Ejecutivos alemanes protegen sus celulares en latas de galletas para que no los espíen

Ejecutivos alemanes protegen sus celulares en latas de galletas para que no los espíen

El gobierno alemán ha abierto en Bonn un centro de protección contra el espionaje corporativo y el ciberataque estatal.

Qué diría usted si tuviera una reunión y sus encorbatados interlocutores llegaran con unas cajitas de galletas. Pensaría que se trata de una broma, de una cámara escondida. O bien que es un nuevo tipo de lonchera para la colación o un regalo para algún pariente. Nada de eso, señores, las cajitas son solamente un recipiente dentro del cual ellos guardan sus… ¡Teléfonos celulares!

Eso lo que se está usando actualmente en Evonik, una empresa de productos químicos especializados de la ciudad alemana de Essen (que curiosamente es un verbo que significa comer en alemán), cuyos ejecutivos están imponiendo esa moda, que tiene una razón práctica de ser.

Y es que los tarritos protegerían los dispositivos de espionaje industrial gracias al Efecto Faraday, que bloquea la radiación electro magnética producida por ellos.

Según Alexandra Boy, portavoz de Evonik, los aparatos pueden ser espiados, aun cuando estén apagados, por lo que cuando en la firma mantienen reuniones en que se tocan temas delicados de investigación o desarrollo, éstos son introducidos en las latas de galletas.

Pero este no es un caso aislado, sino parte de una tema país en Alemania, cuyo gobierno ha abierto en Bonn — otra urbe importante del Estado de Renania del Norte-Westfalia — un centro nacional de protección contra el espionaje corporativo y el ciberataque estatal.

LinkBiscuit tins: your greatest defense against industrial espionage? (engadget)