[metroimage ids=”38-168032,38-168033,38-168035,38-168037,38-168038,38-168039,38-168040,38-168042,38-168043,38-168044″ imagesize=”large”]

Algunos consejos para las fotos de la cena de Navidad

Unos pequeños consejos que nos ayuden durante la cena navideña para disfrutar imágenes más o menos decentes

(cc) berta devant

Ah, la Navidad. Tiempo de hermanamiento, concordia y buenos deseos. Y también de animadas fotos cuyas ridículas poses y rostros ebrios por la celebración nos darán tantos buenos recuerdos como risas. Para que todos podamos disfrutar de unas imágenes más o menos decentes (de los modelos no respondemos), vamos a dar unos pequeños consejos que nos ayuden durante la cena navideña.

Capítulo 1: El momento. Este primer consejo parece obvio, pero debemos tenerlo presente. Que a la abuela la sopa se le escurra de la boca o que nuestro tío guiñe el ojo izquierdo cuando muerde la ternera es sin duda divertido. Pero no es el mejor momento para sacar una foto. Son los instantes en los que nuestros comensales están hablando entre ellos, atendiendo a una conversación, o por ejemplo sirviendo de una bandeja los que nos darán las mejores estampas. Y para fotografiar la mesa navideña y la cena, mejor hazlo antes de que la gente se siente.

Capítulo 2: Los niños. Vale, nuestra abuela y nuestro tío no servían. Pero los niños sí. Sacarles una foto mientras comen una papilla o intentan manejar los cubiertos como los mayores por primera vez, sí es divertido e incluso encantador.

Capítulo 3: La iluminación. Stanley Kubrick convenció a la NASA para que le construyera unas lentes especiales con las cuales rodar “Barry Lyndon” con iluminación natural. Nosotros no somos Kubrick, pero tenemos que saber que a pesar de ello es siempre preferible no usar el flash de nuestras cámaras. Para aprovechar la luz utilizaremos una selección de ISO y un grado de apertura altos en los controles de nuestra cámara. Si la luz es insuficiente, podemos recurrir a un trípode (hablaremos de él en unos instantes) o jugar con fuentes de iluminación externas a nuestro alcance: una vela de la mesa, la linterna de un teléfono móvil, una lámpara de mesa…

Capítulo 4: El trípode. Además de ser el apodo de un ex jugador de entre otros el Real Madrid y el Chelsea (Makelele) también es un apoyo que nos sirve para fijar nuestra cámara y jugar con el tiempo de exposición de la misma. Podremos enfocar la atención de manera más precisa y necesitaremos menos luz para que las fotografías salgan nítidas. Los hay de bolsillo, incluso para los smartphones, así que no tiene que haber reparos en sacar uno en la mesa para inmortalizar el momento. Si no disponemos de uno siempre podemos utilizar algún objeto de la mesa como soporte, por ejemplo un servilletero, un vaso, etc…

(cc) dps

Capítulo 5: Los objetos, formas y colores. Nuestra mesa durante la cena navideña nos ofrece también un decorado que solamente disfrutamos una vez al año. Los platos con la comida presentada (antes de que la destrocemos y limpiemos con los trozos de pan), las servilletas y cubiertos, las soperas, velas y copas son un excelente atrezzo. Además también podemos jugar a sacar fotos más abstractas, centrando nuestra atención en detalles del cristal de las copas o jugar con los reflejos de la sopera de metal. No todo necesita ser fotos de la familia.

Capítulo 6: Digital. Nuestra cámara. Las fotos que no sirven las podemos borrar. Caben cientos en cada tarjeta de memoria. Un breve recordatorio que sirve para que no tengamos miedo y probemos a sacar fotos las veces que queramos. Con un poco de atención, tendremos verdaderos buenos recuerdos para siempre.

¿Tienes más datos útiles? Compártelos con nosotros en los comentarios.

Link: Food Photography: How to Shoot the Holyday Table (Diner´s Journal)