[metroimage ids=”38-218778,38-218780,38-218781,38-218782,38-218783,38-218784,38-218785,38-218786,38-218788,38-218790,38-218791,38-218792,38-218793,38-218794,38-218795,38-218796″ imagesize=”large”]

Audífonos German Maestro GMP 8.35 D Monitor [FW Labs]

Tienen un feo diseño, pero a cambio ofrecen alta calidad de sonido y comodidad.

El mundo del audio es tan rico como la gama de frecuencias que el ser humano puede escuchar, es decir, muy amplio. En el apartado de los audífonos la cosa no podría ser mejor; tenemos miles de alternativas que por una fracción de lo que nos costaría un par de bocinas profesionales, nos hacen disfrutar de nuestra música como verdaderos pros.

Sin embargo es muy fácil perderse y terminar con un par de auriculares que lejos de invitarnos a escucharlos, nos alejarán de este hobby para seguir con nuestros audífonos blancos que vienen con nuestro iPod. Y es que no estoy diciendo que esos audífonos sean malos. No, lo que quiero decir es que son horribles y todo usuario debería de hacerse de un mejor par tan pronto reciban su iPod o MP3 nuevos. Pero, ¿qué modelo elegir entre tantas opciones? ¿Sennheiser, Sony, SkullCandy, Beats by Dre, Bose? Pues esta es mi recomendación: German Maestro GMP 8.5 D Monitor.

Sí, ya sé que el nombre es raro y que no son exactamente baratos. Pero una vez puestos, no hay marcha atrás, aunque debo ser honesto; di con esta marca casi por accidente y me animé a comprar un par solamente por pura recomendación, ya que no hay distribuidores en América Latina y solo se pueden obtener si se piden por Internet. Pero insisto, todo el esfuerzo hace que valga la pena tener unos German Maestro.

La promesa

Antes de entrar en detalles, las especificaciones según el fabricante, son las siguientes:

  • Respuesta de frecuencia: 20 – 27.400 Hz
  • Impedancia nominal: 35 Ohms
  • Principio acústico: Cerrado
  • Almohadillas: Piel sintética, circumaural
  • Presión sobre las orejas: ~5.5 N
  • Peso sin cable: 220 g
  • Conector: Stereo-Multi-Jack 3,5 / 6,3 mm
  • Cable 1,5 / 3 m

Nada del otro mundo, dirían algunos. Y tienen razón, pero aquí es donde hay que tomar en cuenta que no todo en la vida son números.

Son feos, pero ajustan bien

Made in Germany 😉

Para empezar, es importante hablar de su diseño y materiales. No hay que ser diseñador o conocedor de estos temas para darse cuenta que lucen algo feos, tienen un look más bien industrial. Están lejos del refinado estilo de los Beats , del modo urbano de Skullcandy o la elegancia de Sennheiser. Pero todo esto tiene un gran punto a favor: están hechos para durar. Su construcción es a base de plásticos duros y resistentes; y cuero sintético en las almohadillas y diadema. Se supone que se te pueden caer, pisar y doblar; y seguirán tan fuertes como siempre. No he hecho estas pruebas, pero si los cuido, se los podría heredar a mi hijo en unos 10 años. Se notan que están hechos en Alemania.

Cuando los vi por primera vez, tenía mis dudas acerca de la comodidad. Pero agradezco infinitamente a los dioses de los audífonos porque son sumamente cómodos, aunque no tanto como muchos Sennheiser y todos los Bose. Los auriculares tienen unas almohadillas acolchonadas en donde caben en su totalidad mis orejas, y miren que las mías son algo grandes. Y la diadema tiene unos colchones que abrazan la cabeza distribuyendo los 220 gramos que pesan de manera uniforme. ¿El resultado? Los he usado por hasta 4 horas seguidas sin sentirme incómodo y solo llegan a molestar cuando los uso con mis lentes puestos.

El cable conector sale del auricular izquierdo y tiene una medida de 1.5m enrollado y 3m estirado. Pero siendo honestos, el cable está tan grueso y enrollado que es difícil alcanzar esos 3m. Quizás con el tiempo vaya aflojando, pero para estar frente a la computadora o con el iPod cerca, no hay ningún problema. Para mirar la TV, quizás sea mejor ir por un extensor.

¿Y qué tal se escuchan?

Esta es la parte más importante. Ya vimos que son cómodos de usar por horas, pero si el audio no cumple de nada sirve tener nubes en la cabeza. Y honestamente esta es la prueba de fuego.

Antes de profundizar, tengo que decir que se trata de los mejores auriculares que he escuchado, aparte de los Sennheiser HD 800. Pero los German Maestro tienen dos ventajas importantes: aunque caros, cuestan mucho menos que los HD 800; y tienen una impedancia de 35 ohms (en los HD 800 es de 600 ohms). Esto último quiere decir en palabras de humano, que da lo mismo si los usan con una fuente de poder de alta definición que con tu iPod, porque no requieren grandes cantidades de corriente para moverlos. Es decir, son muy versátiles y cumplen con creces sin importar donde los conectes. Yo los usé con un iPod touch, una PlayBook, en una laptop y con un amplificador Corda XXS. Y no me queda duda de que con un amplificador se aprovechan mejor, pero el resto de las fuentes no demeritan.

