NB Labs: Starhawk

NB Labs: Starhawk

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¿Balazos a montón? Sí, pero con mucha estrategia y originalidad.

Plataformas: PS3
Desarrollador: LightBox Interactive
Distribuidor: SCEA

El mercado de los disparadores en tercera persona se ha expandido por todos lados en muy poco tiempo. Hoy día cada consola tiene por lo menos un representante del género, algunos incluso haciendo el papel de abanderado para algunas compañías. Bajo ese escenario aterriza Starhawk, juego exclusivo para la consola de Sony que de cierta forma logra innovar en algunos aspectos, pero se queda corto en otros.

Coincidiendo con el modelo utilizado en Warhak, esta “secuela” inclina gran parte de su peso en la modalidad multijugador, aunque esta vez se ha agregado una campaña en solitario como antesala para la acción frenética del juego en línea.

Oro verde


Emmett Graves, un forajido a sueldo con un trágico pasado se enfrenta a los peligrosos Outcast, una raza mutante cuyo único propósito es hacerse con la mayor cantidad de Rift posible, la nueva energía para las civilizaciones en el espacio.

Para hacer frente a la amenaza, el protagonista tendrá a su disposición todo un repertorio de armas, vehículos y otros recursos que mantendrán a raya a las hordas enemigas.

Los controles en Starhawk son esencialmente simples: apuntar, disparar, correr, saltar o hacer combinaciones de estas acciones. Algo que en definitiva se extraña es la integración de un sistema de cobertura, un añadido muy popular entre los compañeros de género. A pesar de esta carencia, el mando del personaje y los vehículos responde adecuadamente, algo que se agradece cuando las olas de enemigos no parecen tener fin y surge la necesidad de actuar de forma rápida y precisa.

La campaña individual se compone de 10 etapas, escenarios donde el constante granizo de plomo y las explosiones son las verdaderas estrellas, encontrando movimiento a cada segundo. Contrario a lo que podría pensarse, el atascadero de elementos en pantalla no disminuye en ningún momento la cantidad de cuadros por segundo, manteniendo un ritmo constante y sobre todo estable.

Claro que la fluidez conseguida ha reclamado recursos en otras áreas para su funcionamiento, por ejemplo en el aspecto gráfico. El modelo de los personajes es demasiado genérico y el protagonista no tiene nada de especial, a excepción de su excelente despliegue de habilidades en el ventrilocuismo, lanzando frases sin siquiera despegar los labios.

El modelado de los escenarios es justo, cumple su función pero no logra sobresalir. Las secuencias animadas utilizadas para contar la historia caen el mismo pecado, al igual que el desarrollo de la trama y el trasfondo de los personajes; todo se mantiene en un plano demasiado simple y sin muchas pretensiones.

Emmett el contratista

Como uno de los principales recursos de Starhawk, el equipo de LightBox Interactive ha integrado con éxito un sistema de construcción con el cual se podrán edificar grandes bunkers para recargar munición, suministrar equipos de defensa en orden de conseguir un poco de ayuda extra y armar vehículos de guerra que también sirven para desplazarse.

Aunque al principio puede lucir como un elemento prescindible, conforme se avance en el juego el uso de este sistema se hará cada vez más necesario, e incluso obligatorio en algunas circunstancias.

Esta característica única agrega un incomparable sentido de estrategia al juego, ampliando las posibilidades con las que se puede encarar al enemigo. Para levantar las estructuras es necesario obtener una determinada cantidad de Rift, matando enemigos, destruyendo edificaciones o disparando a los barriles provistos con la codiciada energía.

Cada creación tiene costos diferentes, por lo que tomar en cuenta la situación, el espacio disponible y el tipo de amenaza se convierte en requerimiento.

Los vehículos disponibles se componen de motocicletas flotantes, jeeps todo terreno, mechas que se transforman en naves y tanques con poder de fuego arrasador. El control de cada uno es muy similar, a excepción del mecha volador, teniendo una curva de aprendizaje un poco elevada en un principio.

Bienvenido al pandemonio

La campaña individual de Starhawk dura aproximadamente cinco horas, dejándole el resto al modo en línea. El plato fuerte del título.

La mecánica del juego es la misma que en el modo individual, sólo que con 32 jugadores repartidos en 10 enormes mapas construyendo, regando balas por doquier y preparando el escenario para las más frenéticas batallas.

Conseguir la victoria depende en gran medida de la estrategia y el trabajo en equipo. Una vez comenzada la partida cada bando debe preparar sus sistemas de defensa, edificar sus fuentes de recursos y emprender la producción de vehículos, estos últimos indispensables para desplazarse por las amplias locaciones (ir a pie es prácticamente un suicidio).

Cuatro opciones componen la experiencia multijugador: deathmatch por equipos o individual, el clásico desafío de capturar la bandera y la conquista de territorios. Aunque a primera vista podría parecer un ramillete escueto, la posibilidad de escoger los elementos dentro de una partida hace que cada una se sienta diferente.

Por cada juego se otorgan puntos de experiencia con base al desempeño mostrado, tomando en cuenta las muertes, las asistencias y el cumplimiento de los objetivos. Estos puntos pueden ser utilizados para mejorar las habilidades del personaje, permitiéndole portar más munición, obtener invisibilidad en el radar, reparar el vehículo en el que se encuentra, etcétera. El botín también puede usarse para mejorar la apariencia del personaje y darle el toque característico a los vehículos.

Aunque al principio puede dar la impresión de que toda la partida es un completo caos, con el tiempo y un poco de experiencia se pueden ajustar estrategias puntuales sin morir cada cinco segundos, logrando defenderse y emprender una buena ofensiva.

Starhawk se presenta como una propuesta solida que no teme apuntar a la innovación como principal objetivo, entregando un título en extremo divertido y con toda la intención de causar adicción en el modo multijugador. La campaña individual sirve para pasar el rato, y de hecho puede ser considerada como mera práctica para lo que se viene en línea, pero al final no logra conseguir identidad propia por sus marcadas carencias.

Con todo, Starhawk es un respetable disparador en tercera persona, y una recomendación segura para todos aquellos que disfrutan de la competencia en serio.

Lo imperdible

  • Elementos de estrategia bien implementados
  • Acción fluida y buena respuesta del control
  • Buen diseño en las etapas de pilotaje
  • Multijugador robusto y adictivo

Lo impresentable

  • Pobre diseño de personajes
  • Algunos bugs en el sonido
  • Banda sonora mediocre y repetitiva


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