Opinión: En busca del móvil perfecto

Opinión: En busca del móvil perfecto

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Primero soñar, y luego ver cómo empezamos.

(cc) Fotomato // Flickr

Hace mucho tiempo que quería escribir un artículo que tratara sobre este tema, que dicho sea de paso, es bastante interesante. He debatido esto con muchísimas personas, y no lo he hecho solamente este último año, sino que desde que tuve mi primer teléfono; debo confesar que probablemente es uno de mis tópicos favoritos para discutir.

Encuentro un poco repetitivo comentar el origen del teléfono móvil, pero por si alguien aun no lo conoce, le invito a caer en mi autorreferencia y leer un trocito de un artículo que escribí hace un tiempito.

Seguramente muchas personas se preguntan de dónde proviene o cuáles fueron los inicios del teléfono móvil. Éste se remonta a la II Guerra Mundial cuando surgió la necesidad de tener comunicación a distancia. Es por eso que la compañia Motorola creo un equipo, que no superaba los 600KHz, llamado Handie Talkie H12-16 para el contacto con las tropas vía ondas de radio. Entre ese periodo y 1985 comenzaron a perfeccionarse y amoldarse las bondades de este nuevo sistema que era revolucionario. Fue así como en la década de los 80 llegaron a crear un equipo que ocupaba recursos similares a los del Handie Talkie pero que iba destinado a personas que por lo general eran grandes empresarios y debían estar comunicados. En ese momento vió la luz el teléfono móvil, lo que marcó un hito en la historia de los componentes inalámbricos.

Revista Punto NET 2005

Desde el nacimiento de la telefonía móvil, el crecimiento y desarrollo de esta había sido lineal hasta el año 2000, año en que el crecimiento tomó forma exponencial y desde ahí es una historia que todos conocemos. Poco a poco los móviles se han ido perfeccionando y han llegado a ser el “todo en uno” que todos queremos. Personalmente esa perfección la vi en el Nokia N95, por allá en el 2006. Y no es para menos, veremos que en funcionalidad y características rinde lo mismo que un smartphone actual. Creo que si a varios de nosotros nos cambiaran nuestro teléfono por un N95 sufririamos menos de lo esperado.

Nokia N95 8GB

Yo trato de tomar como referencia aquel teléfono porque sin duda revolucionó el mercado, casi tanto como lo hizo el iPhone en su momento. Además considero ese equipo como uno de los más armónicos en cuanto a software y hardware, es el equilibrio perfecto, algo que se ha ido perdiendo con el tiempo.

N95 y iPhone 3G

Desde ese entonces, la búsqueda por más potencia en hardware se transformó en algo prioritario, el surgimiento de los móviles con interfaz táctil requeria un mayor poder de procesamiento. Pondré como ejemplo el bullado iPhone. Ese teléfono en un principio contaba con un procesador de 400 MHz, y así lo hizo hasta que salió el iPhone 3GS que tenía un procesador que corría a 600MHz. Tiempo después salió el iPhone 4 que tiene un procesador de 1GHz (aunque como bien saben jamás corre a esa velocidad, sino la batería se iría en cuestión de minutos).

Del ejemplo anterior me viene a la cabeza una keynote de S. Jobs, si mal no recuerdo estaba presentando un iBook y decía que con 700 MHz (CPU) y 256 en RAM era más que suficiente, ya que para correr OSX no requería un procesador con mayor potencia. Eso lo hacía mientras todos los computadores de la época superaban los 512 MB de RAM y los 1,2 GHz en CPU (época dónde Intel era famoso por su pack Centrino).

Por más que Jobs se jactó del bonito diseño y arquitectura de OSX y los iBooks, con el iPhone y iOS cayó en lo mismo que hacían sus competidores en el mundo de los ordenadores años atrás: nuevo S.O. = requiere mayor potencia = cambiar computador a cada rato. Acá sucede algo similar: nueva versión de iOS = teléfono antiguo más lento = cambiar teléfono por el nuevo.

Mil disculpas por citar el iPhone, pero ha sido el teléfono que me ha acompañado durante estos últimos tres años, y bueno, esto de la obsolencia es algo inherente a todos los fabricantes, por lo cual en ese sentido es “un ejemplo más”.

