Hibernación de osos podría tener la clave para viajes espaciales largos

Hibernación de osos podría tener la clave para viajes espaciales largos

Cada invierno, los osos buscan un lugar en una cueva que esté bien protegida por el frío, e inician un proceso llamado hibernación. Durante los próximos 5 a 7 meses, los osos duermen, y hasta ahora nadie realmente sabía qué pasaba con ellos. ¿Cómo soportan tanto tiempo sin comer? ¿Qué hace, exactamente, el cuerpo de los osos para que sobrevivan?

La respuesta apareció hoy en la revista Science, en el primer estudio en profundidad que se hace sobre los osos negros.

Los descubrimientos podrían ayudar a los científicos a avanzar en crear la animación suspendida, que podría permitir que los humanos “hibernaran” durante largos viajes espaciales. Eso, sin necesidad de estar congelados, como la ciencia ficción nos ha hecho creer en algunos casos.

En un principio, los osos fueron capturados en Alaska por andar merodeando demasiado cerca de las casas. Luego los investigadores decidieron monitorearlos, instalando transmisores de radio en los osos para seguir los cambios en su temperatura, actividad muscular y pulso. Los científicos también armaron nidos artificiales, donde los osos podrían comenzar su proceso de hibernación bajo la vigilancia de cámaras infrarrojas y detectores de oxígeno y dióxido de carbono.

Lo que se observó sorprendió a los investigadores: aunque la temperatura del cuerpo de los osos sólo baja moderadamente durante la hibernación, la actividad metabólica cae dramáticamente a un 25% de sus niveles normales. Hasta ahora, los biólogos habían encontrado que el metabolismo bajaba a la mitad por cada baja de 10ºC de la temperatura corporal. En los osos, la baja no fue tan dramática.

Durante el invierno, se observó también que los osos durmientes se levantaban en promedio una vez al día para arreglar sus camas, y que a veces roncaban.

Ahorro energético

La temperatura de sus cuerpos bajó hasta alrededor de los 30ºC (desde los 38ºC habituales), sin embargo, su consumo de oxígeno y producción de dióxido de carbono sugería que su metabolismo había bajado a un 25% de lo normal.

Lo más sorprendente fue el patrón de latidos del corazón. “Los osos normalmente durante la hibernación respiran hondo y exhalan, y cuando lo hacen, su corazón se detiene, y no vuelve a latir de nuevo en 10, 15, 20 segundos”, dice Brian Barnes, del Instituto de Biología Ártica a la BBC.

“Contuvieron la respiración por alrededor de un minuto, y sólo cuando respiraban de nuevo, el corazón iniciaba otra vez. Es una forma alternativa de ser muy ahorrativo, que no sabíamos que fuera posible, sobre todo en animales grandes”, dijo Barnes, quien estuvo a cargo del estudio.

También fue sorpresivo que los osos mantuvieran su bajo metabolismo por hasta tres semanas después de haber terminado la hibernación. Los animales concluyeron el proceso en buen estado físico, sin pérdida muscular, y continuaron con sus rutinas cotidianas aún con el metabolismo más lento de lo normal.

El descubrimiento podría ayudar en campos como la medicina, para reducir el metabolismo en casos de emergencia. También podría servir para inducir una hibernación en humanos, que podría posibilitar largos viajes espaciales.

“Simplemente tenemos que aprender como encender y apagar las cosas para inducir estados que tomen ventaja de distintos niveles de hibernación”, dice Barnes.

Links:
Hibernating bear studied in unprecedented detail (BBC)
Bear hibernation could be key to space travel (TGDaily)