Un universitario estadounidense gana USD $50,000 al año haciendo jailbreak a iPhones

Un universitario estadounidense gana USD $50,000 al año haciendo jailbreak a iPhones

Hacer jailbreak es legal, y las herramientas pueden descargarse gratis.

Hacerle jailbreak a los aparatos regalones de Apple — léase iPhone, iPod touch y iPad — es fácil si sigues instrucciones de algún tutorial en internet; o, quizás, es algo que le pedías a un amigo o a un pariente.

Pero detrás de eso corre un negocio, y muy rentable, que se vale del miedo que muchos tienen a manipular archivos y estropear tu nueva adquisición. Es cosa de revisar sitios como Craiglist o MercadoLibre, portales donde gran cantidad de personas ofrecen estos servicios a precios muy diversos.

Pero lo de Kevin Lee es notable. Hablo de un estudiante de último año de la Universidad George Mason, Virginia, quien dice que gana USD 50,000 al año ofreciendo jailbreak y desbloqueo para aquellos que tienen su iPhone y que quieren un poco más de libertad dentro los límites de la compañía de la manzana mordida.

Este es un mercado muy gris, pues hablamos de lucro conseguido con un servicio entregado en base a software gratuito y desarrollado para ser distribuido de forma libre a través de internet.

Ya son más de 30 o 40 clientes de Lee los que ahora pueden disfrutar sus aplicaciones desde Cydia, una tienda de apps para dispositivos con sistema operativo iOS, además de temas personalizados y otras características que ayudan a que los usuarios personalicen completamente sus iPhone, iPad y/o iPod Touch.

Tras esto, habrá que esperar para ver qué le dirá — o le pedirá — el IRS estadounidense, nuestro Servicio de Impuestos Internos, por estar “haciéndose la América” con su “trabajito”. Del mismo modo, supongo que los desarrolladores del software que le ha hecho ganar tanto dinero tendrán al menos una palabra que dedicarle al universitario en cuestión.

Niñ@s, no permitan que les cobren por esto. Es fácil y es gratis.

Fuente: Once the hobby of tech geeks, iPhone jailbreaking now a lucrative industry (Washington Post)