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Call of Duty: Black Ops [NB Labs]

Una de las franquicias más exitosas de los últimos tiempos está de regreso...

Un agujero quedó cuando Infinity Ward se fragmentó como C4 dentro de un pastel de bodas, ausencia que sólo podía ser llenado por el siguiente en la línea: Treyarch. Y para decir la verdad, con Call of Duty: Black Ops han demostrado que sí están para cosas grandes.

Situado entre lo más caliente de la Guerra Fría y Vietnam, este título no sólo consagra a Treyarch como un estudio de peso para la franquicia y que seguramente llevará la batuta. Black Ops ofrece lo mejor de lo mejor, tanto local como en línea, para los gamers con hambre de explosiones, muertes, acción, intriga, y balas. Muchas balas.

Me encanta el olor a Napalm por la mañana

Call of Duty: Black Ops deja de lado la moderna actualidad como también la Segunda Guerra Mundial; la apuesta de Treyarch nos sitúa entre los años 1945 y 1968, plena Guerra Fría. Seguimos las memorias de un encarcelado Alex Mason, encarnizado por Sam Worthington (más conocido por ser el personaje principal en Avatar), quien tiene unos números en la cabeza con un significado muy importante. Pero para saber de qué se tratan, para beneficio de sus captores, tendrá que recordar por dónde pasó, qué hizo, y cómo llegó hasta allí.

No sólo formaremos parte de sus visiones como repartidor de balas a pedido a lo largo del mundo, sino también jugaremos como otros personajes en sus respectivas misiones, de quienes destacan las actuaciones vocales de Ed Harris (Jason Hudson), Gary Oldman (Viktor Reznov) y Ice Cube (Bowman). Reznov es el más reconocido por todos, ya que formó parte en World at War en  la Batalla de Stalingrado y Berlín. ¿Quien se acuerda del nivel donde teníamos que snipear a varios soldados nazis después que dejaran la embarrada en la ciudad?

Existe una gran variedad de niveles, desde la fría Rusia perdida de 1945 hasta el caliente Laos: en tierra, mar y aire, arriba de un helicóptero o escapando en motocicleta, y eso es un punto a favor que nunca te aburrirá. La campaña se hace corta como es la tradición en la serie; perfectamente puedes terminarlo a las 6~8 horas o un poco más de juego, pero con toda la acción que empaqueta, el tiempo se pasa volando.

Volviendo al tema de la variedad, hay muchas sorpresa a la vuelta de la esquina, ¿o no señor que me estaba esperando detrás de la puerta?. Por citar ejemplos, hay un nivel muy entrenido donde estarás aniquilando objetivos en la nieve sin despertar la sospecha de nadie, para luego tomar una estación de comunicaciones por sorpresa hasta tirar la casa por la ventana. Pero eso no le quita que en algunos niveles existan leves incosistencias. Un ejemplo de ésto, es la invasión vietnamita a la base norteamericana, donde es fácil perderse durante algunos momentos por la confusa información de los objetivos (hacia dónde ir, qué hacer), o que algún evento dentro del nivel no suceda y tengas que volver para que se active (me pasó en el penúltimo nivel).

En términos de narrativa, Black Ops logra evitar ese abuso de estereotipos que tenía Modern Warfare 2, y logra colocarse a un altísimo nivel. Si bien sigue sintiéndose un juego que se desenvuelve de forma muy “americana” y con todos los otros clichés respectivos, la historia no se siente muy descuidada. Casi todo está bien hecho, pero es fácil perderse pasado los niveles iniciales dado tantos nombres, fechas, lugares y acontecimientos. Menos mal, ya casi en el desenlace se vuelve a retomar el rumbo atando los cabos sueltos, para que en el final entiendas todo. Eso le otorga a Black Ops el suficiente peso narrativo para convertirse en una de las mejores de la franquicia, muy arriba de Modern Warfare.

Nota aparte: esta vez sí se extrañan diálogos memorables o “con punch”. Hay buenos diálogos gracias a las excelentes actuaciones vocales, pero por ahora nada que haga al Sargento Hartman orgulloso de escuchar. De todas maneras, estarás más pendiente de las balas y dónde están los enemigos.

¡Corre Charlie!

Como es clásico en la serie, la  horda de enemigos al frente te la puedes cargar toda por tu cuenta si no sufres de Síndrome de Commando, el cual según mi doctor es meterse al medio de la batalla y darle a todo lo que se mueva. Ya es una tradición la fuente infinita de enemigos que aparece y re-aparece si no avanzas nunca, aunque sucede sólo en algunos niveles.

Comparando con Modern Warfare 2, tirarse a tierra detrás de algo es un movimiento más fluído, y estar mucho más atento a los lados que el frente es un seguro de vida en carne. Respecto a las balas atravesando el material, algo que metió Modern Warfare y fue bien recibido, las colisiones son mucho más “reales” en esta entrega. Atravesar una muralla de cemento ya no cuenta todas las veces y con todas las armas, para fortuna del enemigo detrás. Sin embargo, si hay alguien cubierto por un pedazo de madera o lata, materiales delgados, su muerte es más que segura. La bala tendrá su nombre, su número de protección social y su fecha de nacimiento.

