HTC One X: ¿Un verdugo para los líderes? [W Labs]

HTC One X: ¿Un verdugo para los líderes? [W Labs]

HTC ha intentado impresionar con su ONE X y, aunque no sorprende con sus prestaciones, totalmente esperadas en un alta gama, sí que nos da una opción más a la hora de elegir un buen móvil.

¿Y si la discusión por elegir a uno u otro de los móviles que lideran el mercado se acabase con una opción que avanza calladamente entre las marcas más grandes?

HTC ha intentado impresionar con su ONE X y, aunque no sorprende con sus prestaciones, totalmente esperadas en un alta gama de 2012, sí que nos da una opción más a la hora de elegir un muy buen móvil.

Especificaciones técnicas

Red GSM 850 / 900 / 1800 / 1900 – HSDPA 850 / 900 / 1900 / 2100.

Dimensiones 134.4 x 69.9 x 8.9 mm Peso 130 g.

Pantalla Super IPS LCD2, capacitiva, 16M colores. 720 x 1280 pixeles, 4.7 pulgadas.
Soporte multi-touch. Pantalla Gorilla Glass.

Procesador Quad-core Tegra 3 a 1.5GHz.

Sistema Operativo  Android OS, v4.0 Ice Cream Sandwich. Navegador HTML5.

Sensor acelerómetro para auto rotación.

Sensor de proximidad para auto apagado.

Sensor giroscópico.

Controles sensibles al tacto.

Interfaz de usuario HTC Sense v4.0.

Memoria 1 GB de RAM y 32 GB de almacenamiento interno.

Mensajería SMS, MMS, Email, Push Email, IM.

Cámara Principal: 8 MP, 3264×2448 pixels, autofocus, flash LED, geo-tagging, , captura de video
y fotos simultáneos, video 1080p, 30fps stereo. Frontal: 1.3MP 720p.

GPS con soporte A-GPS. Brújula digital.

Audio Beats Audio.

Conectividad EDGE. 3G HSDPA 21Mbps/ HSUPA 5.76Mbps. Wi-Fi 802.11 a/b/g/n, DLNA; Wi-Fi Direct.   Bluetooth v4.0 A2DP. NFC. microUSB 2.0.

Exterior

Años atrás la manera de destacar a simple vista era que nuestro equipo fuese lo más pequeño posible. Ahora las cosas son completamente diferentes y muchas veces lo que cuenta al sacar nuestro teléfono en público es que tenga una gran pantalla. En esto el HTC One X nos deja bien parados, sobre todo porque es grande y muy, muy liviano, sumando sólo 130 gramos en su conjunto.

El primer atributo es su diseño integral en policarbonato que nos ofrece la elegancia de ser mate y la confianza de que, si se cae, no nos tendremos que arrastrar en busca de tapitas y cositas, ya que está hecho de una sola pieza. La marca tallada en la parte trasera nos libra de las molestas impresiones que se van degradando con el tiempo, abaratando la imagen de nuestro móvil.

Viene en gris y en blanco y lo bordean una biseles excepcionalmente bien pensados para darnos la sensación imponente de un móvil recto y la sutileza de uno curvo, con lo cual estamos hablando de un equipo que en apariencia no tiene demasiadas limitaciones para lucir unisex, juvenil y muy premium.

Por cierto, los nuevos móviles de HTC han sido fuertemente promocionados por la calidad de sus carcasas. Sin embargo, en la Red se han comentado varias cosas, como que se pueden astillar por sus formas biseladas — el HTX ONE X también tiene este bisel — o que los equipos blancos se tiñen al roce con, por ejemplo, jeans. Yo no le he dado tan mala vida al ejemplar que he usado para este review, pero este aspecto igual deben considerarlo como un factor de riesgo a la hora de comprarlo, sobre todo porque hablamos de un equipo de 600 euros.

La disposición de la cámara ha sido bien pensada al portar el lente en una especie de tótem que impide el “efecto túnel” tan molesto en algunos smartphones; pareciera que incluso con un forro de silicona delgado podríamos mantener esta cualidad a salvo — les debo la comprobación, pues no encontré uno de estos forros en las tiendas que visité.

