Nokia N8 [W Labs]

Mucho hemos hablado de lo complicado que está el presente de Nokia y de cuánto cifra sus esperanzas la compañía en el N8 para poder retomar el rumbo extraviado en el mercado de los teléfonos inteligentes. Por ello es que tanto queríamos que llegara este momento, de desmembrar y analizar cada aspecto de este equipo y así poder jugar un rato a ser brujos y estimar cómo le podría venir la mano a este fabricante.

Bien sabemos también que este terminal es el primero en estrenar Symbian^3, el esperado nuevo sistema operativo de los smartphones de la finlandesa, por lo que un aspecto importante de este review estará centrado en el funcionamiento de su OS.

Bueno, basta de cháchara y vamos a lo importante:

El Equipo

Estéticamente, el N8 debe ser uno de los teléfonos más atractivos de Nokia de los últimos tiempos (aunque tiene un problema importante de diseño en cómo está dispuesta su cámara) y, al mismo tiempo, es tan sólido como se ve.

Es bien sencillo, en términos de que tiene su botón de encendido en el costado superior, acompañado de la conexión mini HDMI y la entrada para audífonos tradicionales de 3,5mm. Por el lado derecho tiene los botones para controlar el volumen, para disparar la cámara y el botón deslizante para desbloquearlo, mientras que en el izquierdo se encuentran las entradas para la tarjeta SIM, una para microSD y una conexión microUSB. En tanto, por el frente sólo tiene su pantalla de 3,5 pulgadas y un botón en la parte inferior izquierda para lanzar el menú de aplicaciones del teléfono (llama la atención en este punto que los bordes del botón se iluminan sutilmente cuando el teléfono no está siendo usado o cuando hay alguna tarea pendiente como un mensaje o llamada perdida). Todas las entradas, salvo la microUSB y la de los audífonos tienen su resprectiva tapa plástica.

El equipo es de una sola pieza de aluminio, lo que aporta a la sensación de solidez, pero priva al usuario de llegar a la batería en caso de tener algún problema con ella. Afortunadamente no es tan pesado para lo que podría ser considerando su tamaño y materiales. No es incómodo de transportar ni tampoco a la hora de tenerlo en la mano para hablar. Los colores disponibles (dependiendo del país) son plata blanca, gris oscuro, naranja, verde y azul. Nosotros probamos el plateado, que es bien sobrio (en la foto sale el negro que tuvimos en el lanzamiento en Chile).

Especificaciones

Aprovechemos de revisar los aspectos técnicos del N8 antes de seguir analizándolo.

Dimensiones: 113,5 x 59 x 12,9 mm, peso: 135 gramos.

Redes: GSM/EDGE 850/900/1800/1900 y WCDMA 850/900/1700/1900/2100

Pantalla: OLED de 3,5 pulgadas con resolución de 640×360 pixeles (16:9 nHD), touchscreen capacitivo, acelerómetro, sensor de proximidad

Entrada de audio: 3,5 milímetros (estándar de audífonos normales)

Memoria: interna de 16GB con ranura microSD de hasta 32GB

Conectores: Micro USB de alta velocidad, HDMI

Sistema operativo: Symbian^3

Batería: Li-Ion 1200 mA (12 horas de conversación)

Cámara: 12 megapixeles con lente Carl Zeiss y flash Xenon, video de 720p y 16:9 en calidad HD y cámara secundaria para video llamadas (VGA, 640×480 pixeles)

Conexiones: WiFi 802.11 b/g/n, Bluetooth 2.1

Otros: Radio FM, Receptor GPS, Mapas Ovi

Incluye funda de tela y cables adaptadores para conexiones USB y HDMI (presumiblemente también viene con audífonos y cargador tradicional de punta delgada -ya que posee la diminuta entrada en el costado inferior-, pero el nuestro venía sin ellos ya que era un equipo de pruebas).

Experiencia de uso

Usarlo es bastante cómodo, ya que es bien ordenado el sistema de organización del menú en tres pantallas, donde puedes poner los atajos que quieras en la distribución que quieras (como los accesos a tus contactos favoritos, a tus cuentas de redes sociales y correo electrónico o páginas más frecuentes) y responde con bastante fluidez.