Una de las cosas que hay que notar mientras transcurre la campaña de un jugador es el altísimo tono de la violencia, que seguro dejará pavo al más sadístico del público. Es muy normal ver a alguien descuartizado por ahí, un montón de sangre por allá, o siendo víctima de un preciso corte con el cuchillo. Si no, pregúntenle al vietnamita que tenía las granadas en el pecho. Por si acaso, se puede “desactivar” por razones de seguridad.

Pero no todo se enfoca en la violencia, un montón de enemigos saliendo como de un panal de abejas mágico y barriles explosivos oportunamente colocados. Algunas escenas dentro de Black Ops son espectaculares, y fácilmente algunas se convierten en “momentos Kodak”: el tiempo que se relentiza al abrir una puerta a la fuerza, o un helicóptero cayendo a metros tuyos. Diría que hay suficientes de estas coincidencias durante el juego, pero nunca se sienten un abuso o entrañables.

Algo que siempre trae la atención son las armas del juego, que en esta ocasión diría que la variedad no es abismal entre los títulos anteriores y éste, pero la diferencia entre cada una es más fuerte. No todas dan lo mismo para cada ocasión – como era la usanza en Modern Warfare 2 – y tener la pistola a mano para esos momentos de emergencia es una obligación cuando te topas con alguien al frente a medio recargar. La diferencia es obvia entre las que puedes encontrar: unas dan más patada, otras gastan el clip mucho más rápido, algunas demoran una eternidad en recargar, unas descuartizan todo lo que tengan por delante, etcétera. A eso agreguémosle que no todos los modelos son iguales y hay mejor variedad y efectividad de las escopetas. Es relativamente fácil encontrar algunas modificadas con doble cargador, lanzagranadas, lanzallamas o réflex, por citar algunos ejemplos. Al final, tenemos buenas opciones para dejar la embarrada, si sabes ocupar la que más conviene.

La Inteligencia Artificial esta vez bajó su nivel respecto a las entregas anteriores. Muchas veces me topé con mis compañeros teniendo a un enemigo en frente pero sin lograr dispararle, a sólo un metro de distancia, sólo para que yo los terminara de matar. Y no ocurre sólo una vez, a lo largo de la campaña la mayoría de las muertes correrán por parte tuya, lo que en sí es bueno como también malo. ¿Para qué tus amigos tienen una pistola? ¿De decoración? Por lo menos, logran abatir a la mayoría de los objetivos, pero no esperes mucho de ellos.

Y como siguen usando el mismo motor de hace tiempo, las gráficas y el sonido siguen siendo top-top. Si bien en PC hay más de algún bug según comentan, el juego se ve bastante bien, muy variado en términos escénicos, y correcto en la mayoría de las instancias. Lo que apoya al juego es el aspecto sonoro, donde las tonadas siguen siendo el principal hilo conductor de todo lo que acontece. De hecho la decisión de colocar Fortunate Son de Creedence Clearwater Revival y luego Sympathy for the Devil de los Rolling Stones en medio de un nivel – muy cool – definitivamente son cosas que lo hacen sentir como parte de películas como Apocalypse Now, Full Metal Jacket y Platoon. Hasta me dieron ganas de volver a verlas. Fuck Yeah.

Un día sin sangre es como un día sin sol

El fuerte de Call of Duty es el aspecto multijugador, el que estalló con Modern Warfare. Hay varias cosas que lo hace algo más completo, balanceado – nunca te sentirás en gran desventaja – y entretenido que las anteriores entregas. A pesar de ello, en PC existen algunos problemas respecto al lag y las desconexiones. En consolas, el asunto es otro, todo anda muy bien.

De buenas a primeras, un gran agregado es la cámara libre y el Modo Teatro. La posibilidad de grabar casi toda la partida para subirla o analizarla es prácticamente una de las mejoras ideas para potenciar la comunidad de Call of Duty, pero se extraña que no puedas subirlas a YouTube o Facebook directamente – de hecho yo había pensado que lo podía hacer. La ventaja de este modo es evidente: desde ver cómo se comportaron tus enemigos para aprender de ellos, hasta buscar espectaculares muertes para compartir.

Los puntos COD son otro agregado que transforma al multijugador en un paquete más completo, que puedes conseguir simplemente matando gente o completando “Contratos”. La posibilidad de juntar puntos adquiridos es genial porque puedes gastarlos como los quieras en equipamiento, como perks, armas y accesorios, todo disponible desde el principio, sin modificar el balance. Lo interesantes es que no hay nada gratis, todo cuesta, y probablemente los n00bs y nuevitos en esto de los FPS serán carne picada toda la partida (según el Capitán Obvio). Los Contratos son desafíos que debes comprar y que puedes completar en el multijugador. Al hacerlo, te ofrecen una suculenta recompensa, que va dependiendo de la dificultad y precio.