El flash dispuesto a la derecha sí es un poco cuestionable, sobre todo para los más minuciosos, pues de algún modo nos condiciona la iluminación en las fotografías y, sin embargo, más adelante vamos a ver la calidad de las imágenes. En lo personal, creo que podría vivir con eso.

El equipo está bordeado por una serie de botones con funciones muy específicas: sobre la cámara, a la izquierda, el compartimiento para la micro SIM, al estilo del iPhone. Delante de él, un botón de bloqueo, bastante útil para evitar marcaciones accidentales. Allí mismo, la entrada para auriculares de 3.5 mm, bien pensado para llevarlo en el bolso a modo de reproductor de música.

A la izquierda, la entrada de microUSB. Por cierto, este equipo viene con un cable de datos para interactuar como almacenamiento con el ordenador y es el mismo cable el que con un adaptador, incluido, se puede conectar a la fuente de electricidad.

A la derecha un botón para regular volumen multimedia, es decir, que desde aquí mismo controlamos tanto los sonidos de las animaciones del móvil como los de las reproducciones. Esto en ocasiones confunde un poco. Un ejemplo concreto son las llamadas de Skype: a veces lo pulsas para subir o bajar el volumen de llamada y lo que hace es modificarte los sonidos del móvil. En esto también influye la app de Skype, por supuesto.

En el frontal nos encontramos con la cámara secundaria cuyo funcionamiento detallaremos más adelante.

Algo molesto, visible en las fotografías: la superficie mate luce muy bien en principio, de hecho, es una de las cosas que enamoran del equipo, pero al usarlo constantemente empieza a llenarse de huellitas muy desagradables, con lo cual tienes que pasarte el día limpiándolo contra la ropa para evitar que se vea como si lo hubieses cogido luego de untarte las manos con aceite.

Pantalla

La pantalla es una súper LCD 2 de 4,7″, bastante resistente y con un ángulo de visión optimizado para una resolución de 720p. Es casi perfecta porque le puedes regular algunas características como el brillo o el tamaño de los iconos. Luce muy bien en distintas condiciones de luz, tiene anti reflejo y — algo que se aprecia mucho — no encandila si lo usamos en la oscuridad del dormitorio o el cine.

Eso sí: decepción total si queremos mirarla bajo el sol. No es que se vea mal, es que no se ve a menos que lleves el brillo al máximo. Incluso, ni siquiera así se obtienen buenos resultados, y eso sí que es algo que tenemos que pensarnos mucho si lo vamos a comprar: para enviar un Whatsapp en la calle o nos vamos por la sombra o nos resguardamos bajo un toldo.

Bajo techo, en cambio, los tonos son vívidos, incluso reduciendo el brillo para alargar el aliento de la batería.

En cuanto a los gestos, la sensibilidad es un punto fuerte. Para desbloquearlo se puede quedar igual de satisfecho con un simple movimiento del aro hacia el centro o se puede jugar con él cuanto se quiera obteniendo respuesta inmediata en cuanto se levanta el dedo de la superficie.

La respuesta al giro automático suele ser entre buena y muy buena, salvo con algunas aplicaciones, como Twitter, en cuyo caso hay que insistir agitando un poco el móvil para que vaya de horizontal a vertical o viceversa.

Con respecto a los dedos, un punto a favor es poder elegir con cuántos dedos interactuar sobre la pantalla, a fin de limitarlo, por ejemplo, a tres, y evitar instrucciones involuntarias por posibles roces.

Hay cuatro tamaños de fuente y muchas opciones de personalización, sobre todo referidas a la organización de widgets en el escritorio, contando con unas cinco pantallas de acceso directo en las que caben muchísimas aplicaciones, con lo cual se corre el riesgo de convertir nuestros conjuntos de íconos en algo igual de caótico que el menú original. Pero bueno, esto ya es a gusto de cada uno.

Cámara

Esta es una de sus virtudes, sin lugar a dudas. Hablamos de 8 megapíxeles que se activan en menos de un segundo y se impulsan con un chip dedicado a la función fotográfica, además de integrar HDR y estabilizador de imagen. Esta es una suma que nos lleva a conseguir fotos con mucha belleza en comparación con el resultado obtenido con otros smartphones.

