Hackean bacterias para que resuelvan Sudokus

Hackean bacterias para que resuelvan Sudokus

(cc) Tim Psych

El Sudoku es un juego que ha fanatizado a miles de viajeros de bus y personas que toman café por la mañana junto al diario, quitándole un pedacito de página al crucigrama.

Pero ahora el asunto ha dejado de ser una diversión para humanos: bacterias tipo Escherichia coli aprendieron a resolver este tipo de puzzles, con un poco de ayuda de estudiantes de la Universidad de Tokio, Japón.

“Como el sudoku tiene reglas simples, pensamos que muchas bacterias podrían resolverlos para nosotros, siempre y cuando tuviéramos un circuito diseñado para que ellas lo sigan”, explica el líder del equipo, Ryo Taniuchi.

El puzzle

Para la investigación se usaron 16 tipos de bacterias, que fueron instaladas cada una sobre un cuadrito de una red de sudoku de 4×4. Cada bacteria viene con una identidad genética diferente y puede elegir uno de cuatro colores para representar el valor numérico de su cuadrado.

Tal como en el sudoku hay números que vienen determinados desde el principio, a algunas bacterias se les instó a diferenciarse y elegir un color al comienzo.

Luego, estas bacterias usan recombinaciones de ARN (ácido ribonucléico) empacado en viruses para enviar información respecto de su posición y color a las otras bacterias que no están cambiadas todavía, en los cuadritos del sudoku que no han sido “resueltos”.

Las bacterias fueron “programadas” para aceptar ARN sólo de las células que están en la misma fila, columna o bloque que ellas. La información genética que viene en el virus le prohíbe a la bacteria elegir el mismo color que la bacteria transmisora, así que por descarte las células que quedan deben elegir un color distinto y “resolver” el Sudoku.

Expandiendo este principio, 81 tipos de bacteria podrían resolver un puzzle de 9×9.

Programar bacterias es un ejercicio que existe hace mucho tiempo, pero hay un límite de cuánto ADN puedes insertar en su genoma. Expandir el código a través de muchas células para hacer programas más complicados requiere la creación de redes distribuidas. “Con este cálculo paralelo, las bacterias pueden llenar los cuadros del sudoku simutáneamente, lo que es imposible para un ser humano”, dice Tanuichi.

Una bateria sola no logra mucho, pero grupos grandes trabajando en conjunto son capaces de cosas muy complejas, que es lo que se intenta probar con experimentos como éste.

Link: Problem-solving bacteria crack sudoku (New Scientist)