El origen de la pantalla táctil

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Esta tecnología, que nos permite interactuar con nuestros gadgets más naturalmente, no nació con el iPad sino que es mucho más antigua.

¿A quien no le ha sucedido que cuando se compra algo nuevo, llega tu amigo y te dice: “deja verlo”, mientras van y estiran su brazo para quitarte tu preciado juguete nuevo de las manos, como si el acto de ver implicara tocar también?

Cada vez que vemos un objeto que nos llama la atención, nuestra mente nos pide que tratemos de tocarlo, como si fuese una manera de corroborar que realmente existe. Tal parece que tenemos una necesidad inherente de interactuar con lo que nos rodea mediante el sentido del tacto. Un asunto que no podía estar lejos de la tecnología, lo que ha llevado a la industria a buscar formas de implementar esto en nuestros gadgets, como una forma más natural de interactuar con ellos.

Hurst y su Elograph

Los historiadores atribuyen la primera pantalla táctil al británico E.A. Johnson, desarrollada alrededor de los años 1965 y 1967, la cual fue una pantalla táctil capacitiva. El inventor describió su trabajo en un artículo publicado en 1965 y luego lo detalló en los años siguientes, teniendo como idea usar esta tecnología en control de tráfico aéreo.

Eso no llegó muy lejos, y en la década de los setenta, el doctor Sam Hurst (fundador de la empresa Elographics) fue el que dio el siguiente gran avance. Hurst creó un sensor “touch” en 1971 mientras era profesor de la Universidad de Kentucky. Este sensor fue llamado “Elograph” y fue patentado por la fundación de investigaciones de la propia universidad. El “Elograph” no era una pantalla táctil transparente como las que conocemos ahora, sino que era bastante más tosco. La idea de Hurst era usar el sistema para leer información de forma más fácil. En 1973, el elograph fue elegido dentro de uno de los 100 productos tecnológicos más importantes para la época.

Transcurrido unos años de investigación y desarrollo, Sam Hurst y su empresa logran finalmente en 1977 crear y patentar la primera pantalla resistiva táctil, cuya tecnología ha estado presente en muchos productos de hoy en día. Luego con el paso del tiempo Elographics siguió trabajando en este tipo de pantallas, incluso en conjunto con Siemens, logrando la primera pantalla de vidrio táctil curva.

HP, Apple, IBM y Palm

Pero no es hasta 1983 que las pantallas táctiles dan el siguiente paso. HP lanzó al mercado uno de los primeros computadores con pantalla táctil para uso comercial. El llamado HP-150 funcionaba con transmisores y receptores infrarrojos montados alrededor de una pantalla Sony CRT de 9”, el cual detectaba la posición de cualquier objeto no transparente en la pantalla. Sin embargo los sensores se ensuciaban frecuentemente con polvo, por lo cual requería una constante limpieza para su correcto funcionamiento.

Ya para los noventas, empieza a surgir la industria de pantallas táctiles en dispositivos móviles. Y fue nada más ni nada menos que Apple la que la introdujo en este mercado en 1993, con su (fracasada) PDA llamada Newton. El equipo venía equipado con reconocimiento de escritura usando un lápiz. A la par, IBM también introduciría al mercado lo que sería el primer llamado “Smartphone”, que ofrecía las capacidades de un teléfono, un calendario, un bloc de notas, un beeper, una PDA e incluso una máquina de fax. Todo esto sin botones y simplemente a través de una pantalla táctil. Ya para 1996 Palm entra al mercado de las PDAs con nuevas tecnologías táctiles dentro de su serie Pilot.

Con el tiempo, los precios de esta tecnología han ido bajando y las opciones para trabajar con ellas han ido creciendo. Muchos fabricantes de teléfonos móviles han intentado incorporar así la tecnología táctil dentro de sus equipos, pero no es hasta estos últimos 5 años que hemos visto cómo esta tecnología se ha vuelto masiva en teléfonos, tablets y PDAs. De hecho si se ponen a pensar hoy en día casi todos los teléfonos no básicos, tienen por defecto una pantalla táctil, dejando atrás y con una impresión de anticuado el uso de los botones.

Claro que personalmente no hay como jugar videojuegos utilizando un control con botones, pero en fin, es cosa de tiempo para ver si en el futuro esta tecnología se apodera de todo dispositivo que nos rodee, desde la chapa de la puerta, pasando por la lavadora y hasta para dar el agua de nuestra ducha.