Con el HTC One X no sólo podemos conservar algunos detalles de profundidad de campo, sino mucha información sobre tonos y contrastes en las imágenes que capturamos. Esto obedece a la integración de sensores BSI y lentes capaces de capturar 44% más de luz que una cámara compacta estándar o un teléfono normal, además de cinco niveles de flash configurables que nos ayudan a que las fotos no salgan quemadas.

Aquí, unas imágenes captadas desde un vehículo en marcha hablan bien de la función de estabilizar imagen. Claro que, al sumar la tarea de regular los brillos en túnel, el equipo se las ve difíciles:

Evidentemente no estamos ante una cámara fotográfica profesional, pero sí ante una muy buena cámara integrada a un smartphone. A juzgar por el sacrificio al que se le somete con los distintos niveles de zoom que van de la belleza de la imagen a su funcionalidad, sin llegar a tocar nunca un nivel deficiente al que muchas veces nos resignamos con las cámaras de nuestros móviles pensando “bueno, es sólo una cámara de teléfono”.

Otro punto fuerte es su rendimiento en entornos de poca luz, como lo vemos en esta imagen en la que se pusieron a prueba tanto sus cinco niveles de flash como su capacidad de estabilizar imágenes y sus intenciones, pese a instrucción, de ser “democrático” con el foco:

Con respecto a la cámara secundaria, se puede decir que sus apenas 1.3 megapíxeles cumplen dignamente su función de fotografiarnos forever alone a nosotros mismos o bien, transmitir nuestra imagen por Skype.

Un cumplido para la cámara: a pesar de su fortísima aberración cromática — todo luce muy “acuarelado” — hace su esfuerzo por mantener elementos de composición, a diferencia de otras que sólo granulan y aplanan por completo el entorno en la captura.

Entre las curiosidades de la cámara están los efectos, que resultan buenos aunque muy básicos, y casi todos orientados a jugar con la temperatura del color.

Tiene un autodisparador de 2 ó 10 segundos, calidad de vídeo desde Full HD hasta MMS, que podemos modificar fácilmente según el uso que queramos darle a las fotografías, ajustes manuales de exposición, contraste, saturación y nitidez, ISO automático, de 100, de 200, de 400 y de 800, opciones de balance de blanco, de detección de rostros y sonrisas y de captura continua.


La resolución de imágenes puede cambiarse y se presentan las siguientes opciones:

8M (3264 x 1840)

5M (2592 x 1456)

3M (2048 x 1152)

1M (1280 x 720)

Pequeño (640 x 368)

Además, se pueden hacer fotografías panorámicas, retratos y capturas a poca luz, entre otras posibilidades para sacarle el jugo a la cámara.

Vídeo


 

Otra interesante prueba superada parcialmente por el HTC ONE X es la captura de vídeo. El móvil es capaz de grabar en Full HD y cámara lenta y, al mismo tiempo, capturar instantáneas únicas o en ráfagas de 5 por segundo, una innovación entre los móviles.

Ahora bien, recoger el audio mientras se graba es una de las cosas que nos duelen con este equipo.

 

Veamos primero su desempeño básico en condiciones estándar:

Y ahora, en un ambiente un poco más comprometido:

Y, para guardar todo esto, si bien es cierto que no podemos ampliar la memoria del equipo vía MicroSD o similar, también lo es que la empresa HTC ha hecho lobby para que los usuarios de algunos de sus equipos, como éste, dispongan de 25 GB de almacenamiento en Dropbox.

El equipo, por su parte, ofrece facilidades a la hora de pasar por Wi-Fi aquellos contenidos que queramos respaldar desde su memoria hacia este servicio en la nube.

Multimedia

El HTC One X está preparado para ofrecernos una grata experiencia multimedia. Su chip NVIDIA Tegra 3 de cuatro núcleos y su pantalla de alta calidad le vuelven ideal para reproducir películas y audio de manera impecable.

