Reino Unido crea comisión para estudiar el cierre de sitios web

Reino Unido crea comisión para estudiar el cierre de sitios web

Basándose en una Ley Antidescargas similar a la recientemente aprobada en España

Tal como muchos temíamos las imitaciones a la reciente Ley Antidescargas aprobada en España comienzan a aparecer: Es el caso del Reino Unido y su denominada “Ley 17”, con la que autorizan el cierre por vía administrativa de sitios web que compartan enlaces a descargas.

La “Ley 17” de Reino Unido permite a las autoridades el cierre de espacios webs en caso de que se detecte que se comparten archivos “sin disponer de los derechos de autor” y su aplicación es muy similar a la llamada “Ley Sinde” aprobada hace un par de semanas en España.

Sorprende no solo el parecido entre ambas leyes y sus ámbitos de acción, sino que tal como en el caso español, los internautas ingleses han manifestado su rechazo de diversas formas y los políticos se han hecho de oídos sordos y aprobaron la Ley… ¿Será que el Gobierno de Estados Unidos también tiene los tentáculos metidas en esto?

Lo cierto es que dada la polémica generada por la llamada Ley 17, las autoridades británicas han decidido crear una comisión para estudiar las acciones a emprender ante el cierre de sitios web que compartan contenidos. El anuncio lo realizó el secretario de Cultura británico, Jeremy Hunt, quién en vista de las críticas ciudadanas ha anunciado la creación de un grupo de trabajo que buscará nuevas medidas que “hagan más aceptable el cierre de las páginas web”… ¿aceptable? El cierre de una web nunca será aceptable, “Mr”. Hunt.

En fin, que el fulano grupo de trabajo estará conformado por representantes de compañías como BT, Universal Music, Google o TalkTalk. ¿Qué es lo que quiere lograr Jeremy con esta idea? Pues facilitar la comunicación entre los proveedores de servicios de Internet (ISP) y los titulares de derechos y compañías: La primera propuesta que se está valorando, según la prensa británica, es la necesidad de que los denunciantes demuestren, con pruebas, que el sitio es ilegal antes de proceder a su bloqueo.

Y es que en Reino Unido, con esta Ley 17, la cosa viene funcionando así: Los dueños de los derechos de autor de un contenido acudían a los proveedores de internet para que retirasen la página que “atentara contra sus intereses”, amenazando a las operadoras de hacerles responsables de dicha “violación de derechos de autor”… Así de fácil. Sin juicio previo, ni derecho a la defensa ni nada.

Ahora, con este grupo se pretende desarrollar un proceso en el que se tenga que demostrar la “ilegalidad” del espacio de forma previa al cierre… Algo parecido a la llamada “Comisión de Propiedad Intelectual” que establece la Ley Sinde que debe conformarse para “regular” el cierre de webs… Lo gracioso en ambos casos, es que quiénes lideran la conformación de estos grupos son las propias autoridades, es decir, que “se pagan y se dan el vuelto”.

Interesante sería que de una vez por todas, en vez de estar invirtiendo tiempo, recursos y esfuerzos en medidas represoras y censoras, terminaran de conformar un grupo con representantes del gobierno, artistas, empresas del mundo del entretenimiento y usuarios, para establecer un nuevo modelo de negocio, adaptado a la era de Internet, donde no se castigue o reprima el libre compartir de la cultura, sino que se busquen medidas justas para retribuir el trabajo de los creadores, sin vaciarle el bolsillo a los consumidores…

Y es que se supone que al final un escritor quiere que lean su obra, un músico sueña con masas coreando su canción y un cineasta anhela los comentarios de los espectadores, claro está, recibiendo una remuneración por su trabajo creativo. El problema, a mi juicio, sigue estando en los intereses de los intermediarios (llámense discográficas, cinematográficas y/o editoriales), que no le dan “la vuelta” al modelo para adaptarlo a la era digital, porque no les conviene… Es más fácil satanizar a la tecnología y censurar Internet que sentarse a pensar en formas de retribución para los artistas, a precios aceptables para los usuarios.

Y mientras sigan cerrados en modelos de negocio antiguos, continuarán bajando las ventas de discos, películas y libros, continuará la persecución en la red, y los internautas seguiremos buscando formas de disfrutar de la cultura y compartirla entre nosotros. El cuento de nunca acabar, pues.

Link: El Gobierno británico crea una comisión para tratar el cierre de páginas web (20Minutos)