Chile: Reglamento de Neutralidad no cambiará nada

Chile: Reglamento de Neutralidad no cambiará nada

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Esperado con ansias, el Reglamento de Neutralidad en Internet fue recibido con aplausos. Lamentablemente, luego de asesorarnos legalmente, CHW viene a contarles que el reglamento se queda más corto que el brazo de un T-Rex.

Hace algunos días fue publicado el Reglamento de Neutralidad de Red – ojo que no es “Ley” como usualmente conocemos – que delimita, de alguna forma, las reglas del juego cuando se trata del servicio que las ISP, las compañías de Internet, les otorgan a ustedes, los usuarios.

Este reglamento se había filtrado en enero despertando suspicacias entre los internautas. Para saber si tales inquietudes se justificaban procedimos a contactar al abogado de facto de la Comunidad CHW, Sebastian Bilbao, siempre colaborador y conocido por muchos por su apoyo desinteresado en dudas legales comunes dentro del foro. Él nos ayudó a investigar y profundizar en la materia. Para hacer la historia corta, no salimos con buenas impresiones.

Les advierto que este artículo es medio largo, pero no se preocupen. En CHW tenemos la facilidad de explicar lo inexplicable con peras y manzanas, crear un texto ameno de leer y desvirtuar temas del foro. También, avisamos que esto no es un análisis jurídico, ni intenta serlo, sino que más bien es una traducción didáctica de la norma para que todos podamos entender.

Dicho eso, síganme los buenos.

Un planeta de incertidumbre

El Reglamento, en el mundo legal, se considera un documento mucho más “específico” que una Ley. Verán, el rol del Reglamento es, precisamente, regular los aspectos en que la ley, por su naturaleza, es general. Los Reglamentos son dictados por el Poder Ejecutuvo, a diferencia de las leyes que son dictadas por el Legislativo.

Tomemos por ejemplo la “Ley de Divorcio”, aquella que les produce un leve temblor de piernas a algunos. Este documento es en realidad la Ley de Matrimonio Civil, porque lo que hace es regular toda la institución del Matrimonio y no el divorcio específicamente.

El Reglamento de Neutralidad de Red no intenta regular efectivamente la “Neutralidad” de Red como la conocemos, sino más bien, la calidad del servicio (formas de medición, control, fallas, etcétera) y otras materias similares. Algo así como una extensión a la Legislación del Consumidor. En otras palabras, el documento en esencia NO es un Reglamento y TAMPOCO una Ley de Neutralidad de Red, sino un texto común que vela por el buen servicio. La calidad del documento es mediocre y hace falta sacar una versión más completa, o derechamente otro reglamento complementario.

Que el gato cuide la carnicería

formatc1 – Flickr (CC)

Cuando se establece un derecho, también se establece una obligación. En este caso, al establecer las obligaciones del ISP, también se delimitan los derechos del usuario como tal. Como el servicio es de carácter público, los organismos del Estado tienen el deber de fiscalizar el cumplimiento de la normativa, pero es algo que no ocurre en el reglamento: Los propios ISP son los que deben fiscalizarse a sí mismos. Un ejemplo burdo pero al hueso: dejar un gato cuidando una carnicería y luego preguntarle después de una noche cuánta carne queda en el inventario.

El documento dispone:

Artículo 6º – (…) Asimismo, tantos los sistemas de medición como las mediciones que deban implementar los ISP para los fines que establece este reglamento, deberán estar debidamente documentados, con el objeto de permitir su posterior fiscalización por parte de la Subsecretaría de Telecomunicaciones. Para estos fines, la Subsecretaría aprobará los protocolos de las mediciones descritas en los artículos precedentes.

Por su parte, los ISP deberán comunicar a la Subsecretaría, para su aprobación, sus protocolos de medición, debiendo informar con, a lo menos, dos meses de antelación a su entrada en vigencia, cualquier modificación a dicho protocolo.

