El Googlerola trae crisis de identidad a Motorola: ¿Adopción o sacrificio?

El Googlerola trae crisis de identidad a Motorola: ¿Adopción o sacrificio?

El destino del fabricante es incierto.

Hemos hablado bastante sobre el Googlerola pero el tema da para mucho más. De concretarse la compra del fabricante, ¿qué pasaría con sus equipos? ¿Acaso Google dejará a su amigo Samsung para desarrollar móviles con su nueva compañía? Es normal que nosotros nos hagamos esa clase de preguntas. Lo que no es normal es que Motorola misma se las esté haciendo.

Según algunos analistas, el peso de la decisión de Google está dado por su interés en tener las patentes de Motorola y con ellas proteger a Android. Según otros, de las más de 17.000 patentes de la compañía sólo interesan 18. Ambos escenarios dejan un importante cabo suelto: está claro el destino de Motorola como cartera de patentes, pero no como fabricante de teléfonos.

La poca claridad en las intenciones de Google ha dado pie a una delicada crisis de identidad para Motorola: ¿Se establecerá una sinergia completa con el gigante de los buscadores? ¿Existirá la obligación de trabajar en Android? ¿Para qué un titán como Google querría un socio de ganancias modestas?

Martin Cooper, hombre que trabajó 30 años en Motorola, dijo que “la combinación puede hacer de Motorola un éxito, una vez más”, opinión respetable a sus 82 años de edad y luego de 40 años de que la compañía obtuviese importantes patentes para el desarrollo de telefonía móvil. Esta idea coincide con las predicciones que sitúan a Motorola como potencial laboratorio de Google para probar Android hasta llevarlo a la perfección, con miras a un posible impulso de sus diseños en Europa y Asia, lugares de glorias pasadas para el fabricante de equipos.

Con 19 mil empleados a cuestas, Motorola se convierte en una reducción hecha por el analista Roger Entner: una empresa que “gracias a todo lo que hizo en el siglo 20, está siendo comprada por un motor de búsqueda”. No olvidemos que el último destello de Motorola se dio en 2008 con la saga Razr, así que podríamos pensar que no muchos la extrañarían.

Por último, no podemos olvidar que grandes como Samsung y HTC están asociados de algún modo con Google, lo cual daría a Motorola la doble labor de ayudarlos proveyéndoles del sistema operativo perfecto y competirlos en términos de hardware. Si a eso le sumamos las declaraciones de Google sobre su pretensión de mantener el trabajo de Motorola de manera independiente, nos paramos ante una duda: ¿Es la compra de Motorola una adopción o un sacrificio?

Link: NY Times