Opinión: ¿Por qué el primer iPad no fue lo que todos esperaban?

Opinión: ¿Por qué el primer iPad no fue lo que todos esperaban?

Recordemos porqué muchos odiaron al iPad y cuáles fueron sus falencias

El día 27 de enero de 2010 Apple sorprendió al mundo cuando presentó su primera tableta oficial de última generación: el iPad. Pero hay que ser sinceros y admitir que la sorpresa que el planeta se llevó en ese momento no fue precisamente por algo positivo, sino que más bien, varios se cayeron de espalda por lo pobre de la oferta que la compañía hacía para unos clientes que sin duda esperaban mucho más de lo mostrado por Steve Jobs aquel día en el Yerba Buena Center de San Francisco.

Y es que el concepto de las tabletas andaba dando vueltas hace mucho tiempo sin poder ser ejecutada correctamente por algún fabricante, siendo algo que todos sentían que ya debía llegar. Y quién mejor que Apple para fijar la vara y abrir el camino hacia una nueva generación de computadoras portátiles, por lo que la empresa se puso manos a la obra y efectivamente, mostró un producto que cumplió a cabalidad su misión: Ser quien comience la fiesta de las tabletas.

Dicen que la gente lo compró sólo porque tenía el estilo de “la manzana mordida” detrás, mientras que otros afirman tenerlo simplemente porque no había nada parecido en el mercado en ese entonces. Sea cual sea el caso, el iPad triunfó siendo un producto para muchos mediocre. ¿Y cuáles son sus falencias? Ad portas de conocer el nuevo iPad 2, es conveniente revisar estos puntos para ver si Apple se dignará a solucionar varios problemas que muchos reclamaron. Veamos…

No es un una computadora de verdad

Durante la presentación realizada por Steve Jobs, éste manifestó su desagrado hacia los netbooks argumentando que aquellos aparatos no son mejores que algún otro disponible en la actualidad, pues se trata sólo de “notebooks baratos”. Así, su respuesta para satisfacer al segmento de personas que no querían pagar en exceso por una computadora pero que no les gustaba un smartphone era precisamente el iPad.

Craso error, ya que la tableta no es capaz de ejecutar funciones básicas que hasta un “barato” netbook puede hacer: Recibir información mediante un puerto USB, navegar por Internet sin dificultades, manejar documentos de trabajo con prestancia (como complejas planillas Excel), entre todas las utilidades que sólo Windows es capaz de realizar.

Sí, sirve para ver Internet, pero cuando te topas un sitio complicado o en Flash, de nada sirve el iPad. Si necesitas llevarlo de viaje y trabajar en serio, mejor llevar el netbook. Si quieres navegar por Internet en forma portable, mejor un smartphone. En resumen, si bien es mucho más portable un tablet, el iPad no cumple con las expectativas de alguien que busca una computadora porque el iPad no sirve para crear contenidos, sino que sólo para consumirlos. Y si tienes un notebook y un teléfono móvil inteligente, el iPad no tendrá cabida en tu vida.

Es un sistema cerrado

Recién mencionamos a la rápida lo malo que es que no haya un puerto USB en el iPad y eso es porque aquel tópico merece un párrafo completamente aparte. Es que el iPad resultó ser tan cerrado como el iPhone o un iPod, pues con la ausencia de conectividad de verdad hacia el exterior se hace bastante incómodo traspasar música, fotos, video y en verdad lo que sea, si es que no se realiza a través del programa iTunes, que dicho sea de paso, es un asco en su versión para Windows.

Y si mover multimedia es incómodo, hacerlo con otro tipo de archivos muchas veces resulta imposible, pues la conexión de verdad con computadoras o dispositivos de almacenamiento no existe, es decir, se trata simplemente de un iPod al cual le pasas música, algunas fotos y ya está. Nuevamente, puedes consumir pero no crear contenidos.

Apple es la policía de tu dispositivo

Otro de los problemas del iPad es su dependencia hacia la tienda de aplicaciones App Store para recolectar herramientas que hagan un poco más útil tu tableta. Claro, la tienda tiene muchos beneficios, sin embargo, durante el 2010 hubo varias polémicas respecto a lo estricta que es Apple para manejar lo que se puede o no publicar en la App Store, considerando que es la compañía quien siempre revisa cada uno de los programas que son subidos para el iPhone, iPod y iPad, por lo que sin quererlo todos nos estamos restringiendo sólo a los contenidos que “El Gran Hermano” Apple estima conveniente para nosotros. ¿Un ejemplo? La polémica de las aplicaciones porno.

Factores técnicos

El iPad fue el primero en abrir el camino de los tablets, pero la gente ya tenía una idea de lo que le hubiese gustado tener en estos dispositivos. Porque no somos tontos y muchos sabemos lo que buscamos y no esperamos a que nos digan qué es lo que queremos. Pero eso no importó al momento de lanzar el iPad, pues éste se presentó con una serie de ausencias en el área de hardware que muchos no se podían explicar, si hasta estaban disponibles en el iPhone.

¿Porqué no hubo cámara? ¿Y qué hay de ese enorme borde de la pantalla? ¿Alguna salida de video? Nada. Sólo el conector propietario de Apple y ya está. Y si al final se podían conectar cámaras digitales para traspasarle las fotos, ¿porqué hacerlo a través de un adaptador que vale treinta dólares? Además, ¿donde está el soporte para el plugin Adobe Flash? ¿Acaso el maravilloso procesador Apple A4 a 1GHz no se la puede?

No es el mejor lector de libros digitales

Mucho se promocionó iBooks como un “Kindle Killer” o “Asesino de lectores de e-books”, sin embargo, la pantalla LCD del iPad no sirve para leer libros en forma prolongada mirando a su gran brillo, un problema que otros ya han previsto al utilizar pantallas de tinta digital. Tal es el caso del mismo Kindle, un producto que vale $139 dólares (en comparación a los $500 del iPad) y que sí está diseñado para cumplir a la perfección su tarea, no a medias.

Reflexión final

Cuando se estrenó el iPad, muchos creyeron que se trató de un producto incompleto, a medias. Llegó la versión 4.2 del sistema operativo iOS y trajo multitarea (multitasking) a la tableta, pero eso no era suficiente. Todo lo enumerado anteriormente refleja que el iPad se trató de un producto inmaduro y sin terminar, pero que fue suficiente para conquistar el corazón de muchos quienes ansiaban una tableta que funcionara mejor que las otras. Y sí funcionaba mejor que el resto, porque no habían opciones con Android, porque Honeycomb aún no llegaba y porque nadie se había creído el cuento de los tablets.

Pero eso ya no es así y los fabricantes nos demostraron en la última feria MWC 2011 que sí se entusiasmaron con la idea de vender tablets. Quizás impulsados por el iPad, quién sabe, lo que sí es cierto es que Apple ya no corre solo en esta pista y no puede darse más el lujo de presentar tantas ausencias en un producto. Ojalá que el iPad 2 se ponga a la altura y sea en serio esta vez, sin aprovecharse de ser, por poco, el mejor producto de todos en un mundo donde no había nada, siendo que pudo haber sido mucho más. Porque en la tierra de los ciegos, el tuerto es rey y al parecer Steve Jobs sabía eso el año pasado.