Netflix se come la banda ancha de EEUU

Netflix se come la banda ancha de EEUU

Esto cambiará la forma de consumir televisión y cine

Cuando Google pagó por youtube casi el triple de lo que valía, posiblemente creyó estar comprando uno de los sitios que más tráfico genera en la Internet y que sus canales de contenido propio serían los más vistos y, aunque en parte parece haber acertado, también es que le salió al paso un duro: Netflix, que actualmente representa casi el 30% de la actividad online en los Estados Unidos durante horas pico, según una investigación de Sandvine.

Su creciente popularidad marca, además, una tendencia ascendente en varios sentidos: mayor uso de suscriptores antiguos y mayor incorporación de suscriptores, fenómeno que le ha llevado a superar el tráfico de sitios como BitTorrent.

El éxito de Netflix ayuda a solventar el problema de la piratería, pues gracias a su calidad y bajo costo, en muchos casos la gente está prefiriendo acceder a sus contenidos legalmente compartidos, lo cual demuestra la rentabilidad de la idea.

Aún así, existe la pregunta: ¿Cómo andan los ánimos en las industrias tradicionales de difusión? Evidentemente Netflix y otros sitios similares contravienen los modelos de negocio de las televisoras y los estudios de cine, por lo que podríamos estar a las puertas de una fase restrictiva en la que se ofrezcan servicios de este tipo a quienes tengan otros planes, como ha pasado con la televisión por iPad y que, no obstante lo que pueda durar, de seguir las cosas como van tendrá que resolverse de manera favorable para los sitios de gran ancho de banda.

Una de las reacciones es, por ejemplo, la regulación de ancho de banda impuesta por AT&T, que fija los límites en 150 GB mensuales para clientes DSL y 250 GB mensuales para los clientes U-Verse, con un costo de 10 dólares por cada 50 GB adicionales. Y, ya que se habla de capacidades, no hay que perder de vista las exigencias que la “era Netflix” traerá consigo, pues Reed Hastings, el CEO de la compañía, estima que en diez años el requerimiento de ancho de banda para un hogar común será de un giga.

Otros usos de la Internet alcanzan cifras menores, como la navegación que actualmente ocupa el 17% del tráfico y el intercambio P2P de archivos de sonido y vídeo.

Los usuarios de Netflix ya son 23,6 millones sólo entre Estados Unidos y Canadá. El auge del streaming potencia a la empresa, pues le ayuda a reducir los costos de envío de discos a domicilio.

Este panorama marca un punto de no retorno en la forma de distribuir contenidos televisivos y cinematográficos, pues los usuarios están llamados a ser quienes armen su parrilla de programación. Así como hemos visto caer la información unidireccional de los periódicos a la charla hipertextual y horizontal de las redes sociales, ahora estamos a punto de ver desaparecer el sillón pasivo que devora todo lo que la televisión muestra y ser protagonistas de una etapa en la que, como nunca, la audiencia es la que manda.

Link: TechCrunch y ArsTechnica