¿Tomarías vino envasado en una botella de papel?

¿Tomarías vino envasado en una botella de papel?

Tiene una huella de carbono del 10% respecto de una de vidrio y pesa apenas 50 gramos, pero seguramente no tendrá una irrupción fácil al mercado.

Muchos esnobs enólogos puristas probablemente no te dejarían acabar la pregunta antes de poner cara de espanto y gritarte si eres demente o qué; que las notas de esto y la respiración y bla bla. Pero desde el punto de vista medioambiental, una botella de papel se degrada con muchísima mayor velocidad y su producción requiere de un consumo mucho menor de energía (de hecho su huella de carbono es de apenas un 10% respecto de la de vidrio).

Eso es lo que creó Martin Myerscough (que ya había hecho una botella en base a papel para la leche que ya se comercializa bien) y que también hace pensar que si antiguamente la propia leche venía en botellas de vidrio y luego pasaron a cajas y también al papel, ¿por qué el vino no?

Al igual que el vino cartoné la botella contempla un revestimiento interior para que no “se pase” y otra de sus ventajas comparativas es que cada una pesa apenas 50 gramos (contra los 500 que puede pesar su par tradicional de vidrio).

Para el resto de su producción e implementación, la botella de Myerscough es exactamente igual a las típicas. Si el paso a los corchos sintéticos o las tapas roscas que han irrumpido frente al corcho tampoco ha sido traumático, ¿no le darían una oportunidad a la botella de papel?

Yo creo que tiene buenas opciones en el mercado, a pesar de la plaga de expertos catadores que están por todas partes.

Link: Will Wine Snobs Embrace a Paper Bottle? (Gizmodo)