Para aquellos niubis que sólo dan la hora, existe un modo llamado “Entrenamiento de Combate”, que no es más que un modo multijugador local donde los otros usuarios son controlados por el equipo. Es un gran punto de partida para empezar a entender el multijugador hasta dominarlo, y que se transforma automáticamente en el puente entre los usuarios menos experimentados y un multijugador altamente competitivo.

Otro cambio profundo son los Killstreaks que ahora son menos letales que antes. A nivel 10 y con 11 muertes en el mapa ya está casi todo disponible para utilizar, pero no te convertirás en la muerte como en Modern Warfare 2. Los 1337 paseando por el mapa no se encontrarán con la Bomba Nuclear después de matar a 25 tipos seguidos, porque se ha eliminado junto a los Deathstreaks – no más premios por ser un colador de carne campeando de lo lindo.

Hablando de cosas menos letales, el “QuickScooping” es algo que se eliminó, junto a algunos otros perks del juego anterior, en pro de la gente menos habilidosa. En el caso del primero, se pierden valiosos segundos esperando a calibrar la mira para pegar efectivamente donde estás apuntando, pero eso también significa que saldrán menos pasteles dominando la técnica y usándola como un mero “Golden Gun” como en Goldeneye 007. De hecho, empecé a notar menos gente snipieando que de costumbre.

Algunos de los mapas son más dinámicos que otros, transformándolos en un lugar donde la gente corre a encontrarse más que buscar el lugar donde se juntan todos. Un ejemplo claro es el mapa Lanzamiento (“Launch”), donde un cohete despega y quema a todos los desafortunados debajo de él. Los 14 mapas de Black Ops son muy variados, de alguna manera salen directamente de la campaña individual (como es de costumbre en la serie), y se sienten mucho más dinámicos tanto por lo que sucede en el mapa como también por la ausencia de esos focos de atención donde todos los jugadores se encuentran. Ahora se observa mucho más movimiento en el mapa que antes.

El modo Zombies es tema aparte. El apartado que se hizo famoso en World at War vuelve, pero ahora vas controlando a Nixon, Castro, Robert McNamara y John Federico Kennedy – o sea, tiene un límite de 4 jugadores. Mantiene la misma mecánica (asegurar la fortaleza) pero hay más variedad de zombies y armas ad-hoc. El resultado es un juego que es mucho más entretenido y que se infesta más rápidamente que de costumbre.

Algo simpático es que con todos estos nuevos modos, la ausencia de cooperativo no se siente, la verdad, ni tampoco se extraña. Aunque hubiese sido genial pasar un nivel con ayuda de alguien, creo que en esta entrega habría sido una molesta más que un plus, teniendo un modo multijugador supliéndolo con calidad.

¿Disneylandia? ¡A la mierda, esto es mejor que Disneylandia!

En pocas palabras, Treyarch se convierte automáticamente en el estudio de peso detrás de la serie con esta entrega, que simplemente es casi-perfecta en varios ámbitos. La campaña de un jugador es una de las mejores de la serie, aunque sigue siendo corta por necesidad, y es definitivamente un motivo más para que tengas a Call of Duty: Black Ops entre tus elecciones de Noviembre.

Respecto al multijugador, el cual es uno de los apartados más potentes de Call of Duty, Treyarch logra mejorarlo y balancearlo. Ahora todo se puede desbloquear desde el principio, y la habilidad de apuntar y ocupar el escenario a tu favor tiene mayor peso que cuántas habilidades tengas debajo de la manga.

A pesar de pequeñas malas cosas que te puedes encontrar en Call of Duty: Black Ops, la calidad del título no está en duda por ningún momento, al menos en la versión de PC donde algunos usuarios se están quejando de varios problemas – a algunos les funciona “de perillas” y a otros muy mal. Quizás el hype no sea tan grande como el que produjo Modern Warfare por ser el primero en salir de la Segunda Guerra Mundial, pero no es algo que afecte negativamente esta obra maestra de Treyarch que no trata de reinventar la rueda, sino sacarle brillo. Quienes hagan el próximo Call of Duty, tiene una vara muy alta que superar, o por lo menos, mantener.

Lo imperdible

  • La campaña de un jugador es memorable.
  • Gran variación de niveles, muchos “momentos Kodak”.
  • La historia te mantendrá al borde de tu asiento.
  • Mayor variedad de armas, hay importantes diferencias.
  • El Modo Entrenamiento para los jugadores más novicios.
  • El retorno del modo Zombies con personajes históricos.
  • El mulijugador en su esplendor, el cual está mucho más balanceado.

Lo impresentable

  • Algunos contados bugs aislados en la versión de PC, especialmente el multijugador.
  • Leves inconsistencias en general.
  • La IA a veces muestra lo estúpida que puede llegar a ser.
  • La historia tiende a generar un poco confusión por tantos nombres y lugares.
  • Que no te hayas dado cuenta que todos los subtítulos de este Labs sean diálogos de Apocalypse Now y Full Metal Jacket.
De colección
El que haga el próximo Call of Duty, tiene una vara muy alta que superar, o por lo menos, mantener.”