Poly, una monstruo marina embarazada

Poly, una monstruo marina embarazada

En 1987, paleontólogos desenterraron de una granja en Kansas, Estados Unidos, una plesiosauria (reptil prehistórico marino gigante) bautizada como “Poly”. Apenas la vieron se dieron cuenta de que había algo raro: además de los huesos grandes de Poly, había un montoncito de huesos más pequeños. Ahora en 2011, los científicos han llegado a una conclusión: Poly estaba embarazada.

Eso puede sonar extraño porque la mayoría de los reptiles de la época ponían huevos, no llevaban bebés en la barriga. Sin embargo, los plesiosaurios, que tenían aletas en vez de patas, no podían salir del agua para poner huevos en un lugar seguro. Ponerlos en el agua resulta muy peligroso, de modo que varios reptiles marinos tenían a sus pequeños al estilo mamífero. Si bien había evidencia de otros reptiles marinos embarazados, hasta Poly no se había encontrado una plesiosauria mamá, y sólo había especulación respecto a cómo lo hacían estos grandes animales hace 200 millones de años.

Los investigadores se demoraron más de 2 décadas en armar el esqueleto de Poly completo, mostrándola en una exhibición el mes pasado en el Museo de Historia Natural de Los Ángeles. Una vez con el puzzle armado se volvió obvio que la plesiosauria llevaba algo en la panza.

El bebé parecía un feto, según los paleontólogos, que publicaron su investigación hoy en la revista Science. Los huesos de la espalda estaban separados en lugar de unidos como lo estarían en un reptil juvenil de su tipo, y el pequeño estaba dentro de su mamá cuando ambos murieron por alguna razón desconocida. Un trozo de roca hizo que se pegara la pelvis del bebé con un hombro de la madre, lo que no habría sucedido si uno hubiese muerto junto al otro, por ejemplo.

Los paleontólogos estiman que el embrión estaba a 2/3 de su desarrollo, pero aún así era un bebito bastante grande: medía por lo menos 1,5 metros, alrededor de un 35% del largo de la madre. Tener bebés así de grandes no era común entre los reptiles, señala la investigación. La mayoría de las lagartijas, serpientes y otros tienen muchas crías de una vez. Sin embargo, los animales marinos – como orcas y ballenas – tienen pocos hijos, a los que por lo mismo cuidan mucho más, lo que sugiere que los plesiosaurios eran padres preocupados. También es posible que por lo mismo vivieran en grupos familiares.

Esto es difícil de probar, pero los investigadores buscan ahora si los fósiles de pequeños plesiosaurios están cerca de los huesos de adultos, lo que podría apoyar la teoría de mamás protectoras.

Link: Sea Monster had a bun in the oven (Science)