El teclado QWERTY en la pantalla también funciona bastante bien, aunque lo que sí es reprochable (y hasta impresentable) es que sólo esté disponible al ponerlo en posición horizontal. Al tenerlo de forma vertical, el teclado cambia al octogenario formato de los teléfonos normales con tres toques y T9, cosa que no hace mucho sentido en el N8 o en ningún smartphone.

En cuanto a su potencia, en líneas generales anda bien. Tiene un procesador ARM 11 de 680MHz (un tanto extraño ya que la mayoría de sus pares corre en 1GHz) pero tiene una buena tarjeta gráfica paralela que resiste bastante bien las exigencias adicionales en aplicaciones como el juego Need For Speed Shift, que sólo sufrió de lentitud en ocasiones en que el teléfono intentaba conectarse a alguna red inalámbrica. Problema que ahondaremos más adelante. Quizás sobreestimaron las bondades del sistema operativo, porque la memoria de 256MB me parece que a la larga no es suficiente para un smartphone. Pese a ello, responde bastante bien incluso con varias aplicaciones abiertas a la vez. Otra cosa que le sucede al ser exigido (hablar mucho o jugar NFS por largo rato), es que tiende a calentarse.

La pantalla del equipo es excelente en términos de la calidad de su vidrio. Es Gorilla Glass, que tiene una excelente resistencia ante rayones. En cuanto a su uso táctil, ya mencionamos que responde bastante bien y rápido, pero no siempre: Al navegar por internet o usar las aplicaciones de redes sociales, no percibe bien los toques y a veces puedes tardar bastante en que te reconozca al pinchar enlaces o botones. Esto se acentúa dramáticamente al circular por la Ovi Store.

La resolución de la pantalla (640×360 pixeles) no es la mejor del mercado, pero no hay nada importante que reprocharle. El brillo y la saturación de colores son bastante precisos y muy gratos al uso.

Por otra parte, la batería del N8 tiene un rendimiento más que respetable. La idea de un smartphone es poder sacarle el jugo a sus distintas funciones y aplicaciones y no tener que enchufarlo de vuelta durante el día. Este equipo cumple con ello. Donde se cae es en el medidor de carga restante, que entrega la información en intervalos de 10%. Entonces cuando te marca el mínimo y no lo habías notado, no tienes cómo saber si te queda un 9% y puedes seguir relativamente tranquilo, o si le queda sólo un 1% y ya no tienes remedio. Además, al conectarlo a la fuente de poder, no puedes ver cuánto le falta. Ese “10%” no se actualiza hasta que lo desconectas de la corriente.

La batería dura lo suficiente, pero con una aplicación como NFS, se va rápido (tiene modo de ahorro, por suerte).

Cámara

La cámara del N8 es -sin duda alguna- el gran fuerte del equipo. Es lo que marca la diferencia en serio con el resto de sus competidores. Posee un sensor de 12 megapixeles y es el único teléfono en el mundo con un lente Carl Zeiss (de 28mm), lo que en conjunto hacen una insuperable combinación. La naturalidad y el detalle de las imágenes permiten que en verdad no se necesite tener una cámara fotográfica además del celular. Por lo general las fotos tomadas con los móviles jamás se acercan a la calidad de una cámara semiprofesional, pero el N8 no tiene absolutamente nada que envidiarles. El lente responde de manera magnífica al exigirlo al máximo con el zoom. Las imágenes no pierden ningún detalle. Las tomas nocturnas salvan bastante bien con el fuerte flash de Xenon que tiene incorporado.

Exterior de día con el N8

Interior de día con flash

Interior de noche sin flash

A la hora de grabar videos, también es genial. Quizás podría haber sido en 1080p, pero en 720p y en 25 cuadros por segundo, basta y sobra. Tiene una definición muy buena y el audio no se queda atrás. Además viene con un editor bastante completo que permite hacer casí lo que sea con las grabaciones.

Al final, la pregunta es ¿hace falta una cámara tan poderosa o que le saque tantos cuerpos de ventaja al resto de las funcionalidades del teléfono?

