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Gamefest 2011: RetroMadrid Fest

Lo antiguo es bello. Y cuándo nos referimos a bello y antiguo lo hacemos al mundo de la informática y los videojuegos retro, los que se popularizaron durante la década de los 80 del siglo pasado.

Lo antiguo es bello. Y cuándo nos referimos a bello y antiguo lo hacemos al mundo de la informática y los videojuegos retro, los que se popularizaron durante la década de los 80 del pasado siglo.

Hablamos de Spectrum ZX, Amstrad CPC, Commodore 64 o los Sony MSX, los dispositivos con los que toda una generación aprendió a programar y a jugar. Todos estos míticos ordenadores y toda la cultura que se ha construido desde la nostalgia hacia ellos han tenido su espacio y gran dosis de protagonismo en el RetroMadrid Fest encuadrado dentro del pasado Gamefest.

Junto a ellos pinballs y otras maquinas recreativas (no faltaba ninguna mítica, desde el Space Invaders hasta el Donkey Kong, aunque personalmente me hubiera encantado echarme una partida al Green Beret o al Double Dragon) atrajeron a gran parte de los miles de asistentes a la feria de videojuegos.

Pero no sólo del recuerdo se vive y hubo dos aspectos más que interesantes al respecto de esta cultura retro. Por un parte la propia actividad asociativa y de difusión que hace la gente de RetroMadrid, traducida en talleres, en la propia exhibición de material pero también en conferencias y por su labor trayendo a históricos del videojuego español.

Por otro los emprendedores que han sido capaces de hacer de su pasión su negocio. Caso del vasco Jon Cortazar, premiado diseñador y programador de juegos retro de 8 bits que desde su iniciativa R3LEVO lleva estos juegos a otros ámbitos como el de la publicidad vía advergaming o al de las aplicaciones para dispositivos móviles. Nunca lo antiguo tuvo tanta vigencia.