Menos empleo y menos inversión: ¿La nueva política de AT&T y T-Mobile?

Menos empleo y menos inversión: ¿La nueva política de AT&T y T-Mobile?

Los precedentes de fusiones que involucran a AT&T no son demasiado alentadores

Resulta osado intentar decirle a las empresas qué deben hacer para ir cada vez mejor. Sin embargo, algunas movidas corporativas son tan escandalosas, que uno no puede reprimir el deseo de opinar… ¿Será la fusión AT&T y T-Mobile una acción destinada a salir mal? No lo sabemos, pero en el año de los matrimonios desafortunados éste es otro que a ratos no pinta bien, no en vano la analista Cecilia Kang escribió para el Washington Post informó que la administración Obama se siente "en el medio" entre los defensores de los consumidores, en desacuerdo con la unión, y sindicatos como el de Trabajadores de la Comunicación de América, que al parecer celebran la junta con base en una promesa cada vez más diluída.

Y es que estos últimos considerarían la nueva "mega-empresa" como un ente capaz de generar 100 mil nuevos puestos de trabajo para dar movilidad a los 8 mil millones de dólares que invertirían en la ampliación de su red inalámbrica de alta velocidad pero, ¿qué pensarían estos sindicatos si de un día para otro despertaran sabiendo que nada de eso ocurrirá realmente? La fusión entre las dos operadoras traería consigo el ingreso de nuevo personal para ocupar posiciones existentes que se hayan quedado vacías, pero no para crear nuevos cargos que empleen más personas.

Además, el "prontuario" organizacional de AT&T la coloca como una empresa dada a la práctica de despedir trabajadores cada vez que compra otras compañías, arrojando un saldo de escándalo: 100 mil puestos de trabajo desaparecidos en los últimos nueve años.

Ahora bien, no todo es tan horrible, si consideramos el refrán "el que a buen árbol se arrima, buena sombra lo cobija", pues T-Mobile ha hecho justamente lo contrario: crear unos 20 mil puestos desde 2002 hasta el presente.

La preocupación viene cuando se echan números idealismo aparte: mientras los sindicatos esperan que 20 mil personas se unan al nuevo conglomerado, los 40 mil trabajadores actuales de T-Mobile junto a los AT&T dan una población que superaría justamente en unas 20 mil cabezas la fuerza necesaria para echar el monstruo a andar… ¿Seguro que más personas tendrán empleo en esta corporación?

Otra promesa derivada de la fusión consiste en invertir 8 mil millones de dólares más en los próximos seis años pero, en honor a la verdad, ¿quién pacta con otros para gastar en vez de ahorrar? Un poquito de malicia da para alarmarse: algunos entendidos reseñan la posibilidad de que la junta entre las dos operadoras más bien reduzca el gasto en 10 mil millones.

No obstante las matemáticas, siempre honestas pero a ratos desconcertantes, los hábitos de cada compañía pueden dar pequeñas esperanzas: si bien es cierto que AT&T se agarra muy bien de sus billetes y con eso detiene, incluso, sus posibilidades de expansión en tecnología e infraestructura, T-Mobile tiene antecedentes radicalmente opuestos, al ser una compañía bastante dispuesta a invertir en la construcción de redes inalámbricas de alta velocidad.

¿De qué estamos hablando entonces? De una empresa AT&T que quiere conseguir la venia del público para fusionarse con T-Mobile, sólo que para lograrlo está diciendo lo que aún no sabemos si será verdad, media verdad o mero embuste: que invertirá más (aún cuando siempre ha sido un poco tacaña) y que generará nuevos empleos (aún cuando siempre en situaciones similares ha borrado miles)…

¿Ustedes qué creen?

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