Y ya que estamos hablando de música, hay que hablar de Beats, que no sólo se utiliza con el reproductor de música sino con cualquier sonido procedente del teléfono, aplicaciones y juegos incluidos.

El equipo está preparado para sacar sonido al doble de potencia de lo que salía en un chip común y corriente, con cualquier auricular de 3,5 mm. Los altavoces están libres de elementos metálicos y, aunque suenan mejor que muchos otros smartphones, aún no dan el sonido robusto y brillante que deseamos.

Se agradece, eso sí, la existencia de un Hub que concentra todos los temas musicales que estén en el equipo, bien sean recogidos por almacenamiento desde el ordenador o por aplicaciones o descargas de Internet.

La radio sólo funciona con auriculares conectados, con lo cual se pierde la opción de activarla con altavoz y dependemos de llevar audífonos con nosotros. El grabador de voz anda muy bien y, algo que gusta ya que hace pocas líneas hablamos de hub de música: una app de FriendStream que nos viene preinstalada y funciona como integrador de actividades y contenidos compartidos por nuestros contactos en las redes sociales.

En cuanto al vídeo, lo dicho: reproduce de manera impecable y hasta ofrece una modesta herramienta de edición. Muy bien para atajar las ideas de montaje que se nos puedan ocurrir por el camino y hacer edición liviana… Muy liviana.

Conectividad y Navegación

En líneas generales, podríamos pasar una temporada con el HTC One X sin quejarnos. Con Wi-Fi estamos hablando, prácticamente, de un ordenador enano que vuela en Internet con el navegador de Android ICS y se desprende de marcos para dejarnos la visualización completa de la Web, además de ofrecer tamaño de fuentes ajustables con tan sólo un gesto que además, reajusta la diagramación para leer sin desplazarnos horizontalmente.

El 3G anda muy bien aunque, claro, tengamos en cuenta que en esto pesa mucho la operadora. En mi caso lo probé en España con las redes de Yoigo y Movistar y en ambas el desempeño fue muy parecido y bueno, en líneas generales.

Además, como otros de su categoría, ofrece la opción de conectividad compartida, bien sea desde el ordenador actuando como módem o desde el teléfono como proveedor para otros dispositivos. Aunque no es lo ideal, pues nos acribillaría la batería y el plan de datos, es un excelente comodín para sacarnos de un aprieto puntual.

 

 

 

Con el Bluetooth sí que me pasó algo curioso: El móvil detectó primero dos teléfonos inteligentes en apartamentos vecinos, que el portátil que tenía enfrente, con lo cual no hubo modificación de valores que pudiera hacerlos emparejar. Una debilidad imperdonable si estamos hablando del maquinón que es y pretende ser el HTC One X.

GPS

En honor a la verdad, debemos decir que la relación entre el HTC One X y los satélites no es buena, sino muy buena. En zonas al aire libre la duración del proceso de ubicación es casi imperceptible, con lo cual ya no volveremos a mirar con consideraciones a los equipos con desempeño “aceptable” en labores de geolocalización.

Con respecto a las utilidades, recordemos que por tratarse de un móvil Android viene de fábrica con Google Maps y Navigator, que van excelente en zonas con cobertura 3G. Otras aplicaciones que se valen de la ubicación también van muy bien y se pueden descargar gratis de la Google Play. Por citar un par de conocidos casos, podemos decir que el HTC ONE X nos hará ver más útiles y guapos a Waze y Foursquare.

Y no, no encontramos ni rastros de GLONASS. Eso es un punto en contra.

Android 4.0

En cuanto a las cosas que dependen más del sistema operativo que del móvil, se puede decir que Ice Cream Sandwich vuela en el HTC One X. La barra de notificaciones, en lo personal, es un poco agobiante, porque no aglutina acciones de una misma app sino que las amontona una al lado de la otra. No obstante, se agradece que otorgue la facilidad de acceder rápidamente al menú de ajustes del terminal.


Los escritorios son completamente configurables, se pueden quitar y poner a gusto y permiten exhibir, por ejemplo, widgets de actualización permanente, como el estado del tiempo y la hora de varios países.

