Querida Súper Nintendo...

Querida Súper Nintendo...

Una carta dedicada a la consola que cumple 20 años.

Querida Súper Nintendo,

Espero que esta carta te encuentre bien. Sé que tengo tiempo si contactarte – desde aquella vez que jugamos Secret of Mana si no me equivoco – pero vi la fecha del mi calendario y no puede hacer otra cosa más que pensar en ti.

Cuando me percaté que cumplías 20 años, se me dibujó una sonrisa en el rostro. Ligeramente, no a niveles The Joker. Tu aniversario sería el pretexto perfecto para restablecer comunicación contigo. Sé que no me creerás, dirás que es puro cuento, pero ya tenía la intención de escribirte.

Podrás decir que ya te olvidé, que las gráficas de la PlayStation 3 y la Xbox 360 acaparan toda mi atención, que los movimientos de la Wii me tienen atrapado, que no le puedo quitar la mirada de encima a esas dos pantallas de la NDS… pero la verdad es que cuando estoy con ellas me acuerdo de ti.

Te lo confieso, me pasó hace poco. Al jugar Bastion en la Xbox 360, inmediatamente recordé esos bellos momentos en los que compartimos Breath of Fire II o Final Fantasy III. Fuiste tú la que me enseñó las bondades de los RPGs, mucho antes de que una pelirroja de Bélgica (que no belga) me introdujera a las seductoras artes de los originales juegos de rol de papel y lápiz.

Una tarde, mientras disfrutaba de Donkey Kong Country Returns en la Wii, mi mente regresó a ese momento en el que por primera vez aprecié tus gráficas 3D prerendereadas en estaciones de Silicon Graphics. Parecían cosas de otro mundo, como si todavía no llegáramos al fondo de la caja de sorpresas.

También me acordé de ti cuando vi todos esos trailers del nuevo Mortal Kombat. Después de tu tropiezo con el juego original, dejaste que las cosas fluyeran con la secuela. Aún puedo ver la estampa blanca en la caja de MKII, advirtiendo a los padres que el contenido podría no ser apropiado para menores de edad.

Nunca te lo dije, pero tuve una plática con mis padres para que me dejaran comprar MKII. Les aseguré que conocía perfectamente la diferencia entre realidad y fantasía, que sabía que era imposible arrancarle la cabeza a alguien de un golpe y mucho menos despojarlos de su alma. No sé si los convencí o se hartaron de mi insistencia, pero accedieron.

Pero eso no es todo. El control de la PS3 me sigue recordando el tuyo. Sigo pensando que ningún juego de Mario supera a Super Mario World y siempre que hablo con mis amigos sobre RPGs o viajes en el tiempo, invariablemente volvemos a Chrono Trigger.

¿Y The Legend of Zelda? Bueh, no me hagas hablar de Zelda. Aunque nunca tuve el juego y tampoco fue el primero de la franquicia que jugué, sí fue el primer que terminé por completo. Años más tarde, me hice de una copia nueva, cerrada de fábrica, de A Link yo the Past. Es uno de mis tesoros.

¿Te acuerdas de los juegos de peleas? En aquellos tiempos, y vayan que era buenos, era uno de mis géneros favoritos. Street Fighter II, Mortal Kombat II, Killer Insticts, TMNT: Tournament Fighters, Samurai Shodown… uff, los recuerdos. Desde entonces, al menos para mí, ya nada fue igual. Les perdí el gusto… no sé, ya no me llamaron tanto la atención. Me pasó lo mismo con los juegos de deportes. Fui muy fan de Madden NFL 94, Super Play Action Football, Tecmo Super Bowl y, claro, NBA JAM, pero después todo se desvaneció.

El caso es que aproveché tu aniversario para escribirte y avisarte que estoy bien. Ahora trabajo para Niubie, una comunidad en línea de videojuegos donde publicamos noticias, reseñas, opiniones y todo eso. ¿Te imaginaste que algún día ese adolescente que te dedicaba horas y horas jugando toda clase de títulos llegaría a eso? Yo no, pero aquí estoy.

No fuiste mi primera ni mi última, pero fuiste la que me dejó marcado. Felices 20 años.

Atentamente.

Daniel Salinas.