooks, equipos ultra-delgados con plataforma interna Intel.

También están los nettops, que son torres de escritorio más pequeñas, así como los HTPC (Home Theather PC), mismo concepto pero apuntado a su uso como reemplazo a los centros multimedia en el hogar, para la reproducción de contenidos de entretención en televisores más grandes.

Por otro lado tenemos los móviles, los que se definen no sólo por su menor tamaño, sino que además por sistemas operativos móviles como iOS de Apple, Android de Google o Symbian, junto con la indispensable pantalla táctil que está ausente en los PCs anteriores.

Acá destacan los smartphones o teléfonos inteligentes como principales expositores, entrando fuerte a quitar terreno en el mercado de los celulares comunes y corrientes (feature phones). Le acompañan los tablets o derechamente tabletas en español, con pantallas de entre 7 y 11 pulgadas y ausencia de teclado físico, los que han sido la última revolución en el rubro de la computación, impulsada por la llegada del iPad para masificar la categoría.

Finalmente, recientemente en el mercado están apareciendo los híbridos o convertibles; portátiles con sistema operativo Windows 8, tamaño de 10 o 13 pulgadas y capaces de transformarse ya sea en tableta con pantalla táctil o en computador para la mesa con teclado físico, todo integrado bajo un mismo dispositivo.

También es importante mencionar que utilizan el hardware o plataforma interna de los ultrabooks, con chips Intel de bajo consumo energético que permiten un diseño delgado y liviano. Y de hecho, Intel es quien está impulsando el formato, "sugiriendo" a los fabricantes que implementen este diseño en tres formas posibles. Tres, nada más, las que ya han presentado en sociedad y algunos fabricantes comienzan a implementar para vender, tal como obedientemente los fabricantes adoptaron los modelos de ultrabook que Intel hizo, a su orden. De hecho, por eso los ultrabooks son todos iguales por fuera, valen lo mismo y son tan aburridos, pero eso es tema para otra columna…

Y entonces llegó el Microsoft Surface…

Como pueden inferir de nuestras quejas anteriores (ok, mis quejas) y de las palabras de Steve Ballmer, este dispositivo no se posiciona formalmente en ninguna de las categorías recién descritas, mezclando elementos de varias de ellas.

Por un lado, a simple vista es una tableta, con pantalla táctil y simplemente con forma de tableta, más fácil no puede ser. Pero después Microsoft juega con nosotros al decirnos que hay dos modelos del Surface: uno con hardware ARM y Windows RT, y otro con plataforma Intel de ultrabook y Windows 8 Pro.

Peor aún: tiene un pedestal para ponerlo sobre la mesa y un teclado físico, por lo que perfectamente podría ser un híbrido, pero está la versión con chips NVIDIA basados en ARM, entonces, no es un híbrido, porque éstos tienen sistema Intel de ultrabook… y bueno, ya entienden la confusión.

Queremos decir que el Surface es un híbrido, pero Microsoft no lo dice y no nos deja decirlo gracias a la existencia de una versión ARM, que derechamente debiera definirse como un aparato móvil. Además, no está dentro de los modelos que Intel busca imponer como estándar para los híbridos, que son tres y están bien definidos, como ya explicamos.

Entonces, ¿es un tablet? No, por el teclado físico, porque tiene plataforma interna de ultrabook y más importante aún; porque usa software de escritorio, es decir, Windows 8 Pro. ¿Es un híbrido? No, porque está ARM y no cumple con Intel. ¿Es un PC hecho y derecho? No, porque parece tableta físicamente.

Entonces, convengamos.

El Microsoft Surface es un híbrido. Lo dije y qué. No uno convencional, pero semánticamente es eso: una computadora que mezcla aspectos de una tableta y un notebook.

Si nos ponemos a examinar los aspectos técnicos del aparato, nos damos cuenta que no cabe derechamente en la categoría, pero no nos tiremos de las mechas tampoco: crear un segmento para cada producto nuevo que sale al mercado y no se parece a nada de lo que hemos visto antes es pensar de más.

Y en esto es que destaca el atrevimiento de Microsoft al hacer algo como el Surface, ya sea porque realmente quieren innovar en el rubro de la informática y tienen amor al arte, como ellos dicen, o porque desean implantar un nuevo estándar (y vendérselo) al resto de los fabricantes. O simplemente porque tienen el dinero y las ganas de hacerlo.

Así que vamos a enviar al Escuadrón Letal de CHW para decirle personalmente a Microsoft que le diga híbrido a su dispositivo, porque nosotros le vamos a decir así.

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