Wikileaks acusa al diario The Guardian de filtrar los cables que revelan a las fuentes

Wikileaks acusa al diario The Guardian de filtrar los cables que revelan a las fuentes

Después de que aparecieran en internet una serie de cables de Wikileaks que no borraban a las fuentes, exponiendo los nombres de cientos de personas que podrían así sufrir represalias, amenazas, violencia y otros peligros, el sitio de filtraciones salió a echarle la culpa un periodista del diario inglés The Guardian.

“Un periodista del Guardian reveló negligentemente contraseñas secretas de WikiLeaks para desencriptar cientos de miles de cables diplomáticos no redactados ni publicados de Estados Unidos”, dice la acusación. La contraseña habría sido publicada en el libro “WikiLeaks: Dentro de la Guerra a los Secretos de Julian Assange”, editado por The Guardian en febrero.

“El investigador del Guardian, David Leigh, imprudentemente y sin nuestra aprobación, reveló concientemente las contraseñas para desencriptar en un libro publicado por The Guardian. Leigh dice que el libro fue escrito rápido en tres semanas – luego los derechos se vendieron a Hollywood”, agrega la acusación.

Sin embargo, el periódico niega que la información que publicaron en el libro haya llevado hacia la publicación de los documentos en internet. “No tiene sentido sugerir que el libro del Guardian sobre WikiLeaks ha comprometido la seguridad de alguna manera”, respondió el periódico en un comunicado.

“The Guardian fue informado de que el archivo al que se le entregó acceso en julio de 2010 sólo estaría disponible en un servidor seguro por algunas horas, y luego sería retirado. Aparentemente dos versiones de este archivo fueron luego subidos a una red P2P usando la misma contraseña”, agrega.

El periódico asegura además que los cables que están online ahora no son los que ellos vieron el año pasado. También señalan que el libro fue publicado en febrero, y que “ninguna preocupación respecto a la seguridad fue expresada cuando se publicó el libro ni en los siete meses siguientes”. Parece irresponsable de parte de WikiLeaks que, sabiendo que la contraseña fue publicada en un libro, no la hayan cambiado antes.

WikiLeaks afirmó que inició acciones “pre-legales” contra el diario, y contra un individuo alemán a quien el grupo acusa de distribuir la contraseña aparecida en el mencionado libro para beneficio personal.

WikiLeaks publicó miles de documentos que los embajadores de Estados Unidos envían al gobierno central, con diferentes tipos de información, llamados cables diplomáticos. WikiLeaks se dio el trabajo de editarlos para eliminar los nombres de personas que hablaron con los embajadores bajo anonimato, evitando así poner en peligro a informantes o fuentes. Sin embargo, los cables que se filtraron ahora no tienen ninguna protección de este tipo.

Links:
Guardian journalist negligently disclosed Cablegate passwords (WikiLeaks)
Unredacted US embassy cables available online after WikiLeaks breach (The Guardian)