Argentina: Wi-Fi gratis y público, la nueva promesa electoral de moda

Argentina: Wi-Fi gratis y público, la nueva promesa electoral de moda

Por más que sumerjan sus brillantes zapatos en el barro de algún barrio olvidado de la ciudad o abracen a niñitos mientras le regalan una remera de campaña, a los políticos se les está haciendo muy difícil mostrarse como personas comunes y mucho más aún, lograr convencer a los ciudadanos simplemente mostrando el error del otro candidato. Es notoria la polarización que existe entre los principales partidos políticos en toda Latinoamérica, por lo que diferenciarse parecería ser la moneda de cambio actual para lograr prevalecer o levantar la vara en la calidad de una gestión.

Pero este post no contiene ningún tipo de manifestación política ni preferencia por color o ideología, sólo pretende repasar un poco cómo la casta política trata de estar siempre actualizada con respecto a las necesidades de sus potenciales votantes, pero poco hacen para cumplirlas. En este caso, la idea del post surgió por acumulación de notas en los medios relacionadas con la promesa de muchos candidatos a proveer de internet de calidad y gratuita para resolver “un mal que nos aqueja a todos por igual”, en clara alusión a los geeks que pasamos horas frente a nuestras computadoras.

En realidad, y sin hacernos los graciosos, muchos ciudadanos latinoamericanos mejorarían en mucho su calidad de vida con una conectividad al menos decente, ya que no sólo hablamos de tener internet en la plaza para poder jugar Angry Birds, sino también de disponer de una infraestructura invisible que permita que esas ciudades más aisladas de los centros urbanos puedan tener un sistema de comunicaciones eficaz para todo tipo de uso, léase profesional, académico, preventivo o social.

Aclaremos que el tendido de cable, fibra y la instalación de cualquier tipo de dispositivo que provea de hotspots gratuitos y públicos para acceder a internet no son productos económicos. En Argentina existen algunas legislaciones por las cuales ciertos productos o servicios  relacionados con comunicaciones de datos deben “pagar peaje” para utilizar tendidos de cable o fibra propiedad de otras empresas. Esto no sólo dificulta la concreción de promesas electorales tecnológicas sino que a veces es el principal freno a este tipo de acciones.

Como decimos en el título, parece haberse convertido en la promesa electoral de moda ya que muchos candidatos, en un año como este 2011 donde se vota en todas las provincias argentinas y también a nivel nacional, deben haber notado cierta devolución positiva de los votantes para ofrecer esta imperdible oferta, o quizás habrán analizado las necesidades en los distintos segmentos del electorado para ver qué necesidades plantea cada uno y cuáles serían más simples de concretar, porque seamos sinceros, la internet gratuita es cara pero indirectamente la terminamos pagando de nuestros impuestos y seguramente sea mucho más simple de resolver un tendido de fibra que una crisis de vivienda o desnutrición.

El pasado domingo se eligió nuevo Jefe de Gobierno en la Ciudad de Buenos Aires, el distrito capital del país, con cerca de 3 millones de habitantes y es ahí donde, por cuestiones demográficas y de demanda, muchos candidatos han prometido durante sus campañas el milagro de la internet gratis para todos.

Wi-Fi Free, where are you?

Ya en 2006, el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Telerman promovía la ampliación de la red de wi-fi gratuita hasta el último rincón de los 202 kilómetros de superficie de la capital. El domingo se presentó como uno de los candidatos a Jefe de Gobierno nuevamente y le sacó el polvo a su megaproyecto de internet gratuita para tratar de convencer a los votantes con poca memoria. En 2010, Mauricio Macri, actual Jefe de Gobierno de la Ciudad, promovió el plan de incorporar wi-fi público gratuito en 25 plazas de la ciudad. Hoy sólo está habilitado y en funcionamiento en un espacio público y a prueba en otros seis.