Ah, y como mencioné al inicio, quizás el único problema con la cámara está ligado al diseño. Es tan potente que el espacio que requiere en el equipo hace que sobresalga de la cara posterior del mismo en un par de milímetros. No es para morirse, pero no se ve ni se siente bien.

Audio y radio

Como dijimos, el sonido de los altavoces es bueno y fuerte, y su auricular no es menos. Al momento de hablar por teléfono, se escucha muy claro y limpio. Donde pierde un poco es con la radio, pero no por problema de sonido en sí, sino que la recepción de la antena es levemente pobre y se escucha un poco sucio a veces. Puede ser que con los audífonos originales mejore en este campo, pero me vi obligado a usar otros (con los que no tuve problemas usando en otros dispositivos).

Otro aspecto que no puedo dejar de lado con la música (pero por maña propia) es su utilización en sí. No me gusta ni me acostumbro a manipular la radio o el reproductor con equipos touch. Preferiría tener algunos botones físicos extra para no tener que sacar el teléfono del bolsillo mientras voy en la calle. Con las pantallas táctiles eso es imposible.

Symbian^3

Poca fe se le tenía a la nueva versión del sistema operativo. Y en sus manos está gran parte del futuro de Nokia. En concreto, las mejoras en comparación a su antecesor son notorias, pero aún así queda la impresión de que definitivamente los huevos están puestos en el canasto incorrecto.

A nivel de usuario común, se agradecen las mejoras en la interfaz, que lo hacen un poco más cómodo, pero sigue estando lejos de sus rivales. Ya tocamos bastantes observaciones y problemas con el OS (como el teclado), pero lo más grave es -en mi humilde opinión- que a diferencia de la competencia directa como iOS o Android, Symbian erra medio a medio al no tener la opción de ir mejorándolo con actualizaciones periódicas, entonces, al adquirir este terminal la única certeza que vas a tener es que si no te gusta -o tienes problemas- con su sistema, será así por siempre.

A modo de ejemplo y sin saber con claridad qué originó el problema, un día cualquiera escuchando radio, repentinamente se congeló y dejó de funcionar por completo. Volvió, pero horas después, al intentar hacer un llamado sucedió lo mismo. Al final tuve que resetearlo.

Luego comenzó con un problema con la conexión WiFi. Al usar la red de mi casa, un día comenzó a desconectarse automáticamente y volvía a buscar conectarse cada vez que volvía a hacer trabajar la transferencia de datos. Y luego este problema comenzó a repetirse mientras usaba otras aplicaciones sin internet. Aquí es donde comencé a sufrir los ralentamientos de hardware estando usando NFS. ¿Mala suerte? ¿Mal equipo? Lo cierto es que es algo que no quieres que te suceda. Al menos, ojalá no a menudo.

Afortunadamente, Nokia ya parece haber zanjado que el futuro de sus sistemas operativos va por otro lado; con MeeGo.

Conclusiones

El N8 está presentado como el estandarte de la última gama de smartphones de Nokia y para ello presenta una flamante nueva versión de su vilipendiado sistema operativo. Pese a ser un equipo con áreas más que satisfactorias y con la mejor cámara de cualquier teléfono, tiene problemas graves con otros aspectos, y Symbian^3 va ligado con gran parte de dichas falencias o limitaciones.

En Nokia lo definen como un excelente dispositivo para el entretenimiento, y lo es. Pero es tan ambicioso que deja ver una suerte de desesperación del fabricante por enmendar el rumbo en un segmento donde tiene la brújula un poco perdida. Es un terminal muy completo, pero como dice el dicho, “quien mucho abarca, poco aprieta”.

En definitiva, el N8 podría definirse como la mejor cámara con telefonía móvil y multimedia del mercado, pero no al revés. Y jugando a la brujería, si el futuro de Nokia dependiera exclusivamente de este dispositivo, el futuro definitivamente no asomaría menos lóbrego que el momento actual.

El N8 estará a la venta la próxima semana en Chile a CLP$179.000 en Entel.

Imperdibles

  • La mejor cámara del mercado de telefonía móvil
  • Estructura de aluminio sólida y pantalla resistente a rayones
  • Conexión HDMI

Impresentables

  • Sistema operativo con varias falencias
  • No posee teclado qwerty al usar el teléfono de pie