En cuanto a los contactos, la sincronización con correos electrónicos y redes sociales es muy eficiente a la hora de mostrarnos las formas en las que podemos localizar a nuestros amigos, de manera que no perdamos de vista, por ejemplo, si alguno tiene Whatsapp y no lo sabíamos.

La búsqueda y actualización de aplicaciones es algo de lo que no hay quejas, sobre todo porque en la mayoría de los casos, y esto ya es más cosa de las apps y de Google Play, pero igual vale contarlo, no se pierden sesiones iniciadas o datos guardados en cuanto ocurre la actualización.

Batería

Como en todos los casos, depende del uso. En lo que pude experimentar, les cuento que un uso rudo de la cámara fotográfica,  incluyendo la recepción de un par de llamadas telefónicas largas, dan para que el móvil esté vivo durante unas 12 a 14 horas.

Sorpresivamente, otros procesos gastan más batería: Un uso intensivo de Whatsapp acaba con la carga en unas 6 horas, igual que en el caso de Skype, una sesión permanente con intercambio de mensajes cada tanto, da para que el móvil funcione más o menos ese tiempo.

En ambos casos las condiciones generales de aplicaciones abiertas han sido las mismas: sincronización de dos cuentas de Gmail, Actualización de Twitter cada 10 minutos y Facebook al instante y GTalk activo.

Benchmarks

 

Conclusión

Este móvil no es apto para tímidos ni para aquellos que no estén dispuestos a hablarle de su móvil a todo el mundo. Su pantalla de gran tamaño sobre un cuerpo mate que la hace lucir aún más grande y delgada inevitablemente motivan a la primera impresión, con lo cual al sacarlo del bolso o atender una llamada en público, serán muchas las veces en las que la gente nos pregunte: ¿Y ése qué teléfono es?

Y es que HTC sigue lejos del liderazgo pero ha parido una familia de líderes hace mucho tiempo, legado que se fortalece con el HTC One X, que fascina por sus prestaciones a la par de los punteros de la categoría. Si de entrada tenemos la noción de que ni Tegra 3 ni Android 4.0 son un juego, basta con tener un par de horas en las manos este equipo para saber cuán en serio nos está hablando la tecnología.

Con un precio que ronda los USD$ 580 en Amazon.com, bien puede ser compañero para uno o dos años de batallas duras, al menos ese es mi pronóstico para un equipo fuerte de apariencia delicada. No se descarta el temor a que sus acabados sean tan duraderos como los necesitamos y no se pierde de vista que un móvil que se cotiza en 600 euros en el mercado español — y que próximamente estará por Latinoamérica — está prácticamente obligado a hacernos felices. Sin embargo, este equipo se nos muestra como una excelente motivación para acercarnos a una tienda y verlo en vivo.

Aún así, nada es perfecto: Se trata de un aparato en cuya concepción se han detenido para mirar detalles sutiles, casi irrelevantes, pero no para subsanar fallos como la pobre captación de sonido al grabar una pieza audiovisual o la falta de GLONASS.

Tanto en hardware como en sistema operativo, estamos ante un combo que puede dar muchísimas veces más de lo que está dando. El HTC One X no sólo puede ser un gran teléfono; también podría ser el móvil que elevase nuestra vara en la categoría en todo aquello que sus competidores olvidaron agregar.

Lo imperdible

  • Su estilo limpio y vanguardista es tan fino como tecnológico, denotando una sobria preocupación por el diseño.
  • El arma secreta de los desorientados, gracias a un performance GPS como pocos.
  • La pantalla nos ofrece colorido al gusto sin ser agobiante y va como la seda de un lado a otro del menú.
  • Una de las baterías más autónomas del mundo smartphone.

Lo Impresentable

  • Un poco de sol nunca está de más… sin sacrificar la lectura de nuestros mensajes.
  • La pobrísima captación del sonido en el registro audiovisual puede desmotivar la compra.
  • Un Bluetooth que falla es un Bluetooth que no existe.
  • El sonido vía altavoz a ratos te “pincha” los oídos.
  • ¿Sin GLONASS? ¿En serio? Meh…