Lo que nadie vio venir... y que nadie quería ver

Este 2010 estuvo llenó de sorpresas; fue un año extraño, amplio y con muchos candidatos con potencial de ser el ganador de sorpresa del año.

Hubo varias sorpresas: el inesperado anuncio y posterior juegazo que fue Goldeneye 007 para Wii, el juego-vende-kinects que es Dance Central, el sorpresivo regreso (y digno homenaje) del gorila de corbata que es Donkey Kong Country Returns o la mágica sencillez de Limbo -que lo llevó a ser uno de los mejores juegos descargables del año-.

Candidatos habían varios, pero sin dudas uno dejó huella, golpeó a todos y nose dio la molestia de avisar. El ganador es el anuncio de la Nintendo 3DS: una consola portátil, potente y capaz de mostrar gráficas en 3D sin lentes ni accesorios. Un equipo que apareció sin que nadie tuviese idea, que desde el día uno levantó hype hasta el piso 75 y que ya tiene de forma oficial para su librería remakes en 3D de clásicos como Star Fox 64, Metal Gear Solid 3 y The Legend of Zelda: Ocarina of Time.

Eso en lo bonito… pero afírmense que viene lo feo.

Decepción del año

Las monedas siempre tienen dos caras y ahora comentaremos aquella que a ningún desarrollador le gustaría integrar: La decepción del año.

Entre otros candidatos: James Bond 007: BloodStone -juego que a pesar de ser de Bizarre no cumplió con las expectativas-, Sonic 4: Episode 1 -título que prometía volver a las raíces de la saga e hizo que el erizo volviese a decepcionar-, Final Fantasy XIII -juego que se quedó corto y demuestra como los JRPG van perdiendo fuerza… sin contar FFXIV-, el cuestionable rediseño de Dante, la subida de precio de algunos DLC y el resultado final de Gran Turismo 5 después de media década de trabajo.

Sin embargo, nuestro escogido prometió el cielo y la tierra, el hacerle el peso a uno de los títulos multijugador más importantes de esta generación y con muchas ganas de quitarle el trono. EA y compañía dijeron mucho pero Medal of Honor es nuestro “ganador” sencillamente no cumplió con lo prometido.

Cuando hace unos meses estaba latente la posibilidad que Activision cobrase por jugar Call of Duty en línea, muchos de nosotros (me incluyo) esperábamos a Medal of Honor con ansias. Hoy (a poco más de 2 meses de su lanzamiento) el juego genera muy poco ruido en los medios y entre los jugadores, dejando atrás todas esas promesas y expectativas que muchos tenían en este título.

Vendió bien el primer mes, seguramente tendrá una segunda parte pero resultó “ganador” por algo muy simple: prometió ser excepcional y terminó siendo sólo un juego correcto… nada más que un juego correcto.

Link: Niubie Aguards 2010