La gente confiaría su salud a los móviles; los médicos no lo harían

La gente confiaría su salud a los móviles; los médicos no lo harían

Los médicos temen que las personas se vuelvan excesivamente independientes del sistema de salud tradicional.

Mientras que las personas somos más propensas a pensar que nuestros dispositivos móviles pueden ayudarnos a mantener, mejorar e incluso recuperar nuestra salud, los expertos no están muy de acuerdo con esa idea. Es lo que muestra un estudio reciente de la firma PwC.

La investigación arroja que un 59% de los pacientes encuestados ha reemplazado las visitas a médicos y enfermeras por ayuda obtenida desde sus móviles, cosa que no gusta del todo a los médicos, a juzgar por el hecho de que sólo el 27% de los encuestados dijese que impulsa el uso de aplicaciones orientadas a la salud.

Claro que, el estudio, titulado Emerging mHealth: Paths for growth, tampoco muestra una negativa radical. Sólo 13% de los galenos consultados se habría mostrado enérgico al rechazar la ayuda de los móviles a la hora de mejorar la salud de sus pacientes.

El bolsillo de Hipócrates

La encuesta muestra que existe un 64% de profesionales de la salud que se habrían manifestado “preocupados por que la mHealth podría hacer que los pacientes se sintiesen excesivamente independientes”, dado que “los consumidores ahora están en posiciones de poder con información sobre precios, servicios, tiempos de espera y calidad… así que inician una tema de decisiones tal como la ejecutan en cualquier otro sector del mercado”.

¿El mayor riesgo? A primera vista pensaríamos que la salud de los pacientes, pero esto no necesariamente es así. Gran parte de la preocupación de los galenos podría deberse a que el acceso a la información retrase el momento en que el paciente considere inevitable ir a consulta, potencie la automedicación y le coloque en un posición negociadora de cara a los costos que supone el acceso a la salud. De este modo, estaríamos más ante un tema económico que ético que, dicho sea de paso, es totalmente válido: los médicos también pagan hipotecas y comen.

Y es que un paciente informado es un paciente más difícil de timar. Dentro de la salud, si bien existen médicos con vocación, también hay sectores muy lucrativos como, por citar un ejemplo, la imagenología. Con la ayuda de los móviles, la gente tendría mayor acceso a información sobre costos de estudios radiológicos y con eso en mano podría pedir rebajas o, simplemente, optar por un centro de diagnóstico más barato que el que había pensado al comienzo o le había sido recomendado por el médico.

Más informados, más saludables

Hasta hace poco era muy probable que al preguntarle las pulsaciones a alguien no supiera darte respuesta o, por el contrario, se apretase la muñeca y mirase el reloj contabilizando su pulso. En la actualidad basta con iniciar una app en el móvil y ya lo sabremos todo.

Este tipo de desarrollos actualmente ayudan a las personas a controlar su condición física e, incluso, detectar problemas. Con ello podemos decir que, en efecto, los dispositivos móviles y muy especialmente los que se colocan como prendas en el atuendo del usuario, ayudan a mantener saludables a las personas pues éstas, al saber que están siendo medidas, prestarán mayor atención a sus valores físicos y sabrán con facilidad qué hábitos mantener, mejorar o desechar.

Mejor que el aloe

Naturalmente, los médicos se ven a sí mismos como los únicos capacitados para tomar decisiones relacionadas con la salud de sus pacientes. Nosotros, sus pacientes, los vemos como los más capacitados, lo cual no descarta que de  vez en cuanto nos saltemos parte del camino preguntando a un amigo qué medicinas ha tomado en determinada circunstancia o consultando remedios caseros en Internet.

Es éste uno de los puntos que más dispara las negativas de los galenos: la sustitución de la medicina científica por la alternativa impulsada desde la Red. Es totalmente normal que los médicos se sientan ofendidos pero, si tan inevitable luce la llegada de la tecnología móvil al panorama sanitario, en vez de combatir la mejor idea sería sumar. Al final, quienes se benefician son el usuario y el propio médico que, si bien no da tantas consultas como antes, se puede posicionar como adaptado a los tiempos actuales.

Y es que, en honor a la verdad, hay cosas que los médicos podrían hacer para ayudarnos con sólo vernos un momento por la Webcam y escuchar o leer la descripción de nuestros síntomas: una contractura muscular, una indigestión o una reacción alérgica leve podrían ser diagnosticados a distancia, tal como ocurre en muchos casos, cuando en plena sala de emergencia no nos mandan ha hacer ningún chequeo y nos medican de una vez.

Al final, los médicos consultados se han dicho angustiados pero no han expresado un no rotundo. Simplemente más de la mitad piensa que es un proceso inevitable pero que llevará tiempo y ven en la tecnología una posibilidad que combinaría con sus herramientas de trabajo actuales. Asimismo, 68% de los galenos ve con buenos ojos que estas tecnologías se instauren en los países emergentes, donde casi 60% de los usuarios consultados estaría usando ya un servicio de este tipo.

¿Cuántos de nosotros usamos actualmente alguna app orientada a la salud? ¿Cuántos dejaríamos de forma definitiva la visita rutinaria al médico, para guiarnos por lo que el móvil diga sobre nuestra salud?

Link: Mobile Health Revolution: Doctors and patiens disagree. (Information Week)