Entendiendo el hardware que moverá al Samsung Galaxy S III Entendiendo el hardware que moverá al Samsung Galaxy S III

Se trata del procesador central Exynos 4 Quad, el cual tiene cuatro núcleos físicos y promete el doble de rendimiento respecto al Galaxy SII consumiendo un 20% menos de energía.

Entendiendo el hardware que moverá al Samsung Galaxy S III

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Se trata del procesador central Exynos 4 Quad, el cual tiene cuatro núcleos físicos y promete el doble de rendimiento respecto al Galaxy SII consumiendo un 20% menos de energía.

Se viene el lanzamiento del nuevo Samsung Galaxy S III y con él, también se estrenará una nueva plataforma interna que promete llevar el rendimiento del móvil hacia un horizonte nunca antes visto. Se trata del procesador central Exynos 4 Quad, el que tal como indica su nombre, tendrá cuatro núcleos físicos y promete grandes mejoras.

¿Qué es el Exynos 4 Quad?

Primero, es importante saber la naturaleza de este producto. Se trata de un procesador central (CPU) basado en la arquitectura ARM, la cual rivaliza a la tradicional Intel x86 ofreciendo un menor consumo energético y rendimiento suficiente para dispositivos móviles.

Son muchos los que fabrican chips con diseños ARM: Qualcomm y su Snapdragon, Texas Instruments y el OMAP, NVIDIA con el paquete Tegra y por supuesto, Samsung y el Exynos.

Esta familia tenía su último integrante en el Exynos 4 Dual, de dos núcleos físicos y hecho a 45 nanómetros (nm), llegando ahora el Exynos 4 Quad con cuatro núcleos, fabricado bajo un proceso de 32 nm y basado en la generación ARM Cortex-A9.

La compañía ya confirmó que este modelo será el que de vida al futuro Galaxy S III, equipo tope de línea de Samsung y que disfrutará de esta nueva tecnología, dejando atrás al Exynos 4 Dual visto en el Galaxy Note y Galaxy S II, entre otros equipos.

Las ventajas del chip

Como en todo estreno, hay promesas alrededor del producto que indican la superioridad de la plataforma. Primero, se dice que el Exynos 4 Quad tendrá un rendimiento que duplicará al modelo anterior, todo gracias a que posee cuatro y no dos núcleos físicos, los que correrán a 1.4GHz. En teoría, esto debiera ser suficiente para cumplir las expectativas levantadas por Samsung.

Frente a esta dramática alza en poder de procesamiento surge la duda acerca de la duración de la batería. Pero se dice que el chip consumirá un 20% menos de energía que su predecesor, todo gracias a su proceso de manufactura a 32nm y a la tecnología High-k Metal Gate (HKMG), la que reduce filtraciones de energía a nivel de los transistores en miniatura que dan vida a la CPU.

A esto le ayuda un sistema implementado por Samsung que permite prender o apagar cada uno de los cuatro núcleos según como se esté usando el sistema, es decir, cuando la exigencia es poca se desactivarán algunos de los cuatro núcleos físicos, mientras que en los momentos que sea necesario poder de cómputo completo, como en sesiones de juegos 3D intensivos o procesamiento de imágenes y video, se pondrán en marcha todos los núcleos del procesador.

La solución gráfica

Si bien se confirmó que el procesador central del Samsung Galaxy S III será este Exynos 4 Quad, poco se sabe acerca del chip gráfico que lo acompañará y se encargará de mover la imagen del móvil.

Las voces más fuertes apuntan al ARM Mali-400 MP, ya presente en el Samsung Galaxy S II y que no supera en rendimiento al chip PowerVR SGX 543MP2 presente en la tableta iPad 2, pese a que el Mali 400 también puede ser de cuatro núcleos.

Una plataforma de generación pasada…

¿Una solución mediocre? Posiblemente, pero la más accesible para este rango de procesador central. Porque claro, el Exynos 4 Quad se ve muy bien en el papel gracias a las promesas en rendimiento y consumo energético, sin embargo, no es un producto de última generación ni lo mejor que se puede alcanzar actualmente bajo la arquitectura ARM.

Primero, porque está basada en ARM Cortex-A9, antecesora de ARM Cortex-A15, actual tope de línea. Este diseño antiguo ya está muy gastado y ha sido utilizado durante muchísimos meses en incontables móviles, siendo el Exynos 4 Quad un esfuerzo por parte de Samsung para sacarle hasta la última gota de rendimiento a Cortex-A9. La única ventaja esta ocasión es el proceso de fabricación a 32nm.

Pero si se hubiese optado por invertir en diseños ARM Cortex-A15 se habría tenido acceso a los dos más modernos procesadores gráficos de ARM: el Mali-T604 y Mali-T658. Ambos prometen un desempeño sin precedentes, con increíble soporte para tecnologías OpenGL ES 2.0 y DirectX 11 y un rendimiento 10 veces superior al visto en los Mali-400, es decir, una locura.

Ambas plataformas fueron presentadas hace un año y seis meses respectivamente, y si bien el estreno de estos chips aún no se hace masivo, al estar Samsung muy involucrado en los proyectos de ARM y bajo el alero de un lanzamiento tan importante como el Galaxy S III, quizás era de esperarse tecnología de esta categoría. Para otra vez será.

Una promesa para el futuro…

Como ya dijimos, Samsung está muy al tanto de lo que se hace en la arquitectura ARM, la cual ha avanzado mucho más de lo que la gente cree y de hecho, de alguna forma la industria ha hecho callar los nuevos lanzamientos que se hacen, los que traen consigo rendimientos completamente superlativos con ARM Cortex-A15, la que trae grandes mejoras para los procesadores centrales, y ARM Mali-T604 y T658, que llevarán el procesamiento gráfico a un nivel increíble.

Es por esto que no hay que sorprenderse de sobremanera cuando aparezca el Galaxy S III con el Exynos 4 Quad, el que si bien tendrá un excelente desempeño gracias a sus cuatro núcleos y 32nm que ayudarán al consumo energético, no será una revolución para los teléfonos móviles al tratarse de una plataforma completa de generación pasada.

La verdadera revolución Samsung se la está guardando para el Cortex-A15 y los nuevos Mali, partiendo por el venidero Exynos 5250 que ya está en el horno

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