Seis horas con Diablo III

Seis horas con Diablo III

Nuestra experiencia durante las primeras horas de la madrugada.

La espera se acabó, Diablo III por fin llegó para satisfacer a los fanáticos que tanto han pedido el tercer capítulo de la saga. Récord de pre-ventas, hype en redes sociales y eventos de media noche rodearon el lanzamiento de uno de los juegos mas deseados, sin embargo no todo fue miel sobre hojuelas.

Como muchos de ustedes, yo también preparé la llegada con una dotación de bebidas energéticas y comida chatarra. Esperé ansioso al primer minuto de la media noche (PST) y me encontré con el terrible error 37, el mismo que azotó a los usuarios que intentaron firmarse hace unas semanas a la beta.

De inmediato pensé que era una broma, sin embargo en mi subconsciente estaba la idea de que esto podía pasar. Una hora y media antes de rendirme en decenas de intentos, Diablo III me abrió la puerta para descubrir todo su potencial.

La opción fue irse por el camino sencillo: un bárbaro en dificultad normal con el objetivo de terminar el Acto I. Esto lo repetí con un monje para probar la versión en español de América Latina y todavía tuve tiempo de jugar con uno de mis amigos en cooperativo para desbloquear algunos logros.

La primer experiencia fue agridulce. Si bien esperaba con ansias el juego, gran parte del Acto I ya me lo había spoileado por participar en la beta. A eso tuve que sumar un lag que casi provoca que tirara el monitor por la ventana. En ocasiones daba clics y nada pasaba, de repente 10 o 15 segundos después veía el resultado de mis actos, a veces a punto de morir.

Una vez que el lag disminuyó me animé a probar el modo cooperativo con uno de mis amigos y la experiencia fue agradable. En algún momento Blizzard dijo que es en Hard donde se disfruta el juego y esto aplica al multijugador. Si no le subes la dificultad, la aventura con dos o tres amigos será como ir de paseo al supermercado.

En la parte visual el juego me dejó un buen sabor de boca, sin embargo fue el doblaje al que le puse mayor atención. El cliente de Diablo III viene en inglés, sin embargo se puede elegir el idioma en las opciones de juego. Si quieres jugarlo en español de Latinoamérica o castellano tendrás que reiniciar el cliente y esperar a que se descarguen los archivos necesarios.

Atrás quedó el bloqueo de zona o de idioma de StarCraft II, al parecer Blizzard no quiso aplicar el mismo modelo y le dio a los usuarios la libertad de elegir el que más les guste. En mi caso probé todo el Acto I en los dos idiomas y el doblaje latino se mantiene al mismo nivel que el de StarCraft II. La traducción no es solo a nivel diálogos, también los nombres de las ciudades o personajes tienen su versión en español.

Dicen que la primer impresión jamás se olvida y la saturación de servidores en el lanzamiento me hace reflexionar si una conexión permanente es la solución. Anoche solo quería jugar el modo historia; no me importaba la casa de subastas o el multijugador. Seguro habrá muchos a los que no les interesen estas opciones y tendrán que sufrir esta clase de contratiempos.

Confío en que Blizzard solucione pronto los problemas. Un lanzamiento como el de Diablo III no puede ser opacado por cuestiones técnicas.

¿Cómo ha sido su experiencia?