El Wi-Fi en los aviones

El Wi-Fi en los aviones

Casi el último lugar en nuestro planeta donde quedaba por tener internet, lentamente -y tras intentos fallidos- las redes han ido llegando a las aeronaves gracias a distintas tecnologías.

Hoy se puede tener internet en prácticamente cualquier parte del mundo. Y uno de los pocos donde hasta hace poco no se podía tener acceso era en los aviones. Es que a más de 10.000 metros de altura y volando a unos 900 km/h, costaba pensar que pudiera existir algún tipo de conexión. Pero pese a que no son tantos los que la conocen o saben que existe, desde hace tres años ya es una realidad.

Ya en 2004, Boeing tuvo un primer intento (fallido) por instalar conexiones inalámbricas en sus aviones, pero no fue hasta el 2008 en que la idea finalmente prosperó definitivamente en Estados Unidos. Actualmente son alrededor de 1.100 aviones que cada día realizan unos 4.000 vuelos trasladando un promedio de 500.000 pasajeros a diario por Estados Unidos, poniendo a su disposición este servicio. Luego comenzó a replicarse la idea en Europa y ya suman otros cientos de naves volando con la tecnología por el mundo.

Los estudios muestran que la gente quiere contar con acceso a internet en sus vuelos, pero no muchos están dispuestos a pagar por él (menos ahora en sus inicios, que las tarifas siguen siendo bastante prohibitivas).

Los primeros pasos

Boeing pensó que tenía la clave del éxito implementando su experiencia en elaboración de aviones y satélites para desarrollar señales de alta velocidad a través de receptores geoestacionarios satelitales. Así nació “Connexion by Boeing”, pero los contratos firmados en Estados Unidos poco antes del ataque a las Torres Gemelas fueron cancelados por las aerolíneas debido a la crisis que posteriormente afectó al sector y la economía en general.

Luego, su implementación en vuelos transatlánticos resultó poco rentable, porque la instalación era cara y tomaba semanas con los aviones detenidos, generando pérdidas importantes. Así, el servicio logró debutar en 2004, pero al cabo de unos meses debió ser retirado y se pasó a nuevo complejo sistema tarifario. Finalmente, a fines del 2006, Boeing terminó por descontinuarlo. Es que también era otra época (tecnológicamente hablando) y el Wi-Fi aún no se posicionaba entre los dispositivos (algunos aviones incluso tenían bocas Ethernet para el servicio) y la batería de los aparatos duraba bastante menos en promedio.

Segundo intento

Pese a que el internet por vía satelital podía funcionar, la estructura propuesta por Boeing no tenía rumbo y comenzaron a trabajarse la idea de una señal tierra-aire. La Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) subastó una frecuencia para servicio digital de aire a tierra en 2006 y la compañía Aircell ganó gran parte del espectro.

Las ventajas contra la opción de aire a espacio eran numerosas porque Aircell ya tenía su propia red y equipos instalados y sólo le bastaba girar las antenas hacia el cielo en vez de que apunten hacia el entorno. Así dio cobertura a todo el espacio aéreo en Estados Unidos y en noviembre de 2008 lanzó su servicio llamado Gogo Inflight Internet a bordo de los aviones de Virgin America. Luego se fueron sumando muchas líneas domésticas más y al final también lo hicieron Delta y American Airlines. United y US Airways han sido un poco más reticentes y han incorporado el servicio en sólo unas pocas de sus aeronaves, pero en total Aircell ya cuenta con más de 1.100 aviones con Gogo, que podrían llegar a unos 1.500 hacia fin de año y 2.000 durante 2012.

Lamentablemente, este sistema sólo funciona sobre tierra (en el área cubierta por cada antena), por lo que las rutas internacionales que cruzan sobre agua deberán ser cubiertas por los servicios satelitales.

Ahora existen más compañías interesadas en desarrollar servicios satelitales (también sólo para las rutas norteamericanas. Entre ellas, una de las más destacadas es Row 44, que nació el 2004, el 2009 comenzó sus pruebas y ahora está ingresando lentamente al mercado. Y también cabe mencionar el caso de la aerolínea JetBlue, con su servicio de televisión satelital LiveTV, que el próximo año podría saltar al proveerlo en Continental.

Qué depara el futuro

Pese a que la tecnología parece haber pasado la turbulencia de los primeros años y hoy se ve estable, aún no se ve como una certeza su éxito permanente. Es que el costo de su implementación (y en definitiva para el usuario) es muy elevado. Para sostenerse, es imperativo que logre una masificación realmente importante, tanto en cantidad de aviones, como de aerolíneas y así lograr paliar los costos.

Para ello también será importante el desarrollo de intentos híbridos que complementen ambas tecnologías, pero eso de seguro llegará. El internet en los vuelos recién comienza y debiera seguir creciendo.

Si pronto vas a viajar por Estados Unidos a Europa, acá te dejamos el listado de las aerolíneas que ya implementan el servicio de Wi-Fi (y sus tarifas), como parte de su oferta de entretenimiento.

Link: In-flight Internet: the view from 35,000 feet and three years (Ars Technica)