Un director de chiste [NB Opinión] Un director de chiste [NB Opinión]

¿Qué se siente ver una película de Uwe Boll?

Un director de chiste [NB Opinión]

¿Qué se siente ver una película de Uwe Boll?

Hacia mi recorrido web como todos los días, cuando leí un artículo que quedó en mi mente.  “Las cintas de videojuegos están destinadas al fracaso. Personajes insípidos, historias simplonas y un montón de elementos que se reducen a malas películas…” argumentaba un crítico estadounidense. Me quedé pegado. “No hay malos libretos en varios juegos, sólo mal manejo de estos. Una cinta puede ser mala sin importar de dónde proviene la inspiración original” pensé.

En ese momento pensaba en Christopher Gans y su cinta “Silent Hill”, en Ken Levine y la brillante historia de “Bioshock”… hasta que me topé con ”In the Name of the King: A Dungeon Siege Tale” en el cable y recordé un nombre, uno de los responosables y piedra angular que le daba sentido al prejuicioso y pesimista punto de vista del crítico gringo. Recordé a Boll, Uwe Boll.

Mi mente, cual flashback de Lost, se remontó al invierno de 2004. Me tocó ser parte de un equipo encargado de promocionar la Avant Premiere en Chile de “The House of the Dead” (La casa de los muertos), cinta basada en un popular shotter de Sega y dirigida por Uwe Boll.  A este evento nos encargamos de invitar sólo a amigos y conocidos; la razón, sabíamos que la película era mala.  Aún así, jamás nos imaginamos cuánto.

Comenzaba la película y lentamente lo que parecía una tragedia se transformó en un espanto tragicómico. No sólo se trataba de una pésima adaptación del juego y de una horripilante cinta, se trataba de una tomadura de pelo, un insulto al bolsillo del público que pagó su entrada y un timo a cualquiera con sentido común. “¿Tanto así?” dirán ustedes… y sí, no exagero. Imaginen una sala llena, una sala con 300 personas haciendo al unísono un “Angry Videogame Nerd” a una película. ¡300 personas!. Fue notable burlarse de la inexistente continuidad (en una conversación entre dos personas, mientras en las tomas de un personaje llueve y está oscuro, en las del otro actor es de día y está despejado), el bullet time mas triste jamás hecho y frases para el bronce:

-¡Doctor, está loco! ¿Por qué hace esto? ¿Ser inmortal?

-Quiero ser inmortal para no tener que morirme” (textual).

No es que sus errores sean evidentes para quienes saben un poco de cine, es cuestión de tener dedo y medio de frente.  En serio, juro por mis perros que no exagero. Sumen una mala historia con un pésimo casting, risibles diálogos, malos efectos especiales, una horrible edición, videos del juego puestos como separador de escenas y uno de los peores directores de la historia. Todos salimos con ataque de risa; una cinta que era de terror nos dejó con dolor de estómago y de quijada de tanto reír. Es tan así que recomiendo la cinta como carrete/fiesta/panorama en casa: junten a varios amigos buenos para “jugosear” y vean la película. El show es tan ridículo que lo pasarán de lujo, garantizado.

Lamentablemente (y sepa Dios como lo logró) después de The House of the Dead Boll consiguió más fama, dinero y contactos para realizar más adaptaciones de videojuegos a la pantalla grande. Filmó la quizás-aún-peor “Alone in The Dark” con Christian Slater (Entrevista con un Vampiro) y Tara Reid (American Pie). Sí señora, señor, leyó bien. Enroló a famosos y no se detuvo ahí. Luego logró obtener aun más apoyo y presupuesto y filmó la adaptación de “Bloodrayne” con Kristanna Loken (Terminador 3), Michael Madsen (Especies, Kill Bill), Billy Zane (Titanic), Michelle Rodríguez (Lost, Rápido y Furioso) y Ben Kingsley (ganador del Oscar por Ghandi).

Luego vino “In the Name of the King: A Dungeon Siege Tale” que contó con la participación de Jason Statham (El Transportador), Ron Perlman (Hellboy), Leelee Sobieski (Ojos bien cerrados) y Claire Forlani (¿Conoces a Joe Black?)… luego vinieron “‘Postal”, “Far Cry” y mejor ni sigo.  Querido lector, después de este apoteósico y rimbombante desfile de nombres cabe preguntar ¿¡cómo cresta lo hace!?. ¿Cómo es posible que este tipo consiga a estos actores y presupuestos enormes si tiene menos talento que un ladrillo?.

Uwe Boll está atado a las adaptaciones de videojuegos a la pantalla grande, nos guste o no (hay quienes piensan que es lo peor que ha salido de Alemania después de la cámara de gas). Es un chato que posee una nula capacidad de autocrítica, nada de humildad, una gran suerte e incluso ha ofrecido golpes a quienes piensan lo contrario. De hecho, sus películas no recuperan ni un cuarto de la inversión inicial. Pero, pensándolo bien, este alemán licenciado en literatura es todo un ejemplo. Estudiantes de cine, tomen nota: documéntense sobre su trabajo, recopilen toda la información que tengan de él, su estilo y métodos cinematográficos. Averigüen todo lo que ha hecho y cómo lo ha hecho….y hagan exactamente lo contrario. Boll es la principal razón porque las películas de juegos tienen tan mala fama y es un gran ejemplo de que NO hacer.