Raskulls [NB Labs]

Raskulls [NB Labs]

Calaveras, rompecabezas y carreras contra piratas sin pata de palo.

Raskulls es la nueva apuesta de Halfbrick para Xbox Live Arcade. Detrás de un nombre algo raro (para algunos), se esconde un amalgama de varios géneros: bloques de puzzle, ítems, plataformas, y algo de humor en formato dibujo animado. Mario Kart meets Puyo Puyo meets Mario Bros, directamente a la plataforma descargable de Xbox 360.

Raskulls es principalmente un juego de plataformas y puzzle, donde el mismo planteamiento de sus niveles y hasta modos de juego le agregan toques de acción y carreras. Plataformas, porque el avance por los niveles es lateral y en dos dimensiones; puzzle, porque los niveles están llenos de bloques que hay que ir eliminando en un estilo que recuerda a Puyo Puyo. Las carreras y la acción se agregan cuando aparecen más Raskulls en competencia y hay que intentar llegar primero a la meta, ya sea siendo más inteligente que el resto al abrirse paso por los bloques, o bien con el uso de power-ups que pueden hacer ganar segundos decisivos.

Uno de los aciertos del juego se da durante el modo historia, y tienen que ver con el formato de los niveles. Las carreras contra el tiempo o contra otros Raskulls generalmente son frenéticas y necesitan una mezcla de rapidez mental y de manos, pero hay etapas donde no hay que ganarle a nadie y solo hay que pararse a pensar, por ejemplo, como llegar hasta cierto lugar con apenas una cantidad de movimientos de bloques. La variedad en el desarrollo evita que el juego, en las pocas horas que dura en este modo, se sienta repetitivo o se haga cansador.

Los Raskulls y todo el universo del juego parecen creados para la generación Cartoon Network, con un diseño artístico muy amigable aunque infantil. Hay una buena dosis de humor en los diálogos que se leen aquí y allá (aunque nada demasiado denso ni ácido, sino al contrario), y la historia aún siendo bastante simple sirve bien como excusa para ir y recuperar los objetos robados por los ratones-piratas a lo largo de tres mundos, controlando en cada uno a un personaje diferente y con desafíos distintos de acuerdo a sus habilidades.

Cuando uno escucha de un juego del tipo puzzle, sabe que en algún momento tendrá un desafío complicado, o que tomará un buen rato de resolver. Nada más lejano en Raskulls, ya que quizás su mayor tara es que la jugabilidad en general son demasiado livianos, y no hay muchos elementos que explorar o que le den profundidad al conjunto. Quizás lo más exigente sean los niveles extras, donde la dificultad está algo elevada respecto al resto de etapas, pero eventualmente se completan sin mucha complicación. Donde más brilla el juego, sin caer en una excelsa dificultad, es precisamente en los niveles cuyo desafío no va asociado a un rompecabezas: ya sea ir lo más rápido posible de checkpoint a checkpoint, o cuando la obligación es completar los niveles sin perder el turbo, y para eso se necesita un buen poco de habilidad para calcular los saltos de forma perfecta y no perder tiempo atajado en una esquina.

El modo multijugador, ya sea local a pantalla partida o en Xbox Live, son básicamente carreras de hasta cuatro jugadores y donde obviamente gana el primero que llegue a la meta. Aparte del turbo antes mencionado (que se obtiene gracias a ítems o a unas secciones de “recarga”), hay otros elementos que sirven ya sea para ganar velocidad, atravesar bloques al estilo shoryuken, o simplemente para atontar a los rivales o robarles su velocidad. Por momentos, y dependiendo del nivel, se puede hacer bastante caótico, pero de nuevo, la simpleza: hay pocos lugares que den pie a una estrategia algo más elaborada, y por lo mismo, no hay mayor profundidad que empujar, empujar, o usar turbo. De una u otra forma, se avanza igual.

Raskulls deja un sabor raro, como de un juego a medias. Por una parte, está la frescura del modo de un jugador, y la variedad en el diseño y la forma en que se presentan los niveles es una de sus mayores fortalezas; jugar solo es entretenido. El problema es que de esa manera el juego se acaba demasiado rápido, y por si fuera poco (es poco), no profundiza casi nada en algunas mecánicas que parecen mejor trabajadas y que a fin de cuentas son las que ofrecen más reto en cuanto a dificultad. Lo mismo para el modo de multijugador: las carreras pueden ser entretenidas al comienzo, pero la falta de profundidad hace que después de tres o cuatro haya poco más que ver.

Raskulls no desluce por completo, sino al contrario: en general es un buen juego y tiene algunos momentos destacables. Eso si, el concepto acción-carreras-puzzles-plataformas no es un desacierto, pero necesita algo más que solo la suma de las partes para entrar en el grupo de los juegos de puzzles memorables, o al menos, que le regale al jugador una motivación extra para volver, como todos esos rompecabezas de antaño. Ni lo uno ni lo otro en Raskulls.

Disponible en Xbox Live por 800 MSP

Lo imperdible:

  • La variedad de los niveles en el modo historia.
  • El diseño visual de los personajes y del juego en general.
  • Las carreras, aunque sencillas, generalmente son un caos del bueno.

Lo impresentable:

  • Los puzzles tienen poca profundidad y dificultad.
  • Es corto, y su simpleza en general le quita rejugabilidad: después de unas horas ya hay mucho motivo para volver.
Bueno
…la variedad en el diseño y la forma en que se presentan los niveles es una de sus mayores fortalezas.”