Samsung Galaxy SII (vista interior)

A modo de síntesis y atando cabos, tenemos la siguiente situación: Móviles sumamente potentes, cuestiones con arquitecturas hermosas. Podrían preguntar a cualquier usuario de CHW.net y todos le dirán que tener 1 GHz en el bolsillo es algo que 3 años atrás era una utopía.

¿Qué falta para tengamos móviles cercanos a la perfección?, ¿En que falla la mayoria?. La respuesta posiblemente comprende algo llamado Software, y aquí puedo hablar con un poco de soltura ya que la experiencia que he ganado este último tiempo ha sido bastante. De hecho, cada vez que voy a Betazeta, me siento cerca de Jonathan (nuestro reviewer), le pido que por favor se saque los audifonos y comienzo a entrevistarlo mientras trabaja, reafirmando muchas veces la percepcion que tengo sobre determinados temas (relacionados con la telefonía móvil).

Motorola Atrix

¿Por qué un Defy corre más rápido que un Atrix (Ambos con Android)?, ¿No me cree?, pues es cierto, el desplazamiento y las transiciones son mucho más fluidas en un Defy que en un Atrix, a pesar de que este último se caracteriza por se un equipo bastante potente. Debo ser súper sincero, y quizás me gane varias patadas, pero es la verdad: Uno de las pocas lineas de teléfonos móviles que corren decentemente Android es la línea Galaxy de Samsung, uno que otro LG, y los HTC. Cuando estuve una semana y media con la Motorola Xoom (doble núcleo y todo el cuento), fue lo mismo, una indignación de proporciones, ni siquiera podía editar un post para Wayerless, mientras que con un iPad de primera generación procesador de un (1) núcleo, 256 de RAM puedo editar un tema sin problemas y navegar por internet es un placer.

Pero no señor/señorita, el iPad tampoco se salva, es más, Apple como precursor de la obsolencia programada sabe que esto es parte del negocio. Para quienes tuvieron un iPhone 3G, saben perfectamente lo que significa que el rendimiento de tu equipo decaiga con el paso de las actualizaciones, y con esto, hacer que nos metamos la mano al bolsillo para adquirir otro móvil.

Un .plist

Apple poco a poco comenzó a olvidar esa “optimización” de la cual se jactaba a principios de la decada anterior, dónde con el paso de los años los computadores viejos podían correr sin miedo el S.O. del momento. En mis ratos de ocio, me di cuenta de lo sució que jugaba Apple con cada actualización, agregando cada vez más y más subprocesos en cada aplicación, además de las decenas de daemons, que lo único que hacían era dejarte el equipo más lento; eran procesos sin pie ni cabeza. (Me di la lata de recortar muchos .plist, cambiar muchos valores y todas esas cosas). A todo lo anterior hay que agregar lo poco optimizados que estaban los íconos —es el ejemplo más evidente—. De hecho, ese fue un gran motivo por el cual el salto de iOS 3 a iOS4 fue tan doloroso, cada icono y cada etiqueta generaba su propia sombra (gráficamente hablando) en tiempo real. ¿Por qué en vez de eso, no se inventó un sistema en el cual se usara un caché en PNG tanto de los textos como de los íconos?.

Un caso que rescato mucho, y es por eso que quizás me dió tanta pena que HP tomara tal decisión: es el de webOS. WebOS tiene un rendimiento excelente, si bien nunca he tenido el placer de tener uno en mis manos, tengo los ojos cuadrados (bueno, en verdad rectangulares, en proporcion 16:9) de tanto ver videos del funcionamiento del S.O. en la Touchpad, corre excelente, y considero que iOS tiene muchísimo que envidiarle.

Como ven, en términos de Hardware la cosa parece ir excelente, ¿Será el Software y las adaptaciones de cada versión para los diferentes productos lo que hace variar tanto el rendimiento a pesar que tengamos equipos monstruosos?.

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Les invito a participar del debate. Sientase libre de criticarme, les pido eso sí que sea con fundamentos. Sé que a ustedes les interesa el tema, y sería excelente que pudieramos plantear nuestras visiones. Reitero que todo lo que acaban de leer corresponde a una opinión, que es un espacio que Wayerless me brinda.