Black Ops II podría ser el causante del "antiguo" problema entre Infinity Ward y Activision

Black Ops II podría ser el causante del "antiguo" problema entre Infinity Ward y Activision

Según un documento, Infinity Ward tiene total control de cualquier Call of Duty "ambientado en la era moderna y en el futuro". A menos que...

Hace dos años, estalló una verdadera batalla campal entre los en ese entonces jefes de Infinity Ward, y el cuerpo corporativo de Activision. La situación, que terminó con West y Zampella fundando su propio estudio, dió paso a una batalla en tribunales que está por comenzar hacia finales de mayo. Y aún cuando las aguas se han aquietado un poco en los estudios y los juegos marca Call of Duty siguieron saliendo como si nada, podría ser que el futuro Black Ops II le traiga más de algún problema a Activision.

El asunto es simple, pero complejo a la vez. Un documento tipo contrato, suscrito entre "Infinity Ward Management" -West y Zampella, en aquel entonces-, y "Activision Publishing" establece que si bien la marca Call of Duty es propiedad de Activision, Infinity Ward tiene prácticamente control absoluto sobre todo lo que lleve el nombre de Modern Warfare. No solo eso, sino que también se indica que todos los juegos de Call of Duty que se ambienten en el espacio temporal post Vietnam y en el presente y el futuro, están y estarán bajo el control de Infinity Ward. O sea, hasta Black Ops no hay problema, pero Black Ops II, según este documento, le atañe exclusivamente a Infinity Ward.

Más importante aún, también se establece que una vez lanzado Modern Warfare 2, Infinity Ward pasa a funcionar como un estudio independiente y con absoluto control sobre los proyectos a realizar en el futuro, así como los tiempos de desarrollo y publicación de los juegos. En palabras simples, terminado Modern Warfare 2 ellos podían hacer lo que les viniera en gana, sin tener que preguntarle a Activision.

El documento parece muy decidor respecto del futuro -futuro que estamos viviendo actualmente- de la franquicia, ya que Activision prácticamente se ve atado de manos si se trata de lanzar Call of Duties ambientados en la era moderna. O sea, hasta Vietnam podían llegar sin mayor problema, pero de ahí en adelante se estaban metiendo en terreno de Infinity Ward, y las compensaciones por saltarse el contrato iban a ser importantes. ¿Alguien se acuerda de Modern Warfare: Reflex de Wii? Lo hizo Treyarch, y al parecer a IW no le llegó lo que le correspondía, creencia que parece muy arraigada por el sector aún a falta de comprobación a ciencia cierta.

Sin embargo, hay una pequeña cláusula en el asunto que pasa casi inadvertida, pero que perfectamente podría ser la causante del verdadero problema que se generó hace dos años entre West, Zampella, y los mandamases de Activision. Resulta ser que todo este contrato es válido únicamente si las dos o al menos una de las cabezas de Infinity Ward siguen trabajando para el estudio. ¿Y qué pasó con ambos fundadores? Salieron despedidos de su propia compañía entre dimes y diretes: por un lado, dijeron que no les pagaron lo que correspondía. Por otro, acusaron falta de lealtad.

¿Y qué va a pasar finalmente? Se viene un juicio que dará para largo y que lo más probable es que se cierre con algún tipo de arreglo incluído "acuerdo de no divulgación", que impediría a las partes afectadas hablar del tema; en otras palabras, el trato se cerraría en secreto.

Pero, ¿qué es lo que pasó en realidad hace dos años? No es ilógico pensar que en Activision se dieron cuenta de que esa pequeña cláusula del contrato los dejaba prácticamente "con el culo al aire", ya que si bien la franquicia Call of Duty era grande en el pasado, solo se convirtió en el hit que todos conocemos gracias a lo que significó el primer Modern Warfare. Teorizando un poco, y en algo que no parece para nada descabellado, se puede llegar a pensar que en Activision optaron por lo rápido a sabiendas que sin West y Zampella en Infinity Ward quedaban con vía libre para hacer lo que quisieran con la saga. Eso significa sacar una tercera parte de Modern Warfare (que salió el año pasado), y lanzar un Black Ops II futurista que en otra situación simplemente no podrían haber sacado a la venta.

Quizás esta solución, polvorienta y todo, hasta les salía más barato. Entre pagar por compensaciones a West y Zampella pasados unos años, y sacar un Call of Duty cada 365 días y llenarse los bolsillos de plata, lo primero parece un pelo de la cola. ¿Tendrá esto algo que ver también con la reciente salida de Robert Bowling de su puesto de estratega creativo? Perfectamente podría ser una de las aristas del caso, dados los últimos reclamos del famoso FourZeroTwo y que parecían apuntar al modelo de negocio de Activision y su política de lanzamiento de contenidos.

El tema podría perfectamente dar para largo. Pero que en Activision huele a podrido hace rato, no es sorpresa para nadie.

Link: Could Black Ops II's Setting Land Activision In Legal Trouble? (Game Informer)