Fundador de Openleaks defiende su proyecto

Fundador de Openleaks defiende su proyecto

(cc) andygee1

Wikileaks no solo tuvo que soportar las tensiones originadas por la presión externa de gobiernos e instituciones durante el pasado año. También las hubo en el propio seno de la organización a cuenta de, entre otras cosas, el liderazgo de Julian Assange. Openleaks puede entenderse como fruto de esos desacuerdos y nadie mejor que su fundador Daniel Domscheit-Berg para contarnos esas y muchas más cosas.

Oportunista o no, lo cierto es que este joven alemán se une con su reciente Dentro de Wikileaks: mi tiempo con Julian Assange en la web más peligrosa del mundo (si leyera los comentarios que los trolls dejan en FayerWayer quizá cambiara el título) a toda una serie de materiales que analizan el que ha sido uno de los fenómenos del pasado año.

¿Por qué Daniel dejó Wikileaks? El activista no duda en señalar a Assange como principal causa:

Assange empezó a acaparar demasiada atención, el proyecto adquirió tintes de un personalismo exagerado y Assange adoptó un papel político con el que estaba y sigo estando en desacuerdo. Parecía que Wikileaks era un proyecto personal para convertir a Julian en alguien influyente políticamente. Al final ha acabado poniéndose a él mismo y a todo el proyecto en peligro. Y eso no era necesario. El mundo no necesita otro Mesías, no necesita otro gurú, otro líder, otra estrella del pop.

Aclarado este asunto, la siguiente cuestión pasa por saber que diferencia a su nuevo proyecto, Openleaks, al que quieren restarle un protagonismo político que a su juicio si asumió, erroneamente, Wikileaks:

Preferimos garantizar más la neutralidad; creemos que eso es más importante. Una quinta parte de nuestros socios serán elegidos en una votación pública. No queremos que una sola organización resuelva todos los problemas; queremos que muchas más organizaciones de las que colaboran con Wikileaks puedan usar ese mecanismo.

Es por ello que en Openleaks juzgan como positiva la proliferación de sitios parelelos como KanariLeaks, GreenLeaks, etc… La iniciativa de Domscheit-Berg busca quedarse, en esencia, con los valores de transparencia informativa y democracia (interna y externa), que a su juicio se han perdido en Wikileaks. Unas buenas intenciones que como todo tienen un precio, el de levantar un proyecto que cuesta al menos un millón de euros. Aceptan donaciones.

Link: “¿Assange? El mundo no necesita otro Mesías, otra estrella del pop” (El País)