Cosas que no sabías sobre Mad Men

por

2 posts

Aunque hay muchas razones por las que una serie puede ser exitosa, Mad Men es un ejemplo único por muchas razones que no se habían visto antes en la TV.

Es una serie de época que, sin embargo, plantea un look innovador, una reinterpretación de los años 60 mostrando un ángulo más crudo, más potente y complejo que la imagen que ha sobrevivido en la historia. El uso de la ambientación, la iluminación, los colores y el vestuario son completamente coherentes con una de las máximas de la agencia publicitaria Sterling Cooper. “El medio es el mensaje”. La misma idea que la agencia publicitaria ejerce en su proceso creativo es la que ejercen los productores en la puesta en escena. La ambientación tiene tanto protagonismo que se integra como parte de la trama, como un elemento vivo.

Cuando la serie empezó, muchos descartaron que un argumento de época pudiese tener éxito, en un medio televisivo dominado por series de fantasía y sitcoms. Las series de época situadas a mediados del siglo XX habían sobreexplotado tópicos como la Segunda Guerra Mundial, el auge de las  bandas de Rock y los cambios en el clima político. Nunca una serie había podido darle tanta relevancia a un tema tan omitido como la traumática transición de las mujeres por integrarse al mundo profesional, que es algo que hoy damos por sentado.

Junto con la escenografía, Mad Men ofrece un cuidado clima que se fabrica episodio a episodio hasta en los detalles más insignificantes. El uso de la música en base no a lo que la gente recuerda sino a lo que realmente sonaba en las radios en 1960 es un guiño que los eruditos musicales agradecen, y los fans de la serie atesoran. Desde el primer capítulo, la música de Don Cherry, Charles Strouse, Gordon Jenkins, Robert Maxwell, Bob Newhart y Vic Damone flota en el ambiente. No es exactamente el tipo de música que la gente asocia con 1960, cuando la respuesta más común de los que no siguen la serie varía entre Elvis y Los Beatles.

Otro aspecto que cabe destacar es la ingeniosa mina de oro que los productores han sabido obtener de Mad Men y no precisamente por la alta sintonía sino por algo que hubiera sonado improbable a priori: el éxito de la serie para vender placement de diversos productos, sin incurrir en anacronismos. Mad Men ha cerrado jugosos contratos de placement con marcas como Heineken, Cadillac, Hilton, Pond’s y hasta Pepsi, cuyo caso ocupó el mismo slogan que la bebida ocupaba en los años 60: “Now It’s Pepsi, for Those Who Think Young”. Cuando las cosas se hacen bien, se logra convertir lo obsoleto en clásico.

Como les contamos en una ocasión anterior, HBO está desarrollando activamente la comunidad de fans latinos de la serie en Facebook, y participando en ella se puede obtener DVDs, posters y mucho más.