A nivel nacional, el conflicto entre el Gobierno Nacional y la empresa Fibertel (propiedad del Grupo Clarín, enemigo declarado de la gestión actual) sirvió como base de anuncios de cientos de planes para federalizar el acceso a internet a través de servicios de banda ancha gratuitos. Al momento de intimar a Fibertel para que deje de prestar servicios de banda ancha por no poseer licencia para comercializar ese servicio, el gobierno anunció que ningún cliente quedaría a la deriva ya que en 120 días todos los espacios públicos de las zonas donde Fibertel tenía clientes sería cubierta con un servicio de internet gratuita. La pelea casi casi que sirvió para que todos salgamos ganando, pero todavía esperamos y los 120 días pasaron hace muchos días atrás.

En las provincias sucede algo similar. Casi todas tienen planes de digitalización y servicios de banda ancha gratuitos, contemplados dentro del marco del Plan Nacional de Telecomunicación Argentina Conectada, el cual pretende la banda ancha y la TV digital a todo el país entre 2010 y 2015.

A pesar de esto, las provincias utilizan estos convenios nacionales como parte de su cartera de ofertas partidarias para ganar votantes en cada una de sus jurisdicciones. No todas han logrado, como en el caso de la Ciudad, cubrir las expectativas iniciales. Tal es el caso de Mendoza y Córdoba, dos de las más grandes provincias del país, donde, en el caso de la primera, apenas se han cubierto unas cinco ciudades de los 18 municipios y que, al parecer, limitaciones presupuestarias de la gestión del gobernador Celso Jaque impiden concretar el plan que estaba originalmente pautado para fines de 2010.

En Córdoba fue anunciado a fines de 2010 un megaplan de cobertura para toda la provincia que costaría 70 millones de pesos y prevee estar terminado en el transcurso del año 2013. El “pequeño detalle” a tener en cuenta es que la gestión del actual gobernador Juan Schiaretti, quien no se presentará para renovar su cargo, finaliza durante este año (se elige nuevo gobernador en agosto) y el contrato con la empresa EPEC, encargada de realizar el proyecto que contempla 1500 nodos de acceso en 220 ciudades, podría llegar a quedar sin financiación como ha sucedido en otros casos de cambio de gestión.

La provincia con mejor prensa relacionada con servicios de internet públicos gratuitos es la de San Luis. Considerada la provincia con mayor cobertura y accesos wi-fi públicos (incluso hay señal de wifi en zonas donde no hay señal de celular según comentan algunos puntanos), parecería ser la tierra prometida de las comunicaciones. Ya en 2009, año en que comenzó el megaplan con 365 iniciativas de inclusión digital, la provincia recibió una mención especial de los Premios Internacionales ESI a la Excelencia en la Promoción de la Sociedad de la Información en Bilbao, España, de parte del Instituto Europeo del Software en la categoría Ciudadanos.

Propuestas sólidas y planificadas mejoran la calidad de vida

Desde nuestro punto de vista geek es lógico que estos anuncios nos generen expectativas superiores al ciudadano promedio. Pero la realidad es que este tipo de promesas electorales de vanguardia, no sólo servirían para el fin que se pretende en los conglomerados urbanos de mayor densidad como una manera de economizar en ISPs, el beneficio es mucho mayor cuanto más nos alejamos de las ciudades concentradas. En los pequeños pueblos rurales, una conexión gratuita (y una computadora por supuesto), sería una solución para muchas necesidades que hoy en día pueden ser resueltas a través de internet: inscripción de un niño en edad escolar, solicitudes de asistencia social, turnos médicos, cobro de mensualidades, entre otros.

Quizás, una propuesta de digitalización y conexión social, pública y gratuita basada en las necesidades planteadas por los mismos ciudadanos podría ser una propuesta para zanjar esta diferencia de criterios entre lo propuesto y la realidad que luego vemos, a medias. En el caso de ustedes lectores latinoamericanos, ¿que experiencias han tenido con políticas públicas relacionadas con TICs y que piensan que podrían plantearle a sus candidatos para que esas promesas electorales cumplan la función de mejorar nuestras sociedades y no sólo ofrecer uno que otro hotspot público que no termina sirviéndole a nadie?