Xbox Live: Edición Sudamericana [NB Opinión]

Xbox Live: Edición Sudamericana [NB Opinión]

A más de un año de la llegada de Live a varios países de Sudamérica, analizamos las áreas en que MS puede mejorar el servicio.

Tras su anuncio oficial en el E3 de 2010, la enorme expectación generada tuvo fin cuando Xbox Live aterrizó en Brasil, Colombia y Chile el 10 de noviembre de ese año. El deseo de muchos jugadores se hacía realidad y el servicio llegaba a Sudamérica, siguiendo los pasos dados por Live en México… pero de eso ya ha pasado más de un año y hay un par de temas que dan vuelta por mi cabeza.

Xbox Live Gold es un servicio pagado que ofrece la posibilidad de jugar en línea, descargar juegos, videos, demos, complementos digitales, aplicaciones y tanta cosa que ya ni me acuerdo, creciendo mucho de lo que era cuando Live comenzó en la Xbox original. El principal creciemiento se ha manifestado desde la aparición de Kinect y de las últimas actualizaciones del dashboard de la consola, principalmente para USA… y es aquí donde comienzan mis apreciaciones.

Live es un gran servicio pero su par sudamericano es, comparado a sus símiles de otras regiones, acotado. Muchos aún se preguntan cosas simples pero anunciadas como “¿dónde está la aplicación de Youtube?” o “¿por qué no sólo está disponible para Colombia, Brasil y Chile?”, mientras que la implementación de Twitter y Facebook es (en todas las regiones) poco natural y premium; las cuentas normales no tienen acceso a aplicaciones que son gratuitas en PCs y teléfonos. Por otro lado, los contenidos tipo TV que ofrece la red de MS para estos lares luce lejana y pálida al lado de lo que podemos encontrar en México (ni mencionar versus USA o Europa). Entonces es que caemos en el tema del precio.

El servicio anual de Xbox Live en el mundo cuesta en promedio unos USD$60, pago que involucra muchos servicios como los previamente mencionados… pero por acá -que tenemos menos prestaciones- debemos pagar un precio prácticamente idéntico (USD$55 desde la consola y poco más de USD$60 en el retail). No quiero sonar como el tonto grave que suelo ser y entiendo perfectamente que implementar redes de esta calaña es todo un trabajo y un esfuerzo de marca mayor… pero también lo fue sumar ESPN, Hulu, Epix y varios servicios más en otras regiones. Lo anterior suma la ausencia de contenidos jugones, los mismos que son anunciados con bombos y platillos y, a veces, no figuran en nuestros bazares. Los DLCs de Mass Effect 2, el Online Pass de Mortal Kombat, juegos arcade, juegos indie, promos (como los Live Rewards y la opción de adquirir Family Packs) y otros brillan por su ausencia en cualquier bazar de Live sudamericano y, a pesar que ocurre cada vez menos, no deja de ser una realidad. Entonces pagamos lo mismo y obtenemos menos; sólo pido similitud precios/prestaciones en la medida de lo posible, digo si el precio es similar ¿no?.

Siguiendo en la línea del precio, jamás he podido entender -y en esto hay un cierto consenso- el precio de los juegos On Demand. El título más barato de ese tipo en Live Sudamérica es de USD$30 (Bad Company 1, Gears of War 1), mientras que  juegos de 2011 como Dirt 3 se encuentran a USD$40. Siguiendo esta línea, otros títulos que ya están muy baratos en formato físico doblan su valor por descarga (Super Street Fighter IV en descarga está a USD$50, su versión siguiente -Arcade Edition- en formato tradicional está a ese mismo precio). La nueva camada de juegos sólo On Demand, como Crysis 1 o Resident Evil 4, también tienen un precio mayor comparado a otras regiones: USD$20/1600MSP contra USD$25/2160MSP en Sudamérica (mismo caso de Borderlands y otras más).

Mismo juego, noten el precio: USD$30 en el bazar de USA, casi USD$60 en el bazar de Chile… y estaba en oferta

Para finalizar: si bien no es un tema exclusivo de Sudamérica, lo siguiente fue lo que gatilló esta columna. Con unos amigos comentábamos lo ingrato que resulta hoy jugar -por ejemplo- Call of Duty: World at War. En estos días el juego en Xbox 360 es el paraíso de los tramposos, de los glitches y cualquier cosa que se le parezca; el infame God Mode. Soldados voladores, jugadores invencibles, premios por rachas apenas iniciado el round y mucho más… mientras que -como si nada- el juego sigue a la venta y sus DLCs continúan al precio de siempre, pagando por una experiencia/promesa on line que está casi completamente viciada.

Me parece exagerado mantener los precios de DLCs de juegos que fueron un éxito por allá por 2007 o 2008; los mapas de Modern Warfare 1 y de CoD: World at War siguen al mismo precio, ni un cariñito para los fans o para fomentar la venta de contenidos más antiguos. Más encima, la experiencia de juego no es ni la mitad de lo que solía ser, las empresas involucradas dejan el tema en el aire y muchos de nosotros simplemente tomamos la opción de dejar de jugar dicho título. Todo esto gracias a algunos pobres diablos que destruyen la experiencia de juego al resto de la comunidad (jamás entenderé qué tiene de divertido jugar así).

La llegada de Live a Sudamérica fue un hito que indica integración y preocupación, conducta que es parte de una tendencia del mundo de los videojuegos para con nuestro humilde mercado. La industria jugona latina ha crecido muchísimo con gestos de este tipo; hoy contamos con cobertura regional, juegos doblados a español latino, bundles exclusivos y un montón de cosas que sonaban casi imposibles hace menos de 10 años. Los esfuerzos de todas las empresas y áreas van en la dirección correcta, pero siempre se puede dar más y crecer.

Esta es mi humilde visión, mi más sincera y bien intencionada critica constructiva. Soy un usuario de Live desde hace 5 años, me gusta el servicio y creo que sería redundante mencionar sus puntos fuertes… sólo creo que afinando algunos detalles podría ser aún mejor y dejar de caer en ciertos problemas y lugares comunes. Podemos hacer nuestra parte y nosotros, como usuarios, entregar nuestra opinión de la red de Xbox 360; de hacerlo, sólo nos queda esperar y ver si Live sigue su rumbo o también es capaz de mirar alrededor y considerar la opinión de nosotros, sus clientes, los jugadores.