Departamento de Justicia de EEUU frena fusión de AT&T y T-Mobile

Departamento de Justicia de EEUU frena fusión de AT&T y T-Mobile

Sprint, competidora de las operadoras, ha instado al gobierno a impedir la fusión.

AT&T ha prometido no afectar a los usuarios y arrojar beneficios sindicales casi increíbles si se le permite absorber a T-Mobile. Sin embargo, nada ha hecho que se gane la benevolencia de los activistas y autoridades antimonopolio en Estados Unidos. Hoy, luego de varias oposiciones venidas incluso desde el Senado, las cosas no pintan bien para este negocio y lo que sería una de las transacciones más costosas de este año se desdibuja frente al panorama legal norteamericano que, tras pasearse incluso por la posibilidad de reformarse para amortiguar el resultado de la fusión, a través del Departamento de Justicia agudiza su rechazo a lo que podría significar la acción monopólica más potente desde la burbuja financiera de 2008.

La compra de T-Mobile costaría a AT&T 39 millones de dólares y le otorgaría el liderazgo absoluto como operador móvil, incluso si se adoptasen medidas como la migración de usuarios a otras telefónicas a fin de disminuir el carácter monopolista de la fusión. El gasto de hasta 10mil dólares por usuario propuesto por un bufete de abogados antimonopolio pasaría desapercibido en un escenario que daría pie a una completa redefinición de la industria móvil estadounidense con sus correspondientes coletazos en el resto de mundo, pero nada de esto parece ser problema para AT&T. Sus dolores de cabeza le vienen desde el Departamento de Justicia, quien recientemente demandó el bloqueo de la opción a compra.

El principal argumento se enfoca en el usuario, según declaraciones del fiscal adjunto James M. Cole: "El departamento presentó su demanda porque creemos que la combinación de AT & T y T-Mobile se traduciría en decenas de millones de consumidores en todo Estados Unidos enfrentando precios más altos, menos opciones y productos de menor calidad de sus servicios inalámbricos móviles".

Contra las muertes prematuras

Otros detalles abordados tienen que ver con las posibilidades individuales de T-Mobile, toda vez que no se trata de un "rescate" y la fusión sería una suerte de anulación prematura: "T-Mobile ejerce una presión competitiva importante sobre sus tres rivales más grandes, particularmente en términos de precios, un aspecto muy importante de la competencia". Además, el Departamento de Justicia apuntó la importancia de mantener la independencia de un operador de red de alta velocidad, con innovaciones en tecnología y que tiene en su historia haber sido el primero en adoptar el sistema operativo Android de Google.

De este modo, que AT&T adquiera T-Mobile es eliminar una fuerza competitiva del mercado por parte de una empresa que, si bien es indiscutiblemente poderosa, en el furor de la posible fusión ha obtenido y causado pérdidas en la bolsa.

Más decepción

Cuando los actores antimonopolio empezaron a manifestar su desacuerdo ante la eventual fusión, AT&T se dijo "decepcionada". Ahora se reafirma como tal a través de un comunicado en el que expresa: "Estamos sorprendidos y decepcionados por la acción de hoy, sobre todo porque nos hemos reunido en varias ocasiones con el Departamento de Justicia y no había indicios de que estuviesen contemplando esta acción".

AT&T se ha mostrado dispuesta a responder legalmente para imponer su deseo de comprar a T-Mobile y, aunque eso nos invita a prepararnos para una batalla judicial a plazos indefinidos, existen precedentes favorables para la operadora, como el fallo que en 2004 permitió a Oracle la compra de Peoplesoft a despecho de las querellas del Departamento de Justicia.

Colaterales

Si AT&T lograse la adquisición de T-Mobile, quedaría con mayoría absoluta en el universo de operadoras móviles de Estados Unidos, seguida muy de lejos por Verizon y Sprint-Nextel. Si fracasa en el intento, deberá resarcir a Deutshe Telekom, matriz de T-Mobile, por la ruptura del negocio con unos 3 millones de dólares en efectivo, un acuerdo de roaming y derechos sobre su espectro que llevarían la penalización total a unos 6 millones de dólares, siempre que la transacción se anule por razones reglamentarias.

No en vano las competidoras hacen frente a la situación: "Sprint insta al gobierno de Estados Unidos para bloquear la adquisición de la competencia", declaró Vonya McCann, vicepresidente de Sprint para los asuntos de gobierno, en marzo.

Si el negocio prosperase, AT&T se convertiría en el primer monopolio formalmente constituido en este nuevo ciclo del capitalismo, iniciado tras el colapso financiero estadounidense de 2008.

¿Cuáles creen ustedes que sean los resultados para los usuarios en caso de concretarse esta negociación? ¿Cómo se manejarían Verizon y Sprint Nextel en un escenario en el que estarían en franca desventaja: con más ofertas, con mejores tarifas o con más branding?

Link: NY Times