Traducido, los mismos ISP son los encargados de medir y publicar los datos de su servicio, dejando a los consumidores como los reales fiscalizadores respecto a esta información, algo que no siempre sucede por lo engorroso del procedimiento, que son parte de la Ley del Consumidor y a la cual el Reglamento de Neutralidad de Red mágicamente no hace referencia. Mucho menos refiere a los mecanismos propios de reclamo relacionados a la Ley General de Telecomunicaciones.

Otro punto es el aspecto sobre esta información que deben proveer los ISP está relacionada con la Legislación del Consumidor – en específico la Ley 19.496 – que menciona lo siguiente:

Artículo 3º.- Son derechos y deberes básicos del consumidor:

b) El derecho a una información veraz y oportuna sobre los bienes y servicios ofrecidos, su precio, condiciones de contratación y otras características relevantes de los mismos, y el deber de informarse responsablemente de ellos;

Resulta redundante que se obligue al ISP a informar las características comerciales del servicio, siendo que la Legislación del Consumidor ya los obliga de antemano, pero no de forma específica. En pocas palabras, hace años que podíamos solicitar información como el ping, sobreventa o tiempo de reposición de servicio, por ser informaciones relevantes del mismo. La sobreventa del ancho de banda es un factor importante a la horas peak al usar el servicio, por ejemplo. Menos mal, el anterior Artículo 5º dicta la información técnica que por obligación debe estar dispuesta. No todo es negativo en el documento, así que este es un buen paso adelante para desenmascarar la información que los ISP retienen.

Para finalizar, sólo le permite a la Subsecretaría pedir información para “fiscalizar”. El resto es vago – por lo mismo comenté que los usuarios son los reales fiscalizadores – ya que esta fiscalización por parte de la entidad no ahonda en procedimientos.

Gracias por tu “aporte”

El Artículo 7º es el agujero más grande del Reglamento de Neutralidad de Red. Está bien, tiene el principio conceptual de Neutralidad de Red, pero es un pobre copiar y pegar del Artículo 24, Letra H,  de la Ley General de Telecomunicaciones (Ley18.168), que existe hace bastante tiempo. El Artículo 7º no tiene nada que hacer allí más que engrosar el documento. Al parecer, es más un artículo hecho para quienes no quieren leer la Ley General de Telecomunicaciones, que es bastante larga.

Por lo menos se elimina cualquier discriminación arbitraria en la prestación del servicio, pero con ciertas excepciones. La gran falta que mantiene este Artículo 7º (y el Artículo 24 H), y que no cambia para nada la realidad actual, es que permite derechamente gestionar el tráfico. Con ello la puerta sigue abierta (siempre lo estuvo) para que, mediante una interpretación antojadiza, el ISP diga:

¡Hey! Los usuarios que descargan muchos archivos desde BitTorrent desde Internet, hacen el servicio mucho más lento para todos. Entonces, para gestionar la red y prestar un mayor/mejor servicio, contando con que el protocolo BitTorrent es el que más se usa para descargar grandes paquetes de datos, estableceremos un límite de descarga mensual. Eso no es arbitrario, porque nos estamos basando en información certera.

Y aún cuando esta medida debe ser publicada según señala el mismo documento legal, no se especifica ningún reglamento, plazo, y mucho menos sanción para aquellos que no lo hagan. Si se encuentran el próximo mes con un servicio que, por ejemplo, anula cualquier comunicación P2P, o limita la vista de videos YouTube a cierta hora, o derechamente implantan un límite de descarga mensual como el modelo canadiense porque entorpecen el servicio del resto, estarán en toda su obligación.

Lo estás haciendo mal

Alex E. Proimos – Flickr (CC)

En resumen, tenemos un Reglamento de Neutralidad de Red que se puede interpretar como un simple saludo a la bandera. No hace nada más que servir como un recurso para dejar contento a los grupos que ejercen presión, porque la real utilidad del documento es inexistente. Es un avance, eso está claro, pero su mediocridad es evidente tanto en la práctica como en su aspecto teórico, y que planta la duda en el conformismo de las partes involucradas, especialmente de la ciudadanía.

Lamentablemente, todavía tenemos que conformarnos con decir: ¡En Chile, no existe Neutralidad de Red!