España: Fundador del Partido Pirata rechaza la "ley Sinde"

España: Fundador del Partido Pirata rechaza la "ley Sinde"

Considera que pueda vulnerar diversas leyes europeas

Además de la profesión o el número de contacto, las tarjetas de visita suelen decirnos mucho sobre la naturaleza de su propietario. En la de Rickard Falkvinge, fundador del Partido Pirata, junto a sus cuentas de correo y redes sociales encontramos la leyenda impresa "evangelista político". Que cada uno saque sus propias conclusiones.

El sueco dejó de liderar la formación hace algún tiempo y entrevistado sobre esos temas para los cuales las ideas del Partido Pirata son anatema, esto es, los derechos de autor y las descargas por Internet, no pudo evitar dar su opinión sobre la 'ley Sinde'. Falkvinge no se anda por las ramas:

Estamos muy preocupados por el contenido de la ley, porque es contraria a la Convención Europea de Derechos Humanos. Toda persona tiene derecho a decir hay gente en tal sitio que está cometiendo un crimen. Eso es un enlace".


Para el activista sueco, además, la disposición legal no garantiza los derechos de los usuarios y podría ser contraria a otra normativa europea, el Paquete Telecom, sobre el mercado de las telecomunicaciones:

Todo el mundo tiene derecho a un juicio justo. Si te van a privar de tu derecho a la libre expresión, que es lo que pasa cuando se cierra una web, creo que tienes derecho a un juicio justo, a defenderte o a tener un abogado. No se puede dejar todo en manos del Gobierno. Hace varios siglos, antes de que se consolidase la separación de poderes, los parlamentos se otorgaron el poder para declarar "enemigo del Estado" a alguien. Ahora repetimos la Historia dejando que el Estado declare "culpable" a alguien. Es un error. Además, puede estar en contra del Paquete Telecom, en la que conseguimos que se garantizase el derecho a ser juzgado si se revoca el acceso de algún usuario a internet."

Para Falkvinge, también existen coincidencias entre la presión ejercida desde los Estados Unidos para aprobar leyes antipiratería y la política de defensa de los intereses comerciales en el exterior de sus empresas durante el período de crisis de los años ochenta del pasado siglo. Una situación que juzga paralela y en la que los derechos civiles de los ciudadanos pasan a un segundo plano ante los intereses comerciales.

El sueco niega también que los artistas estén en crisis y señala en ese estado a los intermediarios (editores, multinacionales, etc…), los mismos que anteriormente habrían explotado con sus condiciones a los músicos, cineastas y demás creadores. Ahora estos artistas estarían, en general, ganando más dinero y beneficiándose del intercambio de archivos.

El fundador del Partido Pirata no se considera un defensor del "gratis total" y considera logicamente que todo el mundo tiene derecho a vivir de su trabajo. Pero los derechos de los creadores no pueden estar por encima de los de los ciudadanos y además de reformularse el concepto de los derechos de autoría también debemos evitar la proliferación de leyes como la impulsada en España por la Ministra Ángeles González-Sinde. Si la pregunta es cómo, Falkvinge nos da su propia receta:

Politizar la cuestión del copyright, que no es sólo comercial. No se puede hacer un estudio de los derechos de autor con un microscopio. Hay que preguntarse si proteger lo que hoy está vigente no es demasiado peligroso, si compensan los beneficios que se obtienen. Nuestros derechos civiles dependen de ello.

Internet forma cada día más parte de la vida de miles de millones de personas y en muchos países está en vías de considerarse un derecho fundamental. Con esta creciente importancia de la Red, partidos como el Pirata y otros que asuman parte de su ideario están llamados a jugar un papel importante en las cámaras de representación política.

Link: "Un enlace es el derecho a decir: allí se comete un delito" (Público)