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Nokia Lumia 800 A Primera Vista: El mejor Windows Phone a la fecha, pero por lejos

Un buen rato con el nuevo Windows Phone hecho en Finlandia te da a entender que el Lumia 800 es más que una cara bonita.

El fenómeno de la constante superación de estándares es muy común en Android, donde la cantidad de fabricantes es enorme y cada cierto tiempo vemos teléfonos que exceden largamente en prestaciones a su generación anterior.

Bueno, algo de eso pasó este miércoles en Nokia World, pero con Windows Phone como protagonista. La finlandesa se dio el lujo de mejorar la oferta que el resto de los fabricantes ha puesto en los catálogos de los operadores alrededor del mundo, respondiendo a las expectativas del mercado e impulsando un necesario remezón que a futuro decantará en una mejora en la oferta total para los usuarios de WP7.

Tan nuevos y demandados son, que ni siquiera pudimos conseguir unidades que no tuvieran los sellos de seguridad pegados al cuerpo del equipo. Una lástima.

En fin… A primera vista, el Lumia 800 hace gala de su construcción unibody en policarbonato que se hace sentir, dando una excelente impresión al manipularlo. Cero crujidos, nada de piezas sueltas. Es robusto, no tan pesado — 142 gramos — y con unos botones físicos metálicos que apenas sobresalen del borde del equipo, siguiendo la linea de diseño trazada por Nokia con el N9.

Su tamaño es correcto en la mano y en el bolsillo, y al tacto su cuerpo plástico revestido en goma provoca que no sea resbaloso, como podría sugerirlo su diseño.

De hecho, las únicas diferencias físicas entre el N9 y el Lumia están en los botones hápticos del fondo de la pantalla, el tamaño de la misma, la ausencia de cámara frontal en el Windows Phone y la posición del flash de la cámara posterior.

Pero a no engañarse por sus similitudes, pues ambos equipos son animales totalmente distintos.

He tenido la suerte de usar casi todos los Windows Phone que existen en el mercado, y no es que uno sea muy distinto con otro a la hora de desenvolverse en el sistema operativo. Con ese historial comencé a utilizar el 800.

Y, ¿saben? La sensación de utilizar los más nuevos equipos de Nokia marcan una real diferencia que — a mi gusto — lo pone por sobre todos los otros terminales basados en el OS móvil creado por Microsoft.

El procesador de 1.4 GHz se luce en uso normal, haciendo muchísimo más ágil el manejo entre aplicaciones, la Los teléfonos Lumia mejoran la experiencia en general, mejorando en lo que — quizás — es lo único reprochable para un WP7: La rapidez del sistema en general te hace ignorar que estás utilizando un equipo con procesador con sólo un núcleo… Algo que parece añejo, pero que en este caso habla de lo bien optimizado que está el sistema operativo, merced al acuerdo entre Nokia y Microsoft, claramente.

Y en gráficos no lo hace nada de mal, pues al integrar un procesador gráfico independiente le entrega el poder necesario para mejorar la reacción del OS, acelerar las transiciones y utilizar todo el potencial de este puñado de especificaciones para sacar partido al apartado multimedia y juegos, algo que comenzará a tomar mucho más protagonismo del aumento del catálogo de XBOX Live, una mejora transversal prometida para Q1 de 2012.

Otra de las funciones gloriosas de este equipo es el NFC. Convengamos que Nokia se ha encargado de ofrecer un ecosistema completo que permite sacar partido de esta característica, permitiendo utilizarlo — entre otras cosas — para enlazar un teléfono con accesorios específicamente creados para este fin. Manos libres, parlantes y otros teléfonos son parte de las posibilidades que ofrece esta tecnología, y la finlandesa se ha encargado de consolidarlo y dejarlo muy claro en este Nokia World.

La cámara trasera del Lumia no incorpora mayores mejoras en comparación con lo provisto por defecto en el sistema operativo. Sin embargo, el sensor de 8MP y su lente con óptica Carl Zeiss ayuda a diferenciar este producto del resto de la oferta. Los más fanáticos de la fotografía agradecerán que su apertura sea de 2.2, ofreciendo más luz que varios equipos de su segmento. Si la luz no es suficiente, el poderoso flash led ayudará a conseguir mejores imágenes.

A primera vista, el Lumia 800 encarna de excelente manera todos aquellos deseos que todos nosotros manifestamos en su momento cuando Nokia anunció el acuerdo con Microsoft: Un sistema operativo prometedor pero bastante cerrado, junto a un hardware que hiciera la diferencia y fuera en si mismo un motivo para que el público quisiera comprar un Windows Phone.

Y así pasó: En apenas 8 meses, Nokia logró salir adelante con una estrategia totalmente distinta, apuntando a distintos segmentos y preparando una linea de productos basadas en WP7 Mango que llega directamente levantar un nuevo estándar en su segmento, conjugando un gran diseño, buenas especificaciones y adiciones de software exclusivo que complementan la experiencia, haciéndola más amigable para todos aquellos que estamos en zonas en las que Bing Maps todavía no funciona, o donde las tiendas de música de Microsoft simplemente no funcionan.

Nuestros suertudos lectores españoles podrán echarle el guante dentro de poco, y falta un buen tiempo para que veamos este teléfono de forma oficial al sur del mundo… Digamos, enero de 2012.

Basado en esa fecha, quizás lo único que realmente me preocupa es la cercanía que tendrá esa fecha a eventos como CES y Mobile World Congress, ferias en las que los más grandes fabricantes — y competidores directos de la finlandesa — renovarán sus terminales de gama alta con configuraciones que dejarán bastante atrás a los Lumia.

Sí, no es algo tan grave, pero podría poner en duda las decisiones de compra de muchos que se verán embelesados por las rimbombantes especificaciones que los nuevos smartphones traerán consigo. Eso, y la demora en la entrega de soporte para procesadores dual core en WP7, podrían jugar en contra de esta nueva generación de equipos.

Nokia logró hacerlo, y lo hizo bien. Si pudiera, compraría 4 Lumia ahora mismo. Y ojo, que no es sólo mi opinión, pues la industria en general ha tomado muy bien el anuncio que hoy hizo Elop, que a contar de hoy comenzó a enmendar el rumbo del otrora líder en smartphones con un primer paso correcto. Usando un anglicismo, digamos que casi se comporta como un Underdog.

Un baño de humildad y renovación que el mercado adoptó de excelente forma, y que marca el inicio de un proceso que, bien llevado, podría reverdecer laureles en Espoo, en Redmond y en el mundo móvil.