¿Cuál es el obstáculo para hacer una buena película basada en videojuegos? [NB Opinión]

¿Cuál es el obstáculo para hacer una buena película basada en videojuegos? [NB Opinión]

Vamos, no es un secreto: las películas basadas en videojuegos son una porquería. Así, nada más, porquería. Yo sé que me van a dar argumentos acerca de como la cinta X es mejor que la cinta Y porque el argumento, porque el personaje. Pero no, eso se llama negación.

Pero ¿cuál es el problema con las películas basadas en videojuegos? Hay muchos títulos que tienen introducciones cinemáticas que le podrían patear el culo a una película entera de ciertos directores, hay momentos en la historia de varios juegos que emocionan hasta las lágrimas, la acción es trepidante, hay giros en la trama, traiciones. A veces, todo viene en un mismo paquete, como en StarCraft. En suma, todos los elementos que se necesitan para que una película sea exitosa.

Por si eso fuese poco, hay verdaderas legiones de fanáticos de una gran cantidad de títulos. Desde los que se descargan todos los DLC hasta los que se forman por cinco horas para tener la edición especial nonplusultra de estreno. Hay grandes narradores, escritores, directores y actores.

¿Saben cuál es el problema?

Ustedes.

Bueno, ustedes, nosotros. Todos. El problema es que el videojuego sí es un arte muy subjetivo, como toda expresión artística. Lo que a mí me gusta de Gears of War probablemente no es lo que le gusta a Pancho, Jaime o Ernestina. El humor de Grim Fandango puede parecerme maravilloso, pero es probable que a alguien que no sepa absolutamente nada de cultura latina le suene a meh. Y, en el caso de las grandes propiedades intelectuales, pasa justo lo mismo.

Tomemos como ejemplo a Mortal Kombat. Sin duda, uno de los juegos más populares, estructura básica (buenos contra malos), oportunidad para generar una ganancia. Llega la película y, a pesar de que no es de las más atacadas, de todas maneras tuvo muchos comentarios en contra, como el Goro de Play-doh que decidieron usar. Y lo que dicen los fans por fuera siempre se reduce a “era tan fácil y lo arruinaron”, seguido de “hubieran hecho este arco de la historia de…”.

Pero no es así de sencillo. Para empezar, sí, películas y videojuegos son negocios de miles de millones de dólares. Y no obtienes miles de millones de los de Washington dándolos a la ligera, quieres que la adaptación sea un éxito. Entonces, empiezan a surgir cada vez más manos para el pastel: el estudio que la va a distribuir, la productora que la va a ejecutar, el guionista, los dueños de la propiedad intelectual, los fans, el hijo del director que jugó dos veces el título y en realidad lo está confundiendo con otro. Y, al final, queda algo que está levemente basado en el videojuego y más asentado en la idea de cómo hacer una película. Una mala película. Una cinta de baja calidad que de cualquier manera llenará las salas.

Yo sé que es lo que dirán a continuación: entonces que nos dejen a los fans el sugerirles cómo hacerlo. Y ese también es un error, porque no hay veinticinco, hay miles por cada uno de los juegos populares. Les pondré el ejemplo de por qué es mala idea amontonar todas las propuestas posibles dentro de una película ¿se acuerdan de Snakes on a Plane? Originalmente, se le pidió a los fans en Internet el sugerir tramas, nombres, sucesos en referencia a un proyecto sin ninguno de esos elementos. Y entonces, nació una de las peores películas, con diálogos como “ya estoy jodidamente cansado de estas jodidas serpientes en este jodido avión”.

Pero, entonces ¿se puede hacer una buena película de videojuegos? Yo creo que sí. La primera de Tomb Raider con Lara Croft es buena, así a secas. Seguramente los proyectos como Uncharted podrían funcionar bien. Pero ¿dejará contentos a los fans? No. Es como comparar el libro contra la película contra la animación contra el videojuego.

En lo personal, me parece buena la idea de que se retomen elementos de los videojuegos para crear nuevas cintas. Tal vez así, paso a paso, se pueda aprender a tomarle el ritmo y un día veamos una buena adaptación, en lugar de aventarse al agua con cosas como Double Dragon o peor, Mario Bros.