Junta directiva, accionistas y analistas miran con cautela los cambios en RIM

Junta directiva, accionistas y analistas miran con cautela los cambios en RIM

Su cercanía con los directores salientes, su vocación comercial e incluso su formación como ingeniero ponen al CEO de RIM bajo una inquisidora luz de escepticismo.

Tal como lo reseñara Reuters, la decisión de cambio al interior de RIM deja un sabor de boca algo amargo, pues el mayor pedido de la junta directiva de Research In Motion era reemplazar a los salientes Mike Lazaridis y Jim Basillie por un nuevo CEO que reencantara a la empresa, resucitara su linea de productos y diera un nuevo aire al otrora líder en smartphones que permitiera reencantar a sus clientes.

Por lo mismo, el anuncio de la llegada de Thorsten Heins como CEO de la empresa es visto con recelo y desconfianza por accionistas, inversionistas y más de algún analista de la industria.

Los principales resquemores apuntan a la cercanía que Heins tendría con los salientes CEOs, y su velada promesa de seguir una linea de continuidad más que dar un golpe de timón ante lo que — a todas luces — se plantea como una grave crisis empresarial.

Otros apuntan a que su llegada al liderato de RIM tendrá un tinte mucho más comercial, por lo que se concentraría en mejorar los números financieros de la empresa dejando de lado el desarrollo de productos revolucionarios, sello característico de la empresa hasta hace algunos años.

Incluso un analista de GMP Securities asegura que el problema mayor que plantea este cambio es dejar en el mando de la empresa a un ingeniero. "No estoy seguro de que un ingeniero como nuevo CEO realmente llegue a los principales problemas que enfrenta RIM en este momento", dice Michael Urlocker, poniendo un manto de duda sobre el arribo de Heins al comando de Research In Motion.

Urlocker, analista de GMP, sigue de cerca el devenir de RIM, prediciendo incluso hace varios años el momento actual de la compañía canadiense. Ya a mediados de 2010 la acusaba de ser poco innovadora y lenta a la hora de desarrollar productos que compitieran con los principales actores del mercado en el rubro de consumidores: Google y Apple. El analista sugería que la empresa podía ser asimilada por otra compañía, pues en esa época aseguraba que su principal activo estaba en sus servicios, y el valor estratégico que ellos entregarían a un potencial comprador.

La venta de RIM, o incluso la licencia de servicios BlackBerry a otras empresas eran un tema cerrado en negativo por Lazaridis y Balsillie. Tras su salida, Heins se apuró en confirmar que eso no es una opción ahora, pero que las posibilidades se estudiarán a futuro.

Por ahora, el nuevo CEO toma posición a contar del momento de la renuncia de sus predecesores. Sus primeras acciones serán claves de cara a acallar el ruido generado por este abrupto — pero no menos necesario — cambio y así comenzar a ganarse la confianza de un grupo de accionistas que hoy en día ve con genuino temor el futuro de su inversión.