Científicos observan la antipartícula más pesada hasta el momento

Científicos observan la antipartícula más pesada hasta el momento

Duraron apenas un parpadeo, pero estuvieron ahí: las partículas de antimateria más pesadas que se han visto en un laboratorio. Se trata de partículas de anti-helio, equivalentes a lo que en el mundo de la materia conocemos como helio, que aparecieron en el acelerador relativista de iones pesados del laboratorio de Brookhaven en Nueva York.

Para el experimento se hizo chocar iones de oro a alta velocidad, y el experimento permitirá estudiar fenónemos que ocurren en el universo distante, incluyendo las versiones de antimateria de estrellas y hasta galaxias.

La antimateria se ve y se comporta como materia normal, pero tiene una gran diferencia: las partículas de antimateria tienen una carga igual y una carga contraria a la que tienen las partículas del mundo en el que estamos. Cuando la antimateria se encuentra con la materia, ambas se aniquilan, liberando energía.

Los investigadores del laboratorio estadounidense descubrieron 18 partículas de antihelio que sobrevivieron alrededor de una 10-billonésima parte de un segundo antes de destruirse al chocar con el detector del colisionador y desaparecer en pequeñas bolas de energía.

“A menos que haya un gran avance en la tecnología de aceleradores, esta será la antipartícula más pesada que veremos en décadas”, afirmó el físico Aihong Tang. La siguiente antipartícula más pesada es el antilitio, pero es tan raro que aparezca que el colisionador tendría que funcionar 1.000 años seguidos para tener la posibilidad de ver una sola de estas partículas.

La antimateria es uno de los grandes misterios de la ciencia. Supuestamente, se crearon cantidades iguales de materia y antimateria en el Big Bang, que deberían haberse aniquilado mutuamente en una gran explosión cósmica. Pero por razones desconocidas, sólo la materia normal parece haber sobrevivido, construyendo lo que conocemos como el universo visible.

Link: US scientists get glimpse of antihelium (The Guardian)