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NeverDead a primera vista

Tuvimos la oportunidad de probar la versión de prueba de NeverDead, título de Konami que llega con una propuesta interesante en su sistema de juego.

El género de los videojuegos de acción en tercera persona es sin duda uno de los que más me apasionan por los elementos de velocidad, precisión y combinaciones de control que se muestran generalmente en este tipo de títulos. Así fue que le di una oportunidad al demo de NeverDead, título de Konami que desde el momento en que se liberó el primer trailer de promoción tenía la esperanza de que tuviera mucha sustancia en materia de sistema de batalla. Desgraciadamente lo mostrado en esta versión no me dejó satisfecho.

Y es que la premisa de la inmortalidad como concepto de diseño del juego -desde el nombre- es una temática que sin duda atrae, pero en este título no es suficiente. El protagonista de NeverDead es un cazademonios que ha sido maldecido. No puede morir. Esto tiene como resulta momentos divertidos que también forman parte del sistema de juego. Al no poder sucumbir podrás desmembrar tu cuerpo sin ningún problema para aprovecharlo en contra de tus enemigos, a tal grado que puedes quedarte simplemente como una cabeza saltarina que accede sin dificultad a espacios de los escenarios donde normalmente no llegarías.

La parte en donde falla este título es donde un juego de este género jamás debe fallar: el sistema de combate. Con el análogo izquierdo te desplazarás y con el derecho apuntarás para disparar. El gran problema es que la cámara depende totalmente del espacio a donde apuntas sin que quede fija en un punto determinado lo que convierte la experiencia en una lucha por voltear al lugar correcto mientras una horda de enemigos furiosos te atacan. Es cierto que el carecer del elemento “lock-on” está totalmente previsto por sus desarrolladores para llenar de balas los escenarios y aprovecharlos a tu favor para acabar con tus adversarios sin que este aspecto entorpezca tu deseo de destrucción pero al final del día habrá momentos en que sufrirás por no mirar hacia el piso.

Por si esto no fuera poco, para dar espadazos necesitas mantener presionado el shoulder izquierdo y mover el análogo derecho para atacar. Sí, el mismo análogo con el que apuntas para disparar. La resulta de esta configuración de botones es una combinación de embates un tanto errática que te puede llegar a confundir.

Espero que la versión final de NeverDead ataque estos problemas que sin duda disminuyen la calidad de toda la trama que se rodea de buenos personajes y ambientación bastante interesante. Tendremos el veredicto final en el Labs correspondiente.