Claudio Muñoz, Presidente Ejecutivo de Movistar Chile: "La portabilidad ya partió"

Claudio Muñoz, Presidente Ejecutivo de Movistar Chile: "La portabilidad ya partió"

Conversamos sobre lo que viene en el mercado móvil nacional.

Hace unos días, junto con nuestros colegas de FayerWayer, tuvimos la posibilidad de conversar largo y tendido con Claudio Muñoz, el Presidente Ejecutivo de Movistar Chile, quien nos recibió para poder conversar — básicamente — de lo que está pasando en el convulsionado mundo móvil en nuestro país, y cómo la industria afronta los procesos más importantes del año: Portabilidad, la irrupción de tanto tablets como smartphones y la licitación de LTE.

– ¿En qué pie se está actualmente con el proceso de portabilidad?

Yo declaré hace ya un tiempo que nosotros estamos a favor de la portabilidad numérica y hace varios meses estamos trabajando con un equipo de más de 60 personas absolutamente dedicado dentro de la empresa que está propiciando que esto se lleve a la práctica en Chile.

La existencia de portabilidad en un mercado lo dinamiza. Sin embargo, en términos comerciales, la portabilidad ya partió. Todas las compañías estamos haciendo ofertas a clientes, planes de servicio, de fidelización… La dinámica comercial ya empezó. Ahora viene el despliegue técnico de la portabilidad.

Asociado a esto, nos parece muy bien que la autoridad haya definido las reglas del juego. Lo que se ha hecho en Chile es que la propia autoridad haya definido cómo se hará portabilidad en el país. Ahora es el turno de los operadores hacer el despliegue de esto,  hay una serie de etapas que deben cumplirse.

– Dada la inquietud sobre el tema, la cantidad de gente que se cambiará de compañía de datos promete ser alta. ¿Quién se hará cargo de los registros generados en este proceso?

Habrá un tercero que administrará la base de datos de números portados, lo que será licitado entre los que estén interesados. Nosotros no podemos participar, y tampoco nos interesa hacerlo pues nuestro rol es la operación de las redes. Es positivo que sea un tercero independiente quien administre las numeraciones y los registros de portabilidad.

Esto tiene un plazo que, según tengo entendido, debería permitir que durante el año 2011 haya portabilidad en Chile. Estamos trabajando con toda la fuerza para que esto suceda de esta forma.

– Dentro de este registro, ¿existirá un resguardo para que las compañías lleven adelante un registro de clientes morosos?

Como todo proceso en esta industria, y en otras, lo fundamental es que se haga bien. La idea es que no existan mayores problemas ni limitaciones al cambiarse de una compañía a otra, y que aquel que lo haga tenga todas las garantías de que este proceso funcionará bien.

Ahora, evidentemente, tenemos que cuidar que esto no sea mal usado en términos — por ejemplo — de morosidad. Cambiarse de una compañía a otra no puede ser por razones de no pagar las deudas en alguna operadora. Esto sería un pésimo incentivo para una buena idea como es ser dueño de nuestro propio número. Las definiciones están claras… lo que corresponde es que los cambios se hagan con transparencia y con todos los elementos que regulen un buen proceso para ambas partes.

Yo espero que esto sea algo que podamos dar por resuelto, y que aquellos clientes que quieran cambiarse puedan usar esta normativa sin el menor problema.

– Quiero llevarle a un tema que va a la par con este proceso. ¿Cómo ve el boom que están teniendo los smartphones y las tablets en un mercado que tiene un ancho de banda limitado y una oferta de equipos relativamente cara?

Los clientes comienzan a consumir servicios de forma distinta. Nosotros como compañía creemos que estos dispositivos se van a masificar. De hecho, estamos acumulando volúmenes de compra y así bajar los precios de estos terminales. Estamos además trabajando con una estrategia de marcas blancas, donde otros fabricantes nos van a entregar equipos de buenas prestaciones a precios económicos y los lanzaremos al mercado utilizando la marca Movistar.

Con esto apostamos a que estos equipos van a aumentar y van a ser cada vez más baratos.

– Pero, acaso realmente nos sirve eso si — por ejemplo — existe una brecha bastante amplia entre lo que se lanza en estados unidos o algunos sectores de europa versus lo que pasa en Latinoamérica. Las más grandes empresas lisa y llanamente ignoran nuestro mercado y no ofrecen nada más que aplicaciones gratuitas para los móviles vendidos acá. ¿Qué puede esperarse a futuro en esta área?

Yo creo que este es un tema más general. Lo que está pasando en esta industria es un importante aumento en la infraestructura, por lo que ahora estamos ante una pregunta algo más amplia en relación a ella. ¿Para qué tenemos toda esta tecnología? ¿En qué la vamos a usar? – Este es un desafío de cara a la sociedad. Para que exista ese estado de aplicaciones útiles y valoradas tiene que haber conectividad. Dado que existe, ahora corresponde optimizar la creación de estas apps.

Esto está comenzando a tomar mucha fuerza, y nosotros como grupo estamos trabajando en distintas áreas de la sociedad donde se empiezan a desarrollar aplicativos orientados a sacarle partido a internet. Útiles para el trabajo, para la salud, para los negocios. Ese mundo seguirá desarrollándose, y seguirá creciendo, dando oportunidades a emprendimientos locales a distribuirse a través de los canales de Telefónica…

– Pero, siendo más específico… ¿Google, Apple, HP…?

Soy muy optimista al respecto. Latinoamérica — y más precisamente, Chile — están viviendo un momento histórico. Cuando uno ve el mundo hoy y ve que los países emergentes crecen más rápido que los países desarrollados. Cuando se ve que Latinoamérica ha sido una excepción en un mundo en crisis, yo tiendo a creer que el mundo mira más a esta región.

Basado en esto, el mundo va a adaptar modelos de lanzamiento global, rompiendo la hegemonía del norte. Nosotros también colaboramos entregando opciones abiertas de desarrollo de aplicaciones con nuestro motor de impulso a la innovación, que es Movistar Innova.

Estamos negociando a proveedores a escala mundial haciéndoles ver con cifras que nuestra zona está disponible y es una buena opción para comercializar sus productos. Esperamos que no sólo las aplicaciones, sino también los productos que sirven para utilizarlas, estén disponibles para nuestro país, y así actuar como facilitador para la llegada para consumidores de la zona.

Es la ventaja de ser una compañía con 280 millones de clientes en el mundo y que plantea una gran fuerza para convencer al norte del mundo a que se vuelquen al sur.

– Ok, pero no todos están en sudamérica. Basado en esas cifras, ¿qué está haciendo esta empresa grande para conseguir desarrollos tangibles en un corto o mediano plazo en esta zona?

Lo que estamos haciendo es usar nuestra escala es trabajar con fabricantes asiáticos que nos ofrecen la solución a una necesidad evidente: La gente querrá tablets al menor precio posible. Algo que estamos probando hoy es el cloud computing, donde podemos ofrecer dispositivos con aplicaciones generadas a través de la red, compartiendo estos costos y rebajando así los precios incluso a cifras tan atractivas como USD $50 como precio final para un usuario.

Esto claramente implicará un esfuerzo de las compañías fabricantes y operadoras, pero la buena noticia es que es posible.

– ¿Pero cuánto se hipoteca en hardware? Una marca blanca muchas veces se asocia a equipos de baja calidad. Sin ir más lejos, los teléfonos vendidos bajo la marca Movistar que anteriormente vimos en el mercado nacional tenían una calidad que era — por decir lo menos — reprochable.

Me parece algo similar a lo que pasó en el mundo de los móviles. Un celular solía ser caro, muy elitista y con pocas funciones, pero el mundo demostró que esto se pudo masificar, se bajó el precio y se democratizó. Esto mismo pasará con la banda ancha, con los tablets y todo lo relacionado con la tecnología.

Con una marca blanca, nuestra empresa presiona al resto de los fabricantes para mejorar y avanzar más rápido. Nosotros no estamos en el negocio de fabricar equipos, pero sí tenemos que conectarlos, y ahí tenemos nuestro expertise. Esta conexión, además del cloud computing, ayuda a bajar el precio… Ya no tienes todos los componentes dentro de un equipo, sino que ahora tendrás parte de ellos en él y el resto de los recursos serán compartido y rescatables desde la nube.

– Ok, pero para que eso sea factible, las velocidades actuales podrían no dar abasto. ¿En qué pie va la cuarta generación de telefonía en Chile?

Cuando uno revisa cómo se han ido desplegando las redes, claramente se ve que el tiempo es menor. Vamos rápidamente avanzando en esto. LTE nos permite reutilizar torres y sitios de energia, lo que facilita el despliegue de infraestructura.

El factor relevante hoy en día es el espectro, y esta es una materia que la autoridad tiene que licitar, y nosotros debemos concursar.

Por lo que sabemos, se licitará espacio en la banda de 2.6 GHz a finales de este año. Nosotros estamos interesados de participar en este concurso y haremos nuestro mejor esfuerzo para poder ganarnos el espectro que licite la autoridad.

– Para evitar lo que actualmente está pasando con 3G, ¿cuánto espectro se requiere para funcionar a plena capacidad?

La respuesta corta sería Todo lo que se pueda, pero es la autoridad la que define qué frecuencias, qué espectro y qué modularidad nos ofrecen…

– Claramente, el llamado es a hacer las cosas bien esta vez, ¿no? – Digamos, se subestimó la licitación de 3G y actualmente no permite crecer…

Bueno, todos estamos dándonos cuenta del valor que tiene esta conectividad, de la utilidad que pueden representar las redes de telecomunicaciones para un país como Chile. Esperamos que se haga un buen llamado a concurso, que va a responder a las necesidades técnicas de una red LTE.

Nuestra experiencia es que, teniendo espectro disponible, nos tomaría cerca de 6 meses montar una red de cuarta generación. Chile tiene todos los elementos para seguir siendo líder en latinoamérica en conectividad. Telefónica seguirá haciendo esfuerzos para no perder ese liderazgo.

– Sorprende que mencione a LTE como cuarta generación, siendo que no tenemos todavía un estándar definido para la cuarta generación…

La dinámica de la industria también se expresa en los cambios en los estándares. Lo que hoy sabemos es que el mundo va hacia LTE como estándar de banda ancha móvil inalámbrica de alta capacidad. Ahora, lo que me indica mi experiencia es que es muy probable que esto sea modificado de forma rapidísima.

En la empresa tenemos áreas que siempre están probando estos nuevos estándares y tecnologías, para así asegurarnos que estamos tomando la mejor opción. Hoy, para nosotros, esta es LTE… Y la miramos con mucho optimismo.

Puedes leer el resto de la entrevista en FayerWayer.