Ahora, más allá de las canciones que estuve usando para probar el desempeño de este Maestro, se trata de un par que se vende con la palabra Monitor. Esto quiere decir que no hacen énfasis en ninguna frecuencia y se conocen como planos. Pero ojo, no malentiendan esto último.

En muchas marcas de audífonos se hace énfasis en algún rango de frecuencia. Casi siempre en las bajas, lo que hace que los bajos tengan más fuerza. Es casi como si pensaran que a todo el mundo le gusta el sonido de graves sin importar el resto. Estos German Maestro no hacen eso y su intención es ofrecer un sonido tal cual y los productores lo hicieron cuando grabaron las piezas musicales. Esto los hace perfectos para todo género musical: desde rock, electro, hip-hop, jazz o clásica. Y no por eso dejan de tener intensidad. No, para nada. Al contrario, escuchar con este par puesto, es redescubrir toda tu colección musical.

El nivel que detalle que ofrecen es impresionante. Es probable que descubras ese pequeño sonido que hace la bataca cuando golpea al tambor, justo antes de que sientas en todo su esplendor las notas graves y poderosas de la batería. Cuando uno se imagina que todo el punch se fue en los impulsos de la batería, aparece una guitarra justo en medio, y es posible percatarse de los rasguños de la mano contra las cuerdas, y no distorsionar en absoluto. De repente aparecerá el bajo que le dará profundidad a la mezcla musical y la voz con una claridad pocas veces escuchada. En conjunto, ni una frecuencia le gana a otra y todas hacen que cada pieza musical explote en nuestros oídos.

Algunos tracks, de los muchos que estuve probando, son los siguientes:

Gadaylin de I Ching en formato FLAC 96KHz. Es una canción pop oriental que destaca por las flautas y por las poderosas frecuencias bajas. Ideal para poner a prueba los bajos de cualquier tipo de audífonos. En los German Maestro el resultado fue muy satisfactorio, gracias a la profundidad de las percusiones y el bajo; y la brillantez de los platillos.

Wolfgang Amadeus Mozart: Violin Concerto in G major (KV 216) – Allegro interpretada por Marianne Thorsen / TrondheimSolistene en format FLAC 96Khz. Esta pieza clásica destaca por la armonía en los violines que siempre se escucharon claros. En los momentos de tranquilidad el ruido de fondo, hiss, no se hizo presente.

Otis de Kanye West y JAY Z en AAC VBR 256kbps. En esta canción de hip-hop, las frecuencias bajas vuelven a dominar, sin embargo el aspecto vocal le da ese balance necesario y el desempeño de los auriculares se comporta a la altura con potentes golpes y voces definidas y muy claras.

Gimme All Your Lovin de ZZ Top en MP3 VBR 192kbps. Rock bueno y viejito para poner a prueba las frecuencias medias con las guitarras constantes. El comportamiento de los Maestro de nueva cuenta fue soberbio; las guitarras se escucharon con muchísima claridad, dejándole un espacio a la batería. Las voces complementaron la armonía. Es aquí donde se nota la naturaleza neutral de este par, ya que lo que uno escucha es casi como sus creadores quisieron que se escuchara, es decir, un sonido balanceado.

Stank [Binaural] de Lenny White, Jamey Haddad, Mark Sherman en FLAC 96KHz. Se trata de un tema ¿de Jazz? a base de percusiones grabado en binaural para obtener un soundstage natural. Los German Maestro obtienen un sonido muy poderoso y aunque no tienen el espacio de sonido que muchos Sennheiser, permiten ubicar claramente la dirección de cada uno de los instrumentos. La canción es tan impresionante que se las comparto en la siguiente liga para que la descarguen y la prueben en sus propios audífonos: Stank (download).

Conclusiones

Es cierto, pagar USD$250 por unos audífonos es mucho. Pero para los que apreciamos la calidad del sonido, quizás no sea tanto. Es una lástima que no se puedan conseguir con facilidad en nuestro territorio, pero el Internet los acerca un poco. Si se deciden por estos German Maestro, lo que obtendrán será un par de audífonos balanceados que se podrán aprovechar desde un iPod hasta ese equipo de sonido caro y ostentoso. Y, aunque no son exactamente portátiles, su resistencia compensará esos malos tratos que generalmente le damos a nuestros gadgets.

Lo Imperdible

  • El sonido es balanceado y fiel.
  • Se pueden usar con un iPod sin necesidad de amplificador.
  • Son resistentes.
  • Cómodos por largos periodos de tiempo

Lo Impresentable

  • No son económicos.
  • No tienen distribución fuera de Estados Unidos o Europa.
  • Su diseño puede ser feo para muchos.
  • Si usan lentes, su comodidad se